viernes, 20 de mayo de 2011

De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

Rótulo en cerámica de la calle del Desengaño, en Madrid
Hace unos días, me encontraba disfrutando de la celebración de un maravilloso día de San Isidro en Madrid, como hacemos mi familia cada año. Me acompañaba, en ese momento, mi maravilloso cuñado Luis; de pronto me dijo: “¡Cuñao! ¿te has fijao qué nombre tan bonito tiene esta calle?”. Le respondí “Pues no”; pero luego miré hacia el rótulo que la identificaba y me sorprendió gratamente el nombre, y le dije: “¡Calle del Desengaño! ¡Joo, qué pasada…!”. Y pensé en aquella legendaria calle de otros tiempos, en que dos caballeros iban a batirse, al parecer por el amor de una dama, y dejaron de cruzar sus aceros cuando observaron cómo pasó, rozándoles, vertiginosa, una sombra, al parecer también de una hermosa mujer. Los hombres olvidaron su disputa y siguieron el rastro de aquella visión. Al final, tras la búsqueda, encontraron la “sombra” que huía y vieron, tendido en el suelo, un repugnante cadáver. Los caballeros exclamaron: “¡Qué desengaño!”

A los pocos días, después de volver de nuestra fiesta de San Isidro, recordé que suele haber un mensaje que encierra la esencia del desengaño, y es que en la evolución de ese sentimiento, cuando se ha sufrido, siempre ha habido una ilusión que se ha frustrado: una desilusión, una verdad que se ha convertido en mentira: una decepción, un encantamiento o fascinación que “se ha venido abajo”: una desilusión. Y es evidente que siempre hubo algo muy hermoso; quizá la sonrisa de un instante, el disfrute de la realidad de una ilusión o la esperanza de un mañana feliz, hasta que sentimos el abandono o desvanecimiento de aquello que nos cautivaba de alguien o de algo en que creíamos. Porque… no olvidemos que aquellos caballeros de la leyenda de esa antiquísima calle de Madrid se forjaron una ilusión creyendo en lo que había visto y pactaron olvidarse de su querella para encontrar la realidad de esa hermosa ilusión. Y ya veis; solo encontraron un desengaño.

Lo cierto es que ayer, pensaba en mis reflexiones sobre el desencanto, aquellas que escribí para entretener a quienes fueron “mis amigos con alma sensible”, analizando el desgaste y la fractura de las relaciones humanas debido a la influencia de la desconfianza y la intransigencia, a las equivocaciones afectivas, a la ingenuidad de nuestros sueños y al candor de nuestros propios sentimientos, además del efecto pernicioso del hostigamiento de toda esa amalgama de miserias y mezquindades que acaban en el desengaño.

Hace poco tiempo escribí estos anárquicos versos, como hizo siempre un “aprendiz de poeta” como yo. Con ellos quise hacer un homenaje a ese... maravilloso desengaño. Para vosotros, los que lo habéis sufrido alguna vez:

Cerca de la calle del Desengaño, intentando
llenar el vaso de sidra, con la ayuda de mi
maravilloso cuñao Luis. (Por cierto, nunca
hay desengaños cuando tienes cerca a Luis)
Quise engalanar ese otoño de sonrisas de color marrón
y  poner colgaduras en azules al mojarme de temores;
pero supe que hay vestidos que disfrazan la mentira,
que hay promesas que terminan en olvidos sin razón,
que hay palabras que se acaban con silencios y rencores
y deslealtades que, crueles, te rompén el corazón.

Supe que la vida es esperanza y que el mundo siempre gira;
que la vida es una burla y es también un gran sarcasmo
y que, mudo, sigiloso, imperceptible y sonriendo,
 no lo esperas, pues camina detrás del entusiasmo,
no lo ves,  se acerca y lo conoces: es el desengaño:
el que destruye tus sueños, con su pérfida traición.


Dicen que "es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla". Lo cierto es que solo se dejaría de sufrir el desengaño si no se confiara jamás en el mundo, si uno se encerrara en su propio egoísmo o se negara a ser generoso y afectivo con quienes le rodean; en definitiva, no conocerías el desengaño si no vivieras ni quisieras conocer la fascinación de quienes se cruzan en tu camino. La vida es para vivirla, para saborearla y ver toda la diversidad de sus hermosos colores, para perseguir una ilusión, como aquellos caballeros que soñaron con una hermosa dama, aquella visión que les distrajo en su duelo y por cuya desilusión "inventaron", sin quererlo, aquella calle de Madrid.

La vida es para arriesgarse a sentir la emoción un instante feliz, aunque después te cruce con el desafortunado desengaño. Al fin y al cabo, habrás dejado de batirse con tu enemigo, el hastío, el vació de tu vanidad y de tu egoísmo, de tu falsedad y de tu mentira, para perseguir la ilusión, que es lo que importa, y no porque te arriesgues a encontrarte con el desengaño. Porque el desengaño solo es una prueba más, un estímulo y un desafío para volver a buscar, en alguna parte del mundo y en algún momento de la vida, la realidad del encanto y de la ilusión.

Así que como homenaje a esa parte hermosa del desengaño, quisiera dejaros aquí parte de esos pensamientos y citas, que, de alguna forma, tienen que ver con esa hermosa palabra: el desengaño; y que un día se me ocurrieron y escribí, para mis "Reflexiones". Ya sé que la mayor parte de quienes lean su contenido pensarán que son un montón de "gilipolleces", que son pensamientos insulsos y están escritos, quizá, con un estilo un tanto "cursi y empalagoso", como algunos de vosotros me identificáis; pero no se trata de que analicéis las palabras ni su envoltura, sino de que encontréis el mensaje que hay "entre lineas", ése que está en la profundidad de mi reflexión y que dediqué, precisamente, a "unos" y otros de mis "amigos con alma sensible".

De mi reflexión sobre el desencanto:

La vida es una continua obsesión por burlar
el sabor amargo del desengaño
"La vida es una colección de deseos y de vicisitudes,
de aspiraciones y de logros, de ilusiones y de desencantos,
de contentos y deslices, de sonrisas y enfados,
de decisiones y de titubeos, de aciertos y de equivocaciones,
de confianzas y recelos, de verdades y mentiras,
de alegrías y de amarguras, de penas y de instantes felices,
es una mezcla anárquica y caótica de todo ello,
sin que podamos poner orden, ni preferencias
para vivir solo las vivencias positivas y complacientes,
ni consigamos rechazar las contrariedades y desventuras".

