viernes, 13 de junio de 2014

Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

A veces, "me alejo de la cruda y perversa realidad" hablando con
mis personajes favoritos, esos amigos nobles y leales, siempre
callados, quizá resignados, con los que suelo encontrarme todos
los veranos en alguna parte del mundo. Éste es "Celedón", y lo
visito siempre que voy a Vitoria. He de decir que "escribo por
el solo placer de escribir, para mí sólo...", pero también para
esos amigos fantásticos y maravillosos con los que tengo
la suerte de encontrarme en mis mágicos viajes.
A menudo, suelo decir a mis más íntimos amigos,
incluso a mí mismo:

“Cuando me oculto en el universo de la ilusión
y en la magia de los sueños,
el que puedo recrear
con la pluma de la imaginación
y el color azul de mi fantasía,
me puedo alejar de la cruda,
despiadada y perversa realidad”.

Y suelo pensar,
y ya lo he dicho otras veces:
como dijo Gustave Flaubert: 
"Escribo por el solo placer de escribir,
para mí solo,
sin ninguna finalidad de dinero o publicidad.
En mi pobre vida, tan vulgar y tranquila,
las frases son aventuras
y no recojo otras flores que las metáforas"

Una de mis pasiones, la de dedicar espacios literario-musicales
envueltos en la fantasía de mis relatos "pintados" con música de
cine y enmarcados en "La música más hermosa del mundo", cuyo
libro publiqué para "mis amigos con alma sensible". Uno de los
colores musicales preferidos, el del sonido del violín y del cello.
Cuando se me ocurrió publicar mi blog, allá a finales del 2007, animado por mis amigos de trabajo, los que entonces estaban más cerca de mí y a los que yo llamaba “mis amigos con alma sensible”, no podía imaginar que terminaría rindiéndome a la aventura del ensayo, y que serían mis reflexiones, aquellas que inquietaban mi sosiego y perturbaban mi espíritu, las que protagonizarían la revelación de mis pensamientos. Aunque, eso sí, no dejé de prestar lugar y espacio para mis rancios pero sentidos versos, porque me gustaba emocionarme con su inspiración, como tampoco ignoré la ocasión para dejarme llevar por la fantasía de mis "cuentos de hadas" o mis relatos “pintados” con música de cine. Ni siquiera pude suponer que una de mis pasiones sería publicar mis crónicas musicales; no ya los trabajos elaborados desde el mensaje que le puse a mis bandas sonoras favoritas, sino los artículos que escribí sobre “la música de mis tiempos”, los de mis conmemorativos musicales o la crónica de "mis mejores canciones de la historia de la música".

Fue "la bella dama del Sena", esa vieja amiga de mi
Cuento, la que dijo de mis versos, de su estilo, de
forma cariñosa, "cursis y empalagosos", porque supo
que estaban afectados de mi sentimiento. Es el
personaje de mi cuento "La Dama del Sena y el
viejo poeta". Quizá, su equipaje contenía parte
del mágico "subtexto" de mis frases y citas. Era
el regalo que me llevaba a "mi jungla cálida y
misteriosa", recorriendo las calles de su París.
En medio de todas esas crónicas, de mis reflexiones y del resto de los trabajos literarios, siempre me ha atraído la búsqueda del pensamiento dibujado en una frase o cita literaria, rivalizando con ella a los maestros de la literatura que he admirado, pero casi como un juego y con la complicidad de ese guiño, quizá "cursi y empalagoso", que caracterizó siempre al personaje que identificó mi alma de "aprendiz de poeta" y al que, también como seudónimo, llamé "Rusty Andecor". No fui yo quien me identifiqué con el apelativo de "cursi y empalagoso", sino una vieja y buena amiga, hace años, quien solía hacerme su crítica pero también me admiraba.

Por eso; porque me debo a la discreta, pero legítima satisfacción que me produce la propia recreación del "subtexto" que escondo en mis frases o citas, y que provienen de la realidad de mis pensamientos, aunque, a veces, tentado por la mentira que se oculta en alguna parte de mis sueños, dejo escapar ese mensaje que sugiero en mis citas.

