sábado, 20 de diciembre de 2008

EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO. Primera parte (Cuento de Navidad)

Yo sé que las princesas sólo existen en los cuentos,
pero la protagonista de este relato existió en la realidad
y supe que fue una princesa.
Yo tuve el privilegio de disfrutar de su amistad;
por eso le dediqué este cuento
y retraté en él a dos personajes
que construyeron una historia muy parecida
a la situación que ellos mismos tuvieron ocasión de vivir.
------
La Princesa y el Campesino
--
... es el relato de una noble y leal amistad y -tal vez, puede que- de un amor honesto, pero imposible, entre dos jóvenes que se conocen en un escenario en un ambiente medieval, con algunas reminiscencias bucólicas y en clave de cuento, repleto de simbologías que sólo el cronista conoce y quien, como un personaje más, dentro del relato, evoca y describe la sucesión de acontecimientos en que se ven envueltos los dos protagonistas del que, finalmente y ya en una segunda parte, resulta ser el verdadero cuento, a través de un guiño de fantasía, en un intento de describir el sentir de otras vivencias.

Aunque esta historia termina siendo un Cuento dentro de otro Cuento, en el que un amigo cuenta a su amiga el transcurrir de su propia amistad de forma simbólica, y en la que esa segunda parte del relato, que describe todo el acontecer de ambos, se rebela a veces a quedar acabada, es evidente y se percibe en ella la forma en que el destino, protagonista también de la historia, pretende encapricharse con no conceder mejor suerte a estos buenos amigos; quedando representado el personaje de la Princesa como una heroína, empeñada en resistirse a una conclusión con final triste.

Y esta es la historia... En un país muy lejano, o quizá muy cercano, vivía una linda princesa que todos querían por su buen corazón y su generosidad para con sus súbditos, y también por su gracia y dulzura.



Dedicaba mucho tiempo a frecuentar los lugares en donde concurrían sus habitantes y no tenía reparos para compartir y conversar con los que, incluso, pertenecían a otras clases más bajas; por lo que todos la querían por la sencillez de su trato, por su buen carácter y, sobre todo, por la fascinación de su sonrisa, con la que cautivaba a todo aquel que se acercaba o trataba. Además, gustaba de pasear con su blanco y hermoso caballo por los lugares más diversos, cercanos a su castillo, sin que tratara de evitar el encuentro con los aldeanos y labriegos. Por todo ello, era merecedora de todo el cariño de los suyos y nadie había que no estuviera orgullosa de su Princesa.


Solía frecuentar un paraje, en el que abundaba la alegría de los cantos de toda una multitud de pájaros y de una campiña repleta de atrayentes flores y frondosos árboles. A veces solía acercarse a un arroyo de transparentes aguas, que solía contemplar sin darse cuenta del tiempo que transcurría mientras disfrutaba junto a su orilla y sin advertir que, en ocasiones, atardecía tan pronto que debía regresar precipitadamente para evitar la noche a su vuelta al castillo.


En uno de esos regresos, la princesa tuvo un desafortunado tropiezo con su fiel corcel, a causa del tronco de un árbol que se hallaba en medio del camino, cayendo los dos al suelo con tal suerte que apenas sufrieron heridas de consideración. Sin embargo, unos arañazos en el brazo de la princesa, producidos por las ramas, la obligaron a detenerse antes de su vuelta, para tratar de limpiarse la herida. Y ocurrió que viendo cerca del camino una casa, rodeada de árboles y de una pequeña huerta, pensó que era mejor acercarse hasta ella para poder recibir ayuda, al menos para tratar de curar sus rasguños.


En la casa encontró un joven campesino, atento, jovial y entrañable, que sin conocer la identidad de la princesa, la atendió curando y limpiando los arañazos de su brazo. El joven le dio de beber y le agasajó con las mejores frutas que tenía en su casa. Más tarde, la princesa, despidiéndose, le dio las gracias y le prometió volver a visitarle, aprovechando su acostumbrado paseo.


Y así lo hizo, ya que en numerosas ocasiones y siempre que su tiempo se lo permitía, trataba de compartir -mediante aquellos encuentros- instantes agradables, en los que mutuamente se transmitían la magia de un tímido y emocionado sentimiento, unas veces a través de la elocuencia del silencio, y otras mediante la complicidad del lenguaje de la sonrisa, sin que, por su parte, él descubriera el origen del linaje de su amiga.