"La vida es un revoltijo de valentía y cobardía,
de esperanza y desaliento, de imprudencia y discreción,
de vanidad y de humildad, de generosidad y de codicia,
de egoísmo y de desinterés, de lealtad y de traición,
de bondades y miserias; la vida es un vaivén de todo ello,
y es -sobre todo- una preocupación
por la consecución del equilibrio de lo que más nos reconforta
y una continua obsesión por burlar el sabor amargo del desengaño".

"El egoísmo y el materialismo del condicionamiento humano solo consigue darnos la fugacidad de una decepcionante satisfacción, de un disfrute vacío o de un interés frustrante, además del desencanto de la soledad más amarga".

"No se puede escarbar ni remover entre la confusión de un desengaño o de un dolor mal sufrido y cobijado en la soledad, porque nadie puede entender la razón por la que, quien padeció la confusión o le perturbó el buen juicio, obró con su aparente desvarío. Porque nada es lo que parece, sino lo que la desilusión quiere garabatear con trazos, a veces, de locura".

De mi reflexión sobre el aburrimiento:

Niña aburrida
"El aburrimiento es el grito mudo y ahogado del alma anhelante por la nostalgia de una ilusión o por el deseo estimulante de un poco de pasión".

"El aburrimiento no es, con frecuencia, un estado de ánimo, sino la dejadez del alma, el abandono de las motivaciones e, incluso, el deseo de realizar un sueño y no tener ganas de procurarlo, y a veces, ni de vivirlo". Pero, en ocasiones, "Quedar atrapado en el aburrimiento, a causa de un desengaño, puede, incluso, hacer perder la exquisitez de un instante, la felicidad de una experiencia, y hasta matar la ilusión de la vida".

Mi reflexión fue que "El aburrimiento es la simpleza y la apatía del que, habiendo caído en la rutina de sus costumbres y de sus hábitos, y en la decadencia de su vagancia, carece de imaginación y de ilusiones". Y añadí, además, que "el aburrimiento es la consecuencia de la cobardía del que teme aventurarse en el desconcierto de sus deseos reprimidos o de la inquietud de sus anhelos, y en la vehemencia de su corazón, porque, incluso, le coarta la dinámica de sus convicciones y el deterioro que le ocasiona su desánimo y su pasividad; y porque, en ocasiones, su inanición le acobarda enfrentarse con sus desengaños".

De mi reflexión sobre el "sinvivir":

"No hay desaliento en mi "sinvivir" si me queda el consuelo de la dulce nostalgia de aquel hermoso recuerdo".

Mi reflexión fue que "El estado compungido y desalentador del que sufre el "sinvivir", su talante o disposición, a veces apesadumbrado y afligido, no atiende a las razones complacientes o al ánimo que intenta darle un amigo, y sólo le reconforta el consuelo de la dulce nostalgia por el recuerdo de dicha pérdida".

La soledad nos tienta a extralimitar
la frontera de la imaginación y,
a veces, nos conduce al abatimiento,
cuando no a la desesperación
De mi reflexión sobre la soledad:

"La soledad es la sensación entre el discurrir de esa decepción y amargura que origina la incomprensión, el distanciamiento y el egoísmo humano, y la complacencia o disfrute de la plenitud de ese estado generoso que se produce en la intimidad de nuestro retiro".

"La soledad nos incita a pensar demasiado, nos sugiere y nos tienta a extralimitar la frontera de la imaginación, nos inquieta y nos desalienta cuando no hay nada que compartir, y a veces nos conduce al abatimiento, cuando no a la desesperación".

De mi reflexión sobre la lealtad:

"La amistad es una flor que se cuida con la lealtad, y que se riega con la sinceridad".

"Con el tiempo todo se va y desfallece
y hasta la mejor amistad se desvanece.
Se olvidan las voces, se van las pasiones,
se aleja el calor de aquella canciones.
Solo se queda una triste verdad:
la luz de un recuerdo y de mi lealtad".


De mi reflexión sobre la felicidad:


"Gracias a nuestros sueños, porque con la búsqueda del deseo cumplido y con el que pintamos la fantasía de nuestro mágico cuento, conseguimos recuperar la ilusión perdida por nuestras frustraciones y nuestros desencantos; no importa que escapemos de la cruel realidad, solo importa la calma para reconfortar nuestro espíritu, que sigue encerrado en nuestra mente ocupada y obsesionada solo con llegar al anhelo de esa felicidad".

"Los placeres terrenales y del sentido nos aturden, nuestros deseos y sueños disparatados nos abruman y nos confunden, y, a veces, lo único que nos ocasionan es... un desengaño; porque resulta, finalmente, que la felicidad es algo más cercano y sencillo que la ambición de nuestra condición humana".

"La vida no es sólo parabienes y alegrías, sino también dificultades e infortunios, y hay que encontrar una sonrisa en la paciencia, en la resignación, en la esperanza, y hasta en el desengaño".


"Es la mente la que distorsiona en muchas ocasiones la satisfacción o insatisfacción de la vida, es ella misma la que confunde las frustraciones que a menudo recibimos y las convertimos en desengaños".


De mi reflexión sobre la sonrisa:


Dos niños felices, lejos de desengaños
"La sonrisa es el mejor masaje para el corazón y el bálsamo para las preocupaciones; es el guiño de los buenos amigos y el consuelo de los tristes; es el alivio del cansancio y la fuerza para el alma; es la esperanza para los que sufren y la luz para los desesperados; es un beso empapado de ternura para curar el desengaño; y es, sobre todo, el vestido más resplandeciente para un corazón hermoso".


"La sonrisa debe ser la luz que te guía en la penumbra de esos momentos de la vida ensombrecidos, cuando te cruzas con la mentira, la soledad y el desengaño".


"A veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar ese mundo patético y gris, lleno de miserias y desencantos, que nos acechan cada día".


De mi reflexión sobre la generosidad:


"Prefiero la generosidad con que mis amigos y mi gente me dedican con su tiempo, para escucharme y comprenderme, para darme su confianza y su ánimo, en esos momentos de soledad u desánimo que a veces nos asalta, antes que recibir de ellos sus dádivas y atenciones o sus bienes materiales".


"El amigo de horas felices y de días hermosos debe tener la generosidad de serlo también en los malos momentos, en los días desventurados y en el dolor de nuestros desengaños".

De mi reflexión sobre la amistad:


"No juzgues jamás al amigo que te demostró su lealtad y fidelidad, por los rumores y la crítica fácil del envidioso, celoso o mal amigo; pues es posible que aquel no pueda, no sepa o no quiera defenderse utilizando la miseria y la mezquindad, expresando la bajeza de las mismas descalificaciones que este otro utilizó para intentar destruir una amistad".