Unas veces, es mi propia dinámica de improvisación literaria, pero con la que busco todo el rigor de una conclusión filosófica o, simplemente, la consecuencia reflexiva. Otras, es la elucubración profunda, aunque quizá distorsionada por los colores de mi fantasía, la que me lleva a expresar la sentencia de esa frase. Por eso, cuando me dejo llevar por esa misteriosa fascinación,
Me encanta entrar en mi privado "Café de París",
porque allí puedo encontrarme a esa imagen, tal
vez de espalda, sin que pueda ver su rostro, pero
yo sé que es mi "Dama del vestido blanco"
suelo pensar: 
"me encantaría vivir en una especie de jungla, una ciudad cálida y misteriosa, donde uno pudiera esconderse", porque, tal vez, así podría mostrar la realidad de esa aparente mentira que, en ocasiones, me envuelve y aturde.

Y quizá, también por eso, me gusta refugiarme en ese fantástico "Café de París", porque -y como dije en mi homenaje a "La música más hermosa del mundo"- "El Café de París es el lugar en donde se guardan los aromas de las sonrisas y de los instantes de los recuerdos que jamás olvidaremos. No deberíamos de resistirnos a entrar en él, siempre a través de la puerta de los sueños, para escuchar allí la armonía deliciosa de sus melodías, los acordes de un nostálgico acordeón, la dulzura de un violín o de un cello, o la sugerencia de las notas de un piano. Pero también, deberíamos ceder a la tentación de entrar en ese "Café" para encontrarnos con esa imagen, aunque la veamos de espalda, porque su magia nos convertirá en testigos de aquella escena tan maravillosa que ocurrió en nuestro Café de las ilusiones".


Viviré cada día y cada instante, como si fuera el
último, hasta la ancianidad. Leeré mis libros y
escribiré mis pensamientos y mi poesía, en mi
rincón, con mi copa y mi café, jugaré con la
ficción y la mentira, y al final, me quedaré
con el fulgor y claridad de la verdad.
Y es en ese mágico lugar, en mi Café de París, en donde en ocasiones, encuentro la inspiración para crear algunas de "mis citas literarias" que, en definitiva, me han de servir para seguir reflexionando sobre... ¡tantas cosas de la vida y de los entresijos del condicionamiento humano! Pero... realmente, todo me lleva a pensar que "hay que intentar vivir cada día, como si ese día fuera el más importante de nuestra ordinaria y extraordinaria vida, para disfrutar cada instante de él".

Sin embargo, tendría que sintetizar toda esta motivación de "mis citas" precisamente en una cita literaria que, ya de paso, puede servir para iniciar mi nuevo catálogo de pensamientos escritos. Y es que "No escribo porque me aburra, ni lo hago por lucimiento, ni por mi apetencia de interpretar. Escribo... pues me libero de mis rutinas, de los tabúes y los prejuicios de la sociedad, por escaparme de la mentira y también de la verdad; porque me alejo del desencanto que me depara la realidad".

Y continuando con mi nueva colección de pensamientos, y aprovechando mi pasión por hacer un guiño a ese juego de la mentira y la verdad, os quedo aquí dos de mis citas reflexivas: "La verdad me asombra y enaltece, pero la mentira me provoca y excita". Porque, lo cierto es que "Presumimos de enarbolar la verdad. Pero... también yo, como
"Los colores del oro y rosas son los que mejor esconden la
mentira. A veces, son los propios sentimientos, los que
contaminan la verdad y la denigran. La belleza de la
máscara no sirve para ocultar la mentira que hay detrás".
todos, me escondo en la mentira".


En mi libro "La verdad y la mentira de mis reflexiones", decía, en la introducción, "Mis poemas, como toda la poesía, son sinceros, no hay mentira en ellos. Pero en mis reflexiones, he de confesar que me debato entre el intento por declarar mi verdad y la tentación natural de dejarme fascinar por la mentira". Después, añadí "Y en esa dinámica, suelo dejar algo de mentira detrás de mi verdad y mucho de verdad tras la "mentirijilla".

Iris Murdoch dijo "Vivimos en un mundo de fantasía, un mundo de ilusión. El gran trabajo es descubrir la realidad". Y es otro de mis pensamientos... "Sabemos que el mundo está construido, en parte, por la verdad y la mentira. Su
A veces, en ese "mundo de fantasía" en el que vivimos, nos
dejamos seducir por el atractivo de la mentira que escuchamos
o por el falso color que vemos. El gran trabajo es alejarse de
la mentira y buscar la verdad.
armonía y desequilibrio lo hacen más hermoso o más sucio, lo iluminan o lo oscurecen, lo serenan o lo perturban. Pero la verdad, se transforma o se oculta. Y la mentira, que ilumina y acaricia nuestros sentimientos, nos engaña".