De esta forma, fue surgiendo entre ambos una comunicación tan fascinantemente emotiva que la certeza de su hermosa amistad estaba ya en la pertenencia mutua de sus sensibles corazones.


A veces, en el transcurso de aquel mudo pero encantador lenguaje, surgía la fluidez de una conversación agradable y siempre con la satisfacción de una mutua comprensión. En todo momento había un deseo y una noble intención de poder ayudarse y entregarse a un afecto recíproco, si aparecía la más mínima inquietud o preocupación. Sin embargo, la princesa no se atrevía a confesarle el secreto de su linaje por temor a decepcionar a su amigo, al no haberle dado a conocer su verdad y ante la posibilidad de perder su amistad con él.


Y ocurrió que un pariente ascendiente de la princesa, que vivía en un país lejano enfermó tan gravemente que sólo su rápida decisión de marchar urgentemente podía dar lugar a verlo aún en vida. La princesa, sin explicarle la condición de la estirpe de su pariente, pidió consejo a su amigo campesino, pero alentándole a que no le guiara a decidir hacer el viaje, porque prefería evitar aquella marcha que suponía dejar de ver a su amigo durante mucho tiempo. Pero el buen sentir del campesino quiso sacrificar su propio interés por retener a la princesa y terminó aconsejándola para que no pudiera tomar otra alternativa que la de viajar para ver a su pariente en sus últimas horas; y tal fue la forma en que éste animó a su amiga que ella no pudo ya evitar emprender su marcha.


La ausencia de la princesa apenó mucho al campesino que se entregó días y noches al recuerdo de los momentos en que juntos solían compartir y disfrutar de la compañía y cercanía de sus corazones, y, en un momento de su debilidad, hizo que se lamentara de haberse decidido aconsejar lo que causó aquella separación.


Finalmente, la princesa regresó, no sin agradecer a su campesino la oportunidad que le dio su consejo para ver aún en vida a su pariente. Fueron pocos encuentros de felicidad los que les quedaron, porque ella conoció al poco tiempo que estaba a punto de asumir obligaciones de su rango que no le iban a permitir seguir con la suerte de mantener sus acostumbradas visitas. Sin embargo, en una última tentativa de salvar lo que más deseaba su corazón, la princesa contó a su amigo que a pesar de las necesidades familiares que tenía, que podían impedir poder seguir viéndose, ella estaba dispuesta a renunciar a todas si él se lo pedía. Pero el noble corazón del campesino adivinó que la necesidad estaba más allá del propio interés personal de ella misma; y, aunque no estaba seguro que tras aquella excusa se escondiera el secreto de las obligaciones de una princesa o de otras que entonces no podía adivinar, sabía que había algo más, por lo que no pudo evitar ofrecer un nuevo sacrificio renunciando nuevamente a ella. Estaba seguro que si no la retenía la perdería, y tal vez para siempre; pero no podía hacer otra cosa, porque se trataba de defender, tal vez, lo mejor para ella, aunque tuviera que renunciar a la cercanía de aquella hermosa amistad, inmolando su felicidad y la de su amiga.


Entonces, llegó el momento en que se despidieron sin saber cuando volverían a encontrarse e ignorando en qué circunstancias se produciría ese encuentro. Pero prometieron tener sus corazones unidos en la distancia y en el silencio; y prometieron también que su recuerdo mutuo estaría siempre tan presente que no habría motivo para que jamás se apagase la amistad que se habían prometido ambos amigos.


Pasaron los días y transcurrieron los meses sin noticias el uno del otro; hasta que, cierto día, a la princesa le llegó la triste noticia de que su joven amigo había sufrido un desafortunado incendio que le hizo perder su casa, su hacienda y sus animales.


La princesa, en un gesto desesperado de preocupación por conocer el estado de su amigo, se dispuso a visitarle, pero la difícil situación que la mantenía comprometida desde que, muy a pesar suyo, tuvo que encerrarse en su palacio y dejar de visitar al campesino, la obligó a desistir de su decisión. Sólo pudo apresurarse, en la forma que le fue posible, a dar la orden a su administrador para que reconstruyera su casa y su finca, lo más rápidamente posible, y se ocuparan de la pérdida del resto de su hacienda y de los animales que también había sufrido.