Del cuento "La niña y su perrito Whity"
De aquel cuento que empecé a escribir hace años, "La niña y su perro Whity", y nunca llegué a terminarlo. Ella le dice a él: "Gracias, mi amigo, porque has decidido estar a mi lado y cuidar de mi para que no me salpique la injusticia, la mentira y la crueldad de la vida". Él le dice a ella: "Gracias, mi amiga, porque me haces compañía, alegras el camino de mis días, me das el calor de tu corazón y te acercas a mí con la ternura de tu alma".

Éste fue un pensamiento que siempre tuve: "Si no pudiera escribir pintando con el pincel de mi corazón y algo me impidiera oír el color nostálgico de la música más hermosa me volvería loco, por eso en los lánguidos y solitarios atardeceres suelo escribir a alguno de los personajes de "mi Cuento" y a mis escasos pero escogidos amigos, en el el universo de mis "rincones" y de mis blogs, mientras oigo el mensaje de esa melodía que es mi cómplice y que tanto me entiende"


Por cierto... "podrás olvidarte de tu amigo, pero no de su amistad"

Ángel González "Rusty Andecor"

viernes, 15 de abril de 2011

Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

Si pudiera matar el silencio del tiempo…
lo haría con la indiferencia  del olvido
hacia esos aromas del viento que lo envuelve
y a los matices de un desgaste inmerecido
-
Si pudiera matar la arrogancia del tiempo…
me mostraría indiferente a su pasado,
a esos colores que impregnaron mi añoranza
y los perfumes de recuerdos sonrojados
-
Si pudiera matar la oscuridad del tiempo…
lo cegaría con la luz de mi ilusión,
con el mensaje azul de mis pinturas
hasta desvanecer su confabulación.
-
Pero no puedo mantenerme en el desprecio
a la impiedad de su fatal y gris destino,
ni en mi desdén a ese tiempo inalterable.
Como en mi cuento, solo soy… su Campesino.

Hace pocos días, mientras me inspiraba y escribía al universo de mis musas, tuve ocasión de reflexionar sobre ese aspecto implacable del paso del tiempo, de su inalterabilidad y de su insólita perfección para que nunca se detenga a causa de una descomposición, como la que sufren los relojes que lo marcan.

En una de esas cartas, que escribí para ese universo, como en aquellas que solía dirigir a mis “amigos con alma sensible”, plasmé una vez más mi sentir y mi estado de ánimo ante la llegada de un nuevo acontecimiento, de esos que te reserva la vida inexorablemente. Y dije en mi carta:

Hada de porcelana y relojes de bolsillo, de la colección
de miniaturas y relojes de Ángel González
“En estos últimos meses, los que se aproximaron al fin de mi vida de trabajo y los que iniciaron mi extraña y solitaria etapa, empecé a entender qué es lo que ha significado el paso del tiempo, y comprendí su silencio, pues el tiempo no tiene música cuando transcurre, ni siquiera da las horas, como los relojes de péndulo o los de las torres de las iglesias. Y comprendí su arrogancia, pues el tiempo no es humilde ni deja de ser engreído cuando vence a tus años, antes bien, se envanece porque te anuncia que él ha vencido y que tú debes someterte a organizar tu saldo temporal, el que la naturaleza puede darte para el resto de tu vida. Y comprendí que el tiempo es oscuro, porque no hay brillo ni destello en su esperanza, no lleva los colores de la inmensidad del espacio, ni siquiera el negro estrellado de la noche, y en su oscuridad no hay matices de ilusión para ver clarearse el destino.  Y me di cuenta, finalmente, que no se puede alterar, ni la consecuencia de los momentos vividos, ni el que pueda reservarte el destino, ni siquiera el instante fugaz que percibimos, porque no puedes manejar el acontecimiento ni detener las manillas del reloj invisible que marca ese tiempo. Por eso pensé que lo mejor era... ser indiferente al tiempo y a su maquinaria inalterable para marcar los años, sobre todo a esos años que aún quedan por vivir. Y por eso pensé que nada mejor que refugiarme en mi papel de espectador, envuelto de esperanza y de ilusión -con un nombre que di en honor a mi cuento, el de Campesino- para disfrutar de los instantes felices que ese tiempo, aún así, puede regalarte, y para hacer frente a los deslices que puede enviarte ese cómplice del tiempo que es el destino”.

Y por eso pensé en aquella cita de Woody Allen, que dice “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”; o en aquella de Horacio: “Imagina que cada día es el último que brilla para ti, y aceptarás agradecido el día que no esperabas vivir ya”. Y por eso pensé en las virtudes del presente, recordando ese proverbio árabe que dice: “Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”.

Cartel comercial de "Atrapado en el tiempo"
En ese maravillo universo de sueños del cine, hay una comedia que me encanta. Se trata de “Atrapado en el tiempo”; una película  tan impecablemente realizada por el maestro Harold Ramis, a mi parecer todo un clásico de su género, que decidí incorporarla a mi trilogía de películas favoritas. Y la cuestión, y por lo que hago su referencia, es que, tal vez, encontré en ella un mensaje por el que descubrí la clave del "remedio imposible" para alterar esos acontecimientos que quieres evitar o para conseguir los que deseas que se produzcan. Pero es ese otro impresionante mensaje que aparece, tras la repetición de las escenas de ese mismo día, por un capricho o avería de la maquinaria del tiempo, al encontrar la ocasión de ver con claridad nuestros errores y abusos, nuestras fechorías e indecencias, o la de mostrar esa limitada personalidad nuestra, menos atractiva, la que menos nos favorece, o incluso de vernos con tan poca carencia de recursos, tan necesarios para fascinar... es ese el mensaje, como digo, el que me hace reflexionar sobre la posibilidad de burlar el tiempo, “rebobinando” las escenas más indeseables de nuestra vida cercana, para después mejorarlas y darles, si no el aliño de perfección, sí al menos el grado de ver la satisfacción de conseguir lo que la torpeza de nuestra precipitada condición humana no pudo lograr.