Cuando el campesino ya se había repuesto de su desventurado accidente, recibió una tarde la visita de un enviado de la princesa para comprobar si se habían cumplido sus órdenes y para asegurarse de que no le faltaba cualquier otra necesidad tras su desgracia. El campesino sufrió la decepción de que esta visita no la hiciera su propia amiga; y fue entonces cuando el enviado de palacio le confesó la identidad de su princesa. Sorprendido y algo confundido, le expresó su agradecimiento, para que así fuera trasladado a ella, por la generosidad que había tenido con él, no sólo por haberle hecho recuperar toda su propiedad sino por haberse interesado por las circunstancias de su estado, solicitando, además, la posibilidad de enviarle un correo, mediante su mensajero, en que le hacía partícipe de ese agradecimiento en forma más personal e íntima.

La princesa le contestó con la promesa de volverlo a ver, tan pronto le fuera posible liberarse de los compromisos de protocolo y de sus obligaciones de palacio, y como muestra anticipada de su confianza le hizo entrega de una preciosa yegua, pidiéndole, a condición, que si un día tenía un potrito fuera a regalárselo a su palacio.

Pasó el tiempo y el campesino no volvió a tener noticias de su princesa, aunque pensó que las obligaciones propias de su rango en ese momento podían dificultar el envío de un correo o de hacerle una visita, por lo que decidió aguardar que pasara más tiempo, sin perder nunca la esperanza de que todo quedaría resuelto, hasta llegar el momento de reunirse con su amiga.

Pero ese momento no llegaba y, triste y bajo la influencia de la nostalgia del recuerdo de aquella amistad que le había unido a su querida princesa y del afecto que le profesaba, el campesino pensó en visitarla, no sólo para consolar su apenado corazón sino en su afán de saber si se encontraba bien y agradecerle la generosidad que un día tuvo para con él. Por lo que se presentó a las puertas del castillo, pidiendo le concedieran aquella ansiada audiencia; pero no le fue posible porque no tenía ninguna carta de presentación ni nadie que le conociera, ya que, incluso, desconocía el nombre de la única persona a la que podía pedir mediación, que fue el enviado que su amiga le hizo llegar para reponer su hacienda destruida. Así, sólo disponía del ofrecimiento de un presente en el que reunió los más escogidos frutos de su huerta que, a través de los sirvientes de la princesa que le atendieron, pidió que le hiciera llegar de su parte; y aunque se le aseguró que así se haría, se le comunicó que volviera otro día por si había mejor suerte para ver a su amiga.

El joven siguió acudiendo todos los días al castillo y llamando a sus puertas, por si podía ver a su princesa; pero sólo obtenía una respuesta: que ella se encontraba muy ocupada en sus obligaciones y que algún día le recibiría. De esta forma, sólo pudo quedar la cesta diaria de frutas y otros manjares de su huerto, para ofrecerle su testimonio de agradecimiento y de su recuerdo, aunque sin saber si el contenido y la procedencia de la cesta le era entregada a su amiga, la princesa.

Hay quien dice que la princesa no acudía a ver a su amigo, el campesino, ni le recibía cuando éste llamaba a las puertas de su palacio, no por las dificultades de su protocolo o por las obligaciones de su condición de princesa, sino porque se hallaba cautiva y en poder de alguien con quien compartía el principado, que, sabiendo la amistad con el campesino, quería evitar por todos los medios que volviera a verlo. Y eran tal las circunstancias de su cautividad que ni siquiera le era permitida la posibilidad de comunicarle este desgraciado hecho.

Y así continuó el campesino visitando durante mucho tiempo las cercanías de las puertas del palacio, sin perder nunca la esperanza de encontrar a aquella princesita que durante un tiempo fue no sólo su huésped y amiga sino la persona con la que compartió la magia de unos hermosos sentimientos. Hasta que un día los sirvientes que siempre le abrían las puertas dejaron de aparecer y fueron otros, mucho menos agradables y hospitalarios, los que le atendieron, ordenándoles que no volviera a preguntar por la princesa y rechazándole el contenido de su cesta.

Y dicen que fueron sus guardianes, de quien era prisionera la princesa, los que al descubrir la acostumbrada cesta del campesino, le prohibieron aceptar ningún presente más de aquél, restringiendo más severamente su libertad para salir de palacio.
-
Y el campesino volvió una y otra vez, pero la puerta ya no se abría para él, y muy apenado por su suerte hubo de desistir. Hasta que un día, le llegó un feliz acontecimiento, porque la yegua que su amiga le entregó, dio a luz un potrito. Entonces, recordó que debía regalárselo, como le había prometido.

Aquel día, víspera de Navidad, se puso en camino con su potrito y con su corazón lleno de ilusión y de esperanza, porque estaba seguro que había llegado el deseado recibimiento. Era un día muy frío y comenzaba a nevar, y se presentó a las puertas del castillo pidiendo poderle entregar personalmente el animalito a la princesa y justificando que era un presente que ella le había encargado. Pero sólo obtuvo una simple respuesta; que esperara, porque la princesa estaba muy ocupada y no podía atenderle en ese momento. El esperó y esperó, y atardeció y se hizo de noche.

Aquella noche hizo tanto frío que los campos se helaron tras la copiosa nieve que cayó; pero él, abrazado a su potrillo, siguió esperando, porque siempre le iluminaba la esperanza de que al final las puertas del palacio se abrirían para él, y aparecería su radiante amiga, porque sabía que ella esperaba su potrito que él le había prometido cuando naciera; y quería entregárselo con su agradecimiento y con todo su afecto, y con el deseo de felicitarle la Navidad.

Pero la princesa no salió; y a la mañana siguiente otros campesinos que pasaron por allí al amanecer encontraron a nuestro amigo y a su potrito congelados por la nieve y sin señales de vida.

Cuentan que aquellos campesinos, que se llevaron el desafortunado cuerpo del joven anónimo, amigo de la princesa, descubrieron como su rostro había quedado transformado en un semblante de gozo y felicidad; parecía que les sonreía. Y también se dice que la princesa, entonces, no supo que su joven labriego le estuvo esperando a sus puertas para entregarle el mejor tesoro que tenía. Pues, en realidad lo que el campesino fue a entregarle, por medio de su potrillo, fue su corazón y, además, su vida, con una sonrisa en sus labios, en su rostro y en su alma.
---
Angel González "Rusty Andecor"
Esta primera parte del cuento completa el Cuento que fue

Mención de Honor en el "Certamen de Relato Corto de la UNED. 2007", en Plasencia

Ángel González es "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"
Aprendiz de poeta, imaginador de cuentos y pintor de desvaríos

El perfil de Rusty Andecor

Es Rusty Andecor, ilusionista de sueños y ensoñador de ilusiones, "aprendiz de poeta” e "imaginador de cuentos", aunque su nombre real es Ángel González García.

Dice de su profesión : Maestro “que lo fue”, gestor de “futuros”, que hace ya algún tiempo dejó de serlo, músico retirado (porque dejó el piano, que la “guitarra” le dejó a él); y -como dice- se atreve a hacer de "componedor de versos", que suele dedicar a un “universo” lejano y para cuyo oficio se solía inspirar en un lugar llamado "Café Venecia", con el increíble "telón de fondo" de aquellos personajes surrealistas que lo frecuentaban, pero que desapareció hace ya tiempo.

Siempre le gustó que la gente con la que trabajaba fueran sus amigos. Le gustaba compartir el "universo de sus musas", el silencio de su "boulevard" y la música de fondo que él le ponía. Ahora... ya no es lo mismo; algo desapareció. Siempre le gustó la fascinación de Audrey Hepburn y la magia de “Desayuno con diamantes”. También le gustaba soñar con los "besos mojados de lluvia" y con sabor dulce de "rosa de mazapán". Y solía ofrecer a sus “amigos con alma sensible” sus "reflexiones", de vez en cuando, y sus mensajes anuales de Navidad, además de su álbum de "la música más hermosa del mundo".

Y suele decir: "Me gusta ir los viernes al Copacabana y al Candilejas "de cañas", con la familia y los amigos. Me pirla el "Ribera Duero" o un buen "Rioja". Me encanta preparar cubatas de ron "con un toque de limón" a mis incondicionales. Y no me pierdo, cada año, esa visita al "Jazz Vitoria" con mis amigos, ni a la "Cuesta de San Vicente" la mañana del concierto"

Le apasiona la música de Vivaldi, Teleman y, muy especialmente, Chopin. Me encanta oír a los Dire Straits y Mark Knopfler, Eva Cassidy, Diana Krall, Patricia Kaas; pero, sobre todo, le gusta oír esta música en sus Jbl. Y aún sigue escuchando a The Beatles y a sí mismo en Los Agaros ¡qué tiempos aquellos!