Quizá hay un "buen destino" que mueve las manillas de
nuestro reloj del tiempo. Y debemos vigilar el "mal destino"
 
que puede manipular esas manillas en contra de nosotros
William Shakespeare decía: “Tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que se retrasa demasiado”. Por eso, ya que el tiempo no se para, con el fin de que podamos analizar y valorar todo lo que hacemos o dejamos de hacer, es por lo que deberíamos detener nuestro apresurada carrera de compromisos y ocupaciones para enriquecer la pobreza de nuestra actividad y de nuestra estimación personal. Ese instante que le robamos al tiempo, y que desde luego no se va a detener, nos dará holgura en el día que ha de venir y nos gratificará el momento en que buscamos ser mejores; porque, decía Plutarco, “Tener tiempo es la posesión del bien más preciado por quien aspira a grandes cosas”. Y observemos lo que dijo Goethe: “Aprovechad el tiempo que vuela tan aprisa; el orden os enseñará a ganar tiempo”.

Así que, es mi reflexión, "pensemos en el tiempo, pero para complacernos en el presente y no para que, impasibles y pacientes, dejemos que pase para esperar el mañana, en su futuro incierto". Sin olvidar tampoco, y así pienso yo: "Seamos indiferentes a la crueldad de la rapidez en que se mueve el tiempo y no dejemos de poner nuestra parte de ilusión en ese mañana; pero ¡vivamos y disfrutemos el presente que nos depara el hoy! Porque, decía Ralph W. Emerson: “Graba esto en vuestros corazones: cada día es el mejor del año”. Pero ¡ojo! No perdamos tampoco el tiempo, ni en la vulgaridad de lo inútil, ni en la futilidad del ocio que menos nos reconforte, porque, decía Benjamín Franklin: “si el tiempo es lo más caro, la pérdida del tiempo es el mayor de los derroches”.

El tiempo solo se detiene si su reloj deja de funcionar
Te llamo a ti: tiempo, que haces pasar los años,
que nos manejas con cruel desconsideración
y nos perturbas en un sinvivir de desengaños,
sin que podamos hacer nada por evitarlo;
porque cuentas con tu aliado amigo: el destino.
Procuraré olvidarme de tu silencio,
trataré de vencer tu arrogante clase
ante mi simple y humilde posición
e intentaré buscar un brillo y una esperanza
en la sonrisa de mis seres queridos
y en la de mis conocidos y amigos,
y trataré de recuperar un destello,
desde ese lejano y azul universo de mis sueños.
(Ángel González "Rusty Andecor")


Por cierto, no olvidemos que la esperanza de hacer realidad los sueños está siempre ligada al futuro, que es una dimensión que pertenece al tiempo. Víctor Hugo dijo: "El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad". Por su parte y ensalzando aún más la ilusión que se pone en el futuro, Eleanor Roosevelt dijo: "El futuro pertenece a quienes creen en  la belleza de sus sueños". A lo que Andecor, enalteciendo todavía más la fe en los sueños, replicó:  "El futuro representa la apología del iluso, aunque, tal vez, la consecuencia de un ideal por el que se empeñan los que, con la enseña y estandarte de sus ilusiones, ponen rumbo a la isla de sus sueños".

Y para terminar, no me resisto a dejar aquí la belleza de esos versos de Pablo Neruda, con los que comienza y acaba su  Oda al tiempo:

"El tiempo es decidido, no suena su campana..."
pero el buen destino lo ve pasar y si ese destino
está con nosotros lo pone a nuestro lado,
para protegernos y cuidar de nuestros sueños.
Dentro de ti tu edad
creciendo,
dentro de mí mi edad
andando.
El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada
y junto a las castañas
quemadas de tus ojos
una brizna, la huella
de un minúsculo rio,
una estrellita seca
ascendiendo a tu boca.

...



Amor, qué importa
que el tiempo,
el mismo que elevó como dos llamas
o espigas paralelas
mi cuerpo y tu dulzura,
mañana los mantenga
o los desgrane
y con sus mismos dedos invisibles
borre la identidad que nos separa
dándonos la victoria
de un solo ser final bajo la tierra.

viernes, 25 de marzo de 2011

Mi reflexión sobre la indiferencia

Jr. distraído, no indiferente
 “A veces, la indiferencia y la frialdad
hacen más daño que la aversión declarada”
(J.K.Rowling, la escritora inglesa,
creadora de Harry Potter)
-
Prefiero los errores del entusiasmo
a la indiferencia de la sabiduría
(Anatole France)
-
“Si tuviera que destruirte no me ensañaría
con el odio que podría sentir por ti,
sino que, primero, te demostraría mi indiferencia
y, después, me olvidaría de que existes”.
(Rusty Andecor)
-

“Gracias a que soy capaz de llegar al estado de la indiferencia sentimental, me sigo arriesgando a ser vulnerable ante las personas que quiero, pues en el fondo sé que no pueden destruir aquello en lo que creo
y que, por tanto, nunca podrán destruirme”
(P. S.)
-
El Diccionario de la Real Academia Española refiere el significado de  Indiferencia como la ”Libertad absoluta que deja a la persona totalmente imparcial para escoger entre dos acciones opuestas, esto es, sin preferencia por ninguna de ellas”; mientras que define a lo indiferente como aquella “acción que no importa que se haga de una forma o de otra” y, en otro contexto, a “aquel que no despierta interés o sentimiento alguno”.

Pero no hemos de disertar en esta reflexión sobre este concepto, sino sobre un origen más cercano a la debilidad y miserias humanas y sobre sus consecuencias en los sentimientos de las personas que sufren esa indiferencia de los demás y en la frialdad e insensibilidad de los que la experimentan y, tal vez, se complacen cuando se muestran distanciados e indiferentes.

Y es que “lo peor que alguien puede sentir por ti es la indiferencia; porque si alguien te odia es porque le has importado alguna vez”. Aunque no siempre esa indiferencia tenga porqué moverte hacia un resentimiento contra quien se muestra indiferente a ti, o destruir tu temple afectivo hacia un mundo que no te reconoce o te resulta ingrato. Leon Tolstoi decía “A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa”.

Quizá nos mira con indiferencia
”El peor pecado contra el prójimo no consiste en odiarle, sino en mirarle con indiferencia, y es ésa la esencia de la humanidad”, decía George Bernard Shaw. Y se dice que “a veces, la indiferencia y la frialdad hacen más daño que la aversión declarada”. Porque, si la esencia del calor humano y del magnetismo comunicativo es, no ya el afecto que nos pueda unir, sino la generosidad para ese acercamiento mutuo, la de la frialdad de esa indiferencia es el menosprecio a la existencia del ser humano, tanto cuando se trata, precisamente, de esa persona que conocemos o que hemos tenido cerca de nosotros, como cuando lo es de toda una especie a la que no deseamos acercarnos jamás y, tal vez, la despreciamos, para seguir encerrados en nuestro mundo exclusivamente material y "morbosamente interesado".

Pero no es, quizá, la indiferencia del ser absorto habitualmente en su propio egoísmo y en su mundo malsano de codicia, ahogado por completo en su materialismo, el que nos preocupa, sino aquel que nos ha sugerido o proporcionado su abnegada disposición, su calor afectivo y su ofrecimiento desinteresado, en otros momentos pasados o en su aparente cercanía actual. Porque, decía Martin Luther King, “lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”. Es el desencanto, el de los buenos amigos en los que creíamos, porque así se ganaron y acreditaron la razón para que confiáramos en ellos, lo que más nos desaliente y nos produce una mayor frustración.

Y es la fisura o el resquicio que se produce en la solidez de una relación humana, esa que sobreviene de los bajos instintos de nuestro condicionamiento, la que doblega la bondad de una relación personal, tales como el envanecimiento, la envidia, el egoísmo y el hedor de ese mundo vacío y falso que nos rodea, y de quien no solo te ignora inmerecidamente cuando dejas de servirle sino que, en ocasiones, se muestra frío y distante, como si te hubiera olvidado, porque es el arma que tiene para que con tu aflicción se alimente en él una carga de satisfacción morbosa, o para que cometas el error de entrar en su dinámica cínica y mezquina de actitudes análogas.

Quizá, la indiferencia, a veces, es producto de un desgaste afectivo, que termina en apatía, desgana o pasividad en una de las partes de ese tándem humano, cuya dinámica de entendimiento y de satisfacción emotiva deja de estar equilibrada, hasta el punto de producirse el deterioro o desaparición del interés del uno para el otro.

Si nos remitiésemos a “Mi reflexión sobre la amistad”, entenderíamos parte de ese deterioro que puede abocar en la indiferencia y que es tocante, tanto a los amigos, como a la familia o como a esas otras personas con las que hemos podido tener una relación sentimental o laboral. Porque si uno de los peligros de la amistad, o relación equivalente entre dos o más personas, es la envidia que se siente cuando percibimos el bienestar ajeno o la posesión de algo que nosotros codiciábamos, con descontento en nosotros de su suerte, la generosidad de los demás, que pretende compensar nuestro resentimiento o aversión, puede aún distanciar más la relación; pues no olvidemos que, a veces, la generosidad mata.

Pero recordemos, haciendo referencia a tales reflexiones, las situaciones equívocas que se producen en ese aparente desgaste en la relación humana, cuando no es la evidente y manifiesta indiferencia, como la causante de esa percepción, tales como las dificultades de la demostración afectiva en los demás hacia nosotros o la desconfianza que sentimos ante situaciones que muestran, tal vez difíciles para ellos, cuando exteriorizan ese signo de supuesta frialdad o desdén hacia nosotros, y sin que realmente sea así.

Nada hay más frustrante que sentirse un amigo
y no poderlo demostrar
Y es que, recordando mi cita en las reflexiones a que me he referido, “no hay nada más frustrante que sentirse un buen amigo y no poderlo demostrar ni ofrecer el influjo de su bondad a quien de verdad se aprecia, por culpa de las conveniencias sociales, de las trabas familiares y de la imposición del rigor de las costumbres”, lo que hace aparentar una falsa indiferencia. O, como decía mi amigo Pepe Bravo en una carta que me escribía hace años, la confusión que nos ofrecen esas “situaciones excepcionales que, a veces, nos muestran estados inexistentes que nos hacen dudar y desconfiar”, cuando la causa de tal frustración está en la inmerecida falta de credibilidad o de estima de esa persona que aparenta ignorarnos.

Pero es evidente, volviendo a la naturaleza de la dimensión que nos ofrece esa distante y fría indiferencia, que es también la consecuencia del resultado de un deterioro de calor afectivo, que va alejando progresivamente la comunicación, o la de un conflicto sentimental que, cargado de incomprensión, de antipatía o de inapetencia en la relación, hace distanciar esa comunicación hasta terminar en la indiferencia.

Sin embargo, no es solo la apatía, ni el hastío o desgana, ni incluso el desencanto, lo que hace llegar a la indiferencia o a la actitud de “ignorarnos”, sino la pasividad no exenta de intencionalidad en hacer daño o en provocar dolor en los demás, al querer demostrar una deliberada indiferencia. En ocasiones, es el resentimiento, el despecho y la animadversión, los que pueden llegar a ocasionar el deterioro más notable de una relación hasta llegar al abandono de la dedicación afectiva, e incluso comunicativa; es decir, a la indiferencia. Así se expresaría el dolido o despechado: “Porque deseo herirte y que sufras, es por lo que habré de mantenerme lejano e indiferente a ti, y entiendas que, incluso, ignoro que existas”.

Pero… si he de ser sincero, tampoco es este el contexto sobre el que, con más razón e interés, he pretendido disertar, en cuanto al origen menos deseable de la indiferencia y en cuanto a sus consecuencias tan perniciosas para los demás. Y es que sabemos que la indiferencia, por lo general, es consecuencia directa de la soberbia al pensar que somos más importantes de lo que en realidad somos. Sabemos que no hay mayor cobardía que la indiferencia por orgullo y falsa valentía cuando alguien nos defrauda o no colma nuestras expectativas o apetencias. Y entendemos que la indiferencia y el silencio es, a veces, la mejor respuesta a la provocación. Incluso, pretendemos ser indiferentes ante quien desaira nuestras atenciones o desprecia nuestra afectividad.

Tal vez, contra la indiferencia está la virtud de la lealtad, por la que “en época de contrariedades y distanciamiento”, debe, incluso, ésta mantenerse; sin olvidar que la sublimidad de esa noble condición está en la disposición de no abandonar su apoyo y dedicación a pesar del olvido, indiferencia, abandono o, incluso, desprecio y hostigamiento de la persona a la que se es fiel.