Le encanta el buen cine y siempre recurre a ver alguna de "mis películas favoritas", esas de las que os doy detalle, en un espacio más abajo.

Le gusta leer a Gabriel García Márquez y a Pablo Neruda. Pero también le gusta leer a Edgar Alan Poe.

Pero, sobre todo, dice "me gustan los "colores" de ese "mundo maravilloso", que está "ahí fuera", detrás del paño que se pone, a veces, delante de tus ojos y de tu corazón".

Ha escrito algunas obras literarias que no ha llegado a publicar porque no encontró un editor con un presupuesto que se ajustase a sus posibilidades económicas. Sin embargo, sus trabajos están editados en formato pdf y a disposición gratuita de sus familiares y amigos, a los que pueda interesales.

Las obras literarias escritas hasta la fecha son:

Diccionario de un coriano.

"Versos para el atardecer" (Colección de 40 poemas)

"Mis reflexiones y cartas a mis amigos con alma sensible"

"La música más hermosa del mundo"

"La música de mis tiempos"

"El paso del tiempo de un aprendiz de poeta"

"Mis pensamientos y citas literarias"

"El cuento de la Princesa y el Campesino"

"El cuento de la dama del Sena y el viejo poeta"

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)
"Es la rosa de un destello, la que busco en mi recuerdo; y el aroma de mi cuento que perece en el olvido, y el color de aquella imagen que acabó tan desteñida. Es la rosa de mi sueño y el adiós que se ha perdido" (Rusty Andecor)

acer clic en el título del espacio literario que interese:

Perfil de Rusty Andecor: UN BURÓCRATA CON ALMA DE RAPSODA: Ángel González (por Ángel G. Perianes, de la Universidad de San Pablo CEU)


DICCIONARIOS Y CUENTOS:

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO. De Angel Mª González


* El Diccionario de un coriano. Muestra de algunas voces y expresiones

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO (Su contenido íntegro)

* EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO.Primera parte

* "Rusty, El coleccionista de citas" (Cuento


* El cuento de la Dama del Sena y el viejo poeta (Cuento de invierno)


* "El viejo mago y la niña del vestido blanco". (Cuento incompleto de Navidad)

ENSAYO LITERARIO: Reflexiones y otros artículos

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD


· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD (2ª parte)


· Mis reflexiones sobre la soledad y sobre el aburrimiento


· MI REFLEXIÓN SOBRE EL DESENCANTO


· Mi reflexión sobre la ingratitud


- MI REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD


· Mi reflexión sobre la generosidad


· MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

- Mi reflexión sobre la lealtad (2ª parte)

- Mi reflexión sobre el cinismo de la cortesía

- El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

· Mis pensamientos y citas literarias. 2ª parte

· Mis últimas reflexiones: sobre la belleza, la mentira y sobre "una última sonrisa"

· Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

· Mi reflexión sobre el sentido del humor.

· "Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

· Dos oficios muy comunes: el hablador dominante y compulsivo y el escuchante resignado y sufrido

· Los encantos y temores de la soledad

· Mi reflexión sobre los colores del mundo

· De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

* De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

* Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

· Mi reflexión sobre el "SINVIVIR"


· Mi reflexión sobre el "Hablar y no saber escuchar"

* Mi reflexión sobre la indiferencia

- Dos buenos y leales amigos que me entendieron y me encontré en La Rioja

· ¿Qué ocurre cuando alguien te agobia, en una amistad o relación?

· Carta a mis "amigos con alma sensible"
· Nueva carta a mis amigos. Mi semblanza y mis recuerdos

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

· EL BOULEVARD DE CITAS


· Guiños y respuestas en mi Boulevard literario


- Mensaje para esta Navidad: ¡Qué mundo tan maravilloso!
(Navidad de 2008)


- El mundo es maravilloso, es NAVIDAD y todos queremos ser felices (Navidad de 2009)

- Mensaje de Navidad para aquellos corazones sensibles, sinceros y que sienten verdadero afecto por los demás. (Navidad de 2010)

- Feliz Navidad, especialmente para quienes hacen que el mundo sea maravilloso (Navidad 2011)

- La poesía de una colección de modelos de autos de época

LOS ESPACIOS DEDICADOS A LA MÚSICA:

* Música en el “Hotel California”, soñando bajo las “Noches de blanco satén” y la luz de una “Luna creciente”.

* Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Primera parte

* Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Segunda parte

* Mis 20 mejores canciones de la historia de la música. Tercera parte

* Las estrellas de "La canción de la semana". Primera parte: La Chanson.

*Las estrellas de "La canción de la semana". Segunda parte: El Rock y "la vieja canción".

* Las estrellas de "La canción de la semana". Tercera parte: El Pop y "la música Disco".

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO


* Las canciones más hermosas del mundo


* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (2ª parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (3ª y última parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. LA CONCLUSIÓN


* Primer Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo


* El Long Play y el pick-up, protagonistas del guateque


* BRUCE SPRINGSTEEN nos cautivó a los 34.000 entusiastas que asistimos al penúltimo concierto de su gira europea, en el José Zorrilla de Valladolid


* MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

* MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

* El Jazz de Vitoria cierra su Festival con dos conciertos memorables: Chick Corea y Paco de Lucía

* 2º Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo, celebrado en Coria

* “La magia del vinilo y la parafernalia del tocadiscos pueden salvar la música”

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

- LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. La despedida y el adiós.

* Tercer Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo, celebrado en Coria el 3 de septiembre de 2011: “El Vinilo resurge del olvido”

* El Vinilo es la esperanza del futuro de la música y de su cultura. (Ángel González)

MIS POEMAS:

- Que nadie robe mis sombríos atardeceres (Poema)

· Versos "A un destino llamado espejo"


· VERSOS PARA EL ATARDECER: Dos poemas


·
Más versos para "mis amigos con alma sensible"


· VERSOS A LA SOLEDAD


- Versos en la víspera de un extraño viaje


· DOS POEMAS... A UNAS ROSAS DE OTOÑO


·
Besos mojados con sabor a lluvia


· Versos a la tristeza, que es la novia de mi llanto


· Versos a "una tarde de febrero en las Ramblas"


· DE AZULES SE VISTEN MIS VERSOS: "Aquel besoque no me diste” y “Adiós a un mensaje en un beso”


· Versos... en el calor de una tarde de verano


· Versos... a un otoño florido de nostalgias
· Poema a un Otoño mojado con tristeza de noviembre
· Tus ojos, mujer... ¡tan hermosos! (Poema)

-Versos a una frágil musa y a la fascinación de su destello. Para ti, Audrey Hepburn

· Yo quería escribir los versos más tristes... (A Pablo Neruda)

· Versos a un Otoño perezoso, a un Invierno regachero

· MI ÚLTIMO POEMA o "Mis últimos versos al destello de mi espejo"

Tango a esa musa de mis mares y a la luz de mis lugares (Poema)

* Te buscaré en los colores de mis sueños.

* Poema a una estrella del cielo, llamada “Destello” y Versos “en los brazos de la luna”.

* Eres bello, amado otoño, porque alegras mis tristezas otoñales

A MIS AMIGOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Desde el pasado viernes 18 de febrero aparece publicado el contenido íntegro de "EL DICCIONARIO DE UN CORIANO" en el blog que lleva su nombre y cuya url es http://eldiccionariodeuncoriano.blogspot.com/, pudiendo activar su acceso desde esta dirección o desde un enlace previsto en el mismo título del espacio que se encuentra en el blog actual, como muestra -aquí- de algunas de sus voces y expresiones. Es decir, una vez activado su espacio desde su índice o desde el registro de archivos, el contenido íntegro del diccionario se activa haciendo clic en el título del espacio. Además, se podrá acceder al prólogo y a la introducción del mismo, así como un anecdotario de dedicatorias y agradecimientos.

Progresivamente, se irán incorporando las voces y expresiones nuevas recogidas desde la publicación de la última edición inscrita en el Registro General de Propiedad Intelectual en el 18 de noviembre de 1997, en Madrid con la clave 1997/40496 y con número de R.P.I. CC-374.