Tal vez, no es necesario arriesgarse a entrar en la dinámica de responder ignorando al indiferente, porque corresponder con la misma actitud no resuelve nada, salvo demostrar quién es más orgulloso y soberbio, y solo destruye las expectativas de una reconciliación en la relación truncada. Tal vez, en esas otras ocasiones en que no es necesaria “poner la otra mejilla” ante la indiferencia, se puede ser más discreto y cauto, esbozando una simple pero elocuente sonrisa; pero no aquella con esa carga de ironía que sugiere tan sutilmente un mensaje tan poco “elegante” como el recibido desde la indiferencia. Pues decía Shakespeare “hay sonrisas que hieren como puñales”

La sonrisa es el escaparate del alma
En “Mi reflexión sobre la sonrisa”, decía que el semblante que mostramos es nuestra “carta de presentación” y quizá la sonrisa puede ser el “escaparate del alma”. Porque sabemos que la sonrisa también es una expresión involuntaria de ansiedad y de otras emociones menos felices, y que, a veces, se convierte en la manifestación de la desaprobación de una persona hacia otra, del reproche, del sarcasmo y de la burla, del desprecio e incluso como respuesta a la indiferencia. Y aunque nunca debería ser la sonrisa un artificio de cortesía, pues ese gesto es una mueca que no sale del corazón, sino de la falsedad y de la hipocresía que aparece a menudo en la naturaleza de nuestros prejuicios sociales y de la frivolidad de nuestro condicionamiento humano, la sonrisa debe conciliar y recuperar una armonía en los efectos de ese distanciamiento que nos genera la indiferencia. Porque, como dice Rusty Andecor, “la sonrisa debe ser la luz que te guía en la penumbra de esos momentos de la vida ensombrecida, cuando te cruzas con la mentira, la soledad, el desencanto y la indiferencia".

Una sonrisa alegra el corazón,
mientras que la indiferencia lo lastima
Y a veces, cuando pensamos que debemos mostrar nuestra fría indiferencia, como arma para sugerir la desaprobación o el rechazo de algo, o para eludir una situación, disculparse ante una invitación no deseada, o evitar la presencia de alguien, deberíamos de pensar que “una sonrisa no cuesta nada, enriquece a quien la recibe sin empobrecer a quien la ofrece; que una sonrisa alegra el corazón, mientras que el desprecio y la indiferencia lo lastiman”. Y así, haciendo referencia a mi reflexión en “De los colores y los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños”, aún recuerdo a aquella “pícara e intencionada sonrisa de esa “terapeuta de desencantados” y voluntariosa "curandera de víctimas de desamores", que me asaltó en la  cercana calle de La Montera, invitándome a su   bálsamo milagroso, y que parecía espléndidamente envuelta en un ramillete de colores entrañables y confiados”, supe que “debía ser correspondida con la misma sonrisa que, aunque eludiendo su tentadora receta, habría de gratificar ese acostumbrado tópico malsonante, tan propio del perfil de su oficio; y además... era necesario premiar su mal entendido gesto de invitación con la complicidad de la más elocuentes de esas sonrisas”.

"No guardes la sonrisa que puedas dedicar
a tu amigo hoy, mañana no estará contigo
si no le sonríes ahora"
 
Porque es evidente que la sonrisa, en contra de la indiferencia, es la manifestación más inteligente para contribuir a cambiar un mundo gris que nos acecha cada día; porque, como decía Rusty, “la vida es un espejo; aprende a sonreírle y él te sonreirá a ti”, que la sonrisa ilumina los colores de nuestro propio ánimo, ése que nos tienta a mostrarnos indiferentes.

Y a propósito de sonrisa; no quisiera perder la ocasión de referirme a una de mis citas que escribí precisamente para mi reflexión sobre la sonrisa y que decía: “no guardes la sonrisa que puedas dedicar hoy, para mañana; porque solo podrás sonreír mañana si has sonreído hoy”. Como tampoco quisiera dejar de recordar aquellos versos que escribí, para vosotros, y que no deberíais olvidar. Y es que si puedes, trata de evitar caer en la fría y distante indiferencia, pues...

 “... Si quieres que ese mundo
quizá extraño, inquietante
y turbio nos sonría
debemos sonreírle nosotros antes a él,
aunque lo veamos tan... tenebroso,
Debemos sonreír al mundo, aunque lo veamos
tenebroso e indiferente,
porque así podremos seducirle y él
nos sonreirá también.
aunque lo sintamos tan indiferente.
Si ese mundo tan gris que parece ignorarnos
puede ver nuestra sonrisa…
podremos seducirle y seguro, seguro

que él nos sonreirá también”


Y para despedirme, dejadme que
os quede estos versos que una vez os escribí: 

Y vi en aquella sonrisa…
la música de una mirada,
el perfume de un aliento,
el color de una esperanza,
los sabores de un latido,
el beso de aquel alma

el dibujo de un sueño
y el azul de mi añoranza.



Audrey fue capaz de sonreír a ese mundo lúgubre y sombrío
de rostro turbio e inquietante;
y fue capaz de cautivarlo con su magia,
con el perfume y la miel de sus ojos,
con su tímido y sereno semblante,
con su frágil pero serena belleza,
con la fascinación de su mirada
y su dulce y transparente sonrisa.

Y Audrey venció la indiferencia
del mundo y de sus colores oscuros.
Y el mundo quedó deslumbrado
... y le sonrió también.
-
Ángel González "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"
Contemplador del mundo, pensador de la vida que ha vivido. Aprendiz de poeta, imaginador de cuentos y pintor de ilusiones y desvaríos.

ÍNDICE GENERAL DE ENTRADAS PUBLICADAS (Clic ene títulos):

Perfil de Rusty Andecor: UN BURÓCRATA CON ALMA DE RAPSODA: Ángel González (por Ángel G. Perianes, de la Universidad de San Pablo CEU)

DICCIONARIOS Y CUENTOS:

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO.De Angel Mª González

* El Diccionario de un coriano. Muestra de algunas voces y expresiones

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO (Su contenido íntegro)

* EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO.Primera parte

* "Rusty, El coleccionista de citas"(Cuento

* El cuento de la Dama del Sena y el viejo poeta (Cuento de invierno)

* "El viejo mago y la niña del vestido blanco". (Cuento incompleto de Navidad)

ENSAYO LITERARIO: Reflexiones y otros artículos

·MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD (2ª parte)

· Mis reflexiones sobre la soledad y sobre el aburrimiento

· MI REFLEXIÓN SOBRE EL DESENCANTO

· Mi reflexión sobre la ingratitud

- MI REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD

- Mi reflexión sobre la infelicidad

· Mi reflexión sobre la generosidad

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

- Mi reflexión sobre la lealtad (2ª parte)

- Mi reflexión sobre el cinismo de la cortesía

- El tiempo que pasa... "es lo que hay". El cómo nos queda, es que no hay otra... "es lo que tiene"

- La "etapa dorada y jubilosa" de un iluso de la vida. (Los diez o quince años que me quedan)

- El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

- El paso del tiempo, buscando la justa complicidad en los ojos de los demás.

· Mis pensamientos y citas literarias. 2ª parte

· Mis últimas reflexiones: sobre la belleza, la mentira y sobre "una última sonrisa"

· Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

· Mi reflexión sobre el sentido del humor.

· "Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

· Dos oficios muy comunes: el hablador dominante y compulsivo y el escuchante resignado y sufrido

· Los encantos y temores de la soledad

· Mi reflexión sobre los colores del mundo

· De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

· De los colores y aromas de este mundo pútrido, pero maravilloso, y del universo que habita en los confines de nuestra imaginación.

* De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

* Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

· Mi reflexión sobre el "SINVIVIR"

· Mi reflexión sobre el "Hablar y no saber escuchar"

* Mi reflexión sobre la indiferencia

- Dos buenos y leales amigos que me entendieron y me encontré en La Rioja

· ¿Qué ocurre cuando alguien te agobia, en una amistad o relación?

· Carta a mis "amigos con alma sensible"
· Nueva carta a mis amigos. Mi semblanza y mis recuerdos

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

· EL BOULEVARD DE CITAS

· Guiños y respuestas en mi Boulevard literario

- Mensaje para esta Navidad: ¡Qué mundo tan maravilloso!(Navidad de 2008)

- El mundo es maravilloso, es NAVIDAD y todos queremos ser felices(Navidad de 2009)

- Mensaje de Navidad para aquellos corazones sensibles, sinceros y que sienten verdadero afecto por los demás.(Navidad de 2010)

- Feliz Navidad, especialmente para quienes hacen que el mundo sea maravilloso(Navidad 2011)

- Apuntos reflexión de Rusty Andecor para la Navidad (2014)

- Pensando en la ilusición y en la esperanza de la auténtica Navidad

- El tesoro de un "diamante" para el resplandor de nuestro paso del tiempo

- La poesía de una colección de modelos de autos de época

Homenaje a la belleza de la música, a su poesía y a su ensoñación. (Ensayo literario)

LOS ESPACIOS DEDICADOS A LA MÚSICA:

Las estrellas de "La canción de la semana". Primera parte: La Chanson.

Las estrellas de "La canción de la semana". Segunda parte: El Rock y "la vieja canción".

Las estrellas de "La canción de la semana". Tercera parte: El Pop y "la música Disco".

Las estrellas de la canción de la semana. Cuarta parte. El folk-rock y el country.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Azanavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie London y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Aznavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie Londo y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Sexta parte. La nostalgia de unas y el olvido de otras. Tributo a las leyendas y las anónimas.

Música en el “Hotel California”, soñando bajo las “Noches de blanco satén” y la luz de una “Luna creciente”.

MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Primera parte

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Segunda parte

Mis 20 mejores canciones de la historia de la música. Tercera parte

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO

* Las canciones más hermosas del mundo

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (2ª parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (3ª y última parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. LA CONCLUSIÓN

* Desenlace y última entrega literaria y musical del blog "La música más hermosa del mundo"

* Primer Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo

* El Long Play y el pick-up, protagonistas del guateque

* BRUCE SPRINGSTEEN nos cautivó a los 34.000 entusiastas que asistimos al penúltimo concierto de su gira europea, en el José Zorrilla de Valladolid

* MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

* MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

* El Jazz de Vitoria cierra su Festival con dos conciertos memorables: Chick Corea y Paco de Lucía

* 2º Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo, celebrado en Coria

* “La magia del vinilo y la parafernalia del tocadiscos pueden salvar la música”

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

- LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. La despedida y el adiós.

* Tercer Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo, celebrado en Coria el 3 de septiembre de 2011: “El Vinilo resurge del olvido”

* El Vinilo es la esperanza del futuro de la música y de su cultura. (Ángel González)

* El disco de vinilo vuelve. El vinilo tendrá su nueva etapa dorada.

* El 29 de agosto, "Amigos en defensa del vinilo" celebró su IV Encuentro Internacional.

* El día 29 de agosto, el vinilo hará girar y girar la música en su mágico gramofón.

* "El vinilo y la magia de su música, siempre gira y gira... en nuestra imaginación"

* "Quinto Encuentro de amigos en defensa del Vinilo". Evento cultura y musical celebrado en Coria, el 2 de septiembre de 2017.

* "V Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo". Coria 2 septiembre 2017

MIS POEMAS:

- Que nadie robe mis sombríos atardeceres (Poema)

· Versos "A un destino llamado espejo"

· VERSOS PARA EL ATARDECER: Dos poemas

· Más versos para "mis amigos con alma sensible"

· VERSOS A LA SOLEDAD

- Versos en la víspera de un extraño viaje

· DOS POEMAS... A UNAS ROSAS DE OTOÑO

· Besos mojados con sabor a lluvia

· Versos a la tristeza, que es la novia de mi llanto

· Versos a "una tarde de febrero en las Ramblas"

· DE AZULES SE VISTEN MIS VERSOS: "Aquel besoque no me diste” y “Adiós a un mensaje en un beso”

·Versos... en el calor de una tarde de veranoVersos... a un otoño florido de nostalgias

El perfil de Rusty Andecor

Es Rusty Andecor, ilusionista de sueños y ensoñador de ilusiones, "aprendiz de poeta” e "imaginador de cuentos", aunque su nombre real es Ángel González García.

Dice de su profesión : Maestro “que lo fue”, gestor de “futuros”, que hace ya algún tiempo dejó de serlo, músico retirado (porque dejó el piano, que la “guitarra” le dejó a él); y -como dice- se atreve a hacer de "componedor de versos", que suele dedicar a un “universo” lejano y para cuyo oficio se solía inspirar en un lugar llamado "Café Venecia", con el increíble "telón de fondo" de aquellos personajes surrealistas que lo frecuentaban, pero que desapareció hace ya tiempo.

Siempre le gustó que la gente con la que trabajaba fueran sus amigos. Le gustaba compartir el "universo de sus musas", el silencio de su "boulevard" y la música de fondo que él le ponía. Ahora... ya no es lo mismo; algo desapareció. Siempre le gustó la fascinación de Audrey Hepburn y la magia de“Desayuno con diamantes”. También le gustaba soñar con los "besos mojados de lluvia" y con sabor dulce de "rosa de mazapán". Y solía ofrecer a sus “amigos con alma sensible” sus "reflexiones", de vez en cuando, y sus mensajes anuales de Navidad, además de su álbum de "la música más hermosa del mundo".