Ángel González

Ángel G. Perianes, al extremo derecha de la foto. Periodista, en el día de su graduación

Ángel G. Perianes, al extremo derecha de la foto. Periodista, en el día de su graduación
Autor del artículo "Un burócrata con alma de Rapsoda", publicado en este blog. Es hijo de Rusty Andecor

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista
Clic en la foto para ver al genial Elton John, al piano, en una de sus canciones más hermosas con una grata compañía

Albireo. Mi hermano Pepe

Albireo. Mi hermano Pepe
Cofundador del Blog

Mi musa de inspiración

Mi musa de inspiración
Pulsar sobre la imagen

REPORTAJE DE RUSTY DEL ARTÍCULO "DE LOS COLORES Y AROMAS DE LA PUERTA DEL SOL Y SUS ALEDAÑOS"

REPORTAJE DE RUSTY DEL ARTÍCULO "DE LOS COLORES Y AROMAS DE LA PUERTA DEL SOL Y SUS ALEDAÑOS"

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.
Después de recitar el tradicional poema al Celedón, publicado en este blog. Respondiendo a un visitante, y de izquierda a derecha: Antonio, Juani, Angel (Rusty), Blanca, Bolivia y Rafa. Naturalmente y en el medio: el Celedón

Momento en que Rusty recita el poema al Celedón, en la Plaza de la Virgen Blanca, ante la concurrencia de cientos de vitorianos

Amigos tratando de planificar la jornada del día del Concierto, antes de su "ronda" a la Cuesta de San Vicente (quizá "tramando")

Los 6 amigos del Jazz Vitoria, satisfechos y relajados, al día siguiente del concierto

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Sirva este grupo de amigos para representar a todo el resto de compañeros y amigos de nuestra Dirección Provincial y nuestros queridos Caiss

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010
De arriba hacia abajo: Manolo Melado, Inés, Manolo Gómez, Belén, Domingo, Ricardo, Mercedes, Miguel, Pedro, José Manuel, Ángel, Manolo Moreno, Carlos, Modesto, Isabel y Carlos Sandoval.

Celebración de la Fiesta de los Parros: "Noche Hawaiana", en el año 2008

Celebración de la Fiesta de los Parros: "Noche Hawaiana", en el año 2008

¡David, Rusty, y Luis, los tres, tratan de poner orden!

¡David, Rusty, y Luis, los tres, tratan de poner orden!
porque las hawaianas, aquí debajo, beben, bailan y se alborotan cada vez más

Véase la vistosidad y colorido de atuendos, conjugando con el disfrute de la noche hawaiana

Celebración Fiesta de los Parros "Noche de romanos", en el 2009

Celebración Fiesta de los Parros "Noche de romanos", en el 2009

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

El destello de un espejo viajó tan lejos que su alma se difuminó entre las estrellas...

El destello de un espejo viajó tan lejos que su alma se difuminó entre las estrellas...
Solo quedó... silencio. Mientras, un cometa vaga por el universo por si encuentra la luz de esa estrella. Una luz llamada...

CANCIONES PARA GLORIA, GLORIETA:

Concierto año nuevo

Concierto año nuevo
- Una marcha con tradición -

Fue una canción especial de la semana: Bajo el cielo de Paris (Corinna Harry)

Fue una canción especial de la semana: Bajo el cielo de Paris (Corinna Harry)
Bajo esa hermosa luz del crepúsculo, en uno de los puentes de París, "le Pont des Arts", y sobre las aguas del Sena... hay una eterna canción que nos introduce en esta leyenda.

Mi lealtad y recuerdo para quienes, en los últimos años, fueron mis buenos amigos

Mi musa inexplicable de viejos tiempos. Mi primer hada: Julie

Mi musa inexplicable de viejos tiempos. Mi primer hada: Julie
Hasta que un día el calor de un destello rompió su imagen y su magia en pedazos. Y estas son:

Me gusta escribir a la ilusión, porque en la ilusión hay esperanza, y hay nobleza y honestidad; y porque, ocultándose en el "el universo de la ilusión y en la magia de los sueños" que puedo recrear con la pluma de la imaginación, me puedo alejar de la "cruda, despiadada y perversa realidad. Pero, sobre todo, me gustan los colores de ese mundo maravilloso que está "ahí fuera", detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestro corazón.