Y suele decir: "Me gusta ir los viernes al Copacabana y al Candilejas "de cañas", con la familia y los amigos. Me pirla el "Ribera Duero" o un buen "Rioja". Me encanta preparar cubatas de ron "con un toque de limón" a mis incondicionales. Y no me pierdo, cada año, esa visita al "Jazz Vitoria" con mis amigos, ni a la "Cuesta de San Vicente" la mañana del concierto"

Le apasiona la música de Vivaldi, Teleman y, muy especialmente, Chopin. Me encanta oír a los Dire Straits y Mark Knopfler, Eva Cassidy, Diana Krall, Patricia Kaas; pero, sobre todo, le gusta oír esta música en sus Jbl. Y aún sigue escuchando a The Beatles y a sí mismo en Los Agaros¡qué tiempos aquellos!

Le encanta el buen cine y siempre recurre a ver alguna de "mis películas favoritas", esas de las que os doy detalle, en un espacio más abajo.

Le gusta leer a Gabriel García Márquez y a Pablo Neruda. Pero también le gusta leer a Edgar Alan Poe.

Pero, sobre todo, dice "me gustan los "colores" de ese "mundo maravilloso", que está "ahí fuera", detrás del paño que se pone, a veces, delante de tus ojos y de tu corazón".

Ha escrito algunas obras literarias que no ha llegado a publicar porque no encontró un editor con un presupuesto que se ajustase a sus posibilidades económicas. Sin embargo, sus trabajos están editados en formato pdf y a disposición gratuita de sus familiares y amigos, a los que pueda interesales.

Las obras literarias escritas hasta la fecha son:

Diccionario de un coriano.

"Versos para el atardecer" (Colección de 40 poemas)

"Mis reflexiones y cartas a mis amigos con alma sensible"

"La música más hermosa del mundo"

"La música de mis tiempos"

"El paso del tiempo de un aprendiz de poeta"

"Mis pensamientos y citas literarias"

"La verdad y la mentira de mis reflexiones"

"Reflexiones para mis ajustes del alma"

"El cuento de la Princesa y el Campesino"

"El cuento de la dama del Sena y el viejo poeta"

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)
"Es la rosa de un destello, la que busco en mi recuerdo; y el aroma de mi cuento que perece en el olvido, y el color de aquella imagen que acabó tan desteñida. Es la rosa de mi sueño y el adiós que se ha perdido" (Rusty Andecor)

Citas literarias sobre "el paso del tiempo" (Un hito que en estos último años... me obsesiona)

No es el tiempo el que pasa, pasamos todos nosotros (Anónimo)

Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos (Héctor Belioz)

Seamos indiferentes a la crueldad de la rapidez en que se mueve el tiempo, vivamos y disfrutemos el presente que nos depara el hoy y no dejemos de poner nuestra parte de ilusión en el mañana (Rusty Andecor)

El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

Me gusta pasar los años en tus ojos (Diana Krall)

Lo mejor es ser indiferente al tiempo y a su maquinaria inalterable para marcar los años, sobre todo, esos años que nos quedan por vivir, que son los mejores. (Dijo Rusty Andecor a Manuel Melado en su jubilación)

El placer y la actividad hacen que el tiempo parezca breve (William Shakespeare)

No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listo para vivir el momento presente (Mahona)

Hay un "buen destino" que mueve las manillas de nuestro reloj del tiempo. Y debemos vigilar el "mal destino" que puede manipular esas manillas en contra de nosotros (Rusty Andecor)

El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear (Johann W. Goethe)

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida del tiempo es el mayor de los derroches (Benjamín Franklin)

"El tiempo solo se detiene si su reloj deja de funcionar. Nuestro reloj no es automático; debemos darle "cuerda" cada día, para que no se pare; debemos ajustar su maquinaria de vez en cuando, para que no se "averíe" su movimiento; y debemos limpiar el cristal de su esfera, para que no dejemos de ver el rumbo horario de nuestro destino" (Rusty Andecor)


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A MIS AMIGOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Desde el pasado viernes 18 de febrero aparece publicado el contenido íntegro de "EL DICCIONARIO DE UN CORIANO" en el blog que lleva su nombre y cuya url es http://eldiccionariodeuncoriano.blogspot.com/, pudiendo activar su acceso desde esta dirección o desde un enlace previsto en el mismo título del espacio que se encuentra en el blog actual, como muestra -aquí- de algunas de sus voces y expresiones. Es decir, una vez activado su espacio desde su índice o desde el registro de archivos, el contenido íntegro del diccionario se activa haciendo clic en el título del espacio. Además, se podrá acceder al prólogo y a la introducción del mismo, así como un anecdotario de dedicatorias y agradecimientos.

Progresivamente, se irán incorporando las voces y expresiones nuevas recogidas desde la publicación de la última edición inscrita en el Registro General de Propiedad Intelectual en el 18 de noviembre de 1997, en Madrid con la clave 1997/40496 y con número de R.P.I. CC-374.

Ángel González

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista
Clic en la foto para ver al genial Elton John, al piano, en una de sus canciones más hermosas con una grata compañía

Mi musa de inspiración

Mi musa de inspiración
Pulsar sobre la imagen

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.
Después de recitar el tradicional poema al Celedón, publicado en este blog. Respondiendo a un visitante, y de izquierda a derecha: Antonio, Juani, Angel (Rusty), Blanca, Bolivia y Rafa. Naturalmente y en el medio: el Celedón

Momento en que Rusty recita el poema al Celedón, en la Plaza de la Virgen Blanca, ante la concurrencia de cientos de vitorianos

Amigos tratando de planificar la jornada del día del Concierto, antes de su "ronda" a la Cuesta de San Vicente (quizá "tramando")

Los 6 amigos del Jazz Vitoria, satisfechos y relajados, al día siguiente del concierto

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"




Sirva este grupo de amigos para representar a todo el resto de compañeros y amigos de nuestra Dirección Provincial y nuestros queridos Caiss

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010
De arriba hacia abajo: Manolo Melado, Inés, Manolo Gómez, Belén, Domingo, Ricardo, Mercedes, Miguel, Pedro, José Manuel, Ángel, Manolo Moreno, Carlos, Modesto, Isabel y Carlos Sandoval.

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...
Haciendo limpieza de fotos en el blog (porque tenía mucho "peso"), borré y borré; peero esta foto no la pude quitar.

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

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Concierto año nuevo

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- Una marcha con tradición -

Me gusta escribir a la ilusión, porque en la ilusión hay esperanza, y hay nobleza y honestidad; y porque, ocultándose en el "el universo de la ilusión y en la magia de los sueños" que puedo recrear con la pluma de la imaginación, me puedo alejar de la "cruda, despiadada y perversa realidad. Pero, sobre todo, me gustan los colores de ese mundo maravilloso que está "ahí fuera", detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestro corazón.