Y Rafael Chirbes decía: "La verdad es inestable, se corrompe, se diluye, resbala, huye. La mentira es como el agua, incoloro, inodoras e insípida, el paladar no la percibe, pero nos refresca".  Y lo cierto es que yo mismo me muevo en esa controversia y coqueteo con su dinámica, pues "la mayor parte del debate de mis pensamientos y del juego de mis reflexiones está basada en la dimensión que configura el tándem de la verdad y la mentira" Y añado "en los primeros poemas -del libro que he citado-  me consuelo buscando la verdad "en las estrellas del universo. Mientras que, en mis reflexiones, la mentira me tienta, me fascina, me somete, me lleva a la fantasía y, por eso, la busco en los colores de su seducción". 

Para terminar, sobre esta pequeña referencia a mis citas literarias, en relación con ese juego de conducta que nos seduce vivir, cuando nos movemos entre la mentira y la verdad, he de decir que bajo ninguna excusa ni condiciones puedo justificar la mentira cruel que perjudique a los demás. Por eso dije: "me ha preocupado en muchas ocasiones, la mentira, no ya en cuanto a la vileza que pueda representar, sino al daño que ocasiona a los que infama. Y me ha preocupado que yo mismo he caído muchas veces en esa tentación, en su bajeza y en el perjuicio que podría haber ocasionado a los demás".

Por otra parte, en mi oficio de "sabio de la vida que viví" y de "pensador de mis propias reflexiones", he sido consciente de la escenificación de uno de los valores, a veces convertido en contravalor, que más ha sostenido la buena convivencia: la cortesía. "eso que cuando o se percibe o se recibe, nadie sabe de los límites de sus
La mejor y más honesta cortesía es la que se expresa
desde el encanto de una mirada y la cercanía de una
sonrisa; más aún, desde la exquisita expresión de los
ojos del alma, aunque... nuestra receptora no nos
pueda ver con los ojos de su rostro.
benevolencia o perversidad, de su supuesta sinceridad o hipocresía, de su honesta intención o cinismo"


"La cortesía es una regla de vida que nos hace más fácil la convivencia y el entendimiento, pero también es un arma mediante la que camuflamos nuestra deshonestidad, nuestras aversiones, y nuestros celos y rencores hacia los demás".

"La cortesía es una táctica para protegernos del abuso por el margen que pueda ofrecer nuestra cordialidad. Y es un arte para mantener distantes a quienes se toman ciertas libertades y confianzas". Nunca olvidemos que esa táctica o ese arte, dicho de otro modo, "es una técnica o artimaña contra los invasores de nuestra intimidad". 

Y volviendo a ese contraste que existe entre la claridad y la oscuridad, mediante el que se vislumbra el brillo y la belleza del mundo, de los seres humanos que lo pueblan, por un lado, y las tinieblas y la fealdad que lo envuelven, por otro, he querido reflexionar sobre otro contraste entre valores y contravalores que caracteriza el condicionamiento humano.

"Desde hace años me ha obsesionado la injusticia que hay entre la suerte del ganador y la adversidad del perdedor". Pero siempre recuerdo aquella cita de Henry Ford que decía: "El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra
Imágenes inmersas en multitud de colores, en
anarquía de mezclas, envueltas en el capricho
de una luminosidad, tal vez, fantasmagórica y
con el toque bellísimo del reflejo de ese agua de
la lluvia. Son los hermosos colores y luces que
vemos en lugares y escenas, sobre una capa de
mugre que quizá está encima, pero que no
vemos bajo los efectos de nuestra ilusión.
vez más inteligentemente"
. Así que, yo pienso que "El ser humano tiene la oportunidad de reflexionar, tras el fracaso de una derrota, del dolor de un desengaño o del daño de una infamia, para empezar otra vez más capaz y en mejores condiciones".


Y ya que antes hacía alusión a los contrastes del mundo y los que aparecen en la identidad de quienes lo pueblan, quiero referirme ahora a los colores que dan vida a ese mundo o que lo ensombrecen. Y es que, siempre he pensado y lo he dicho en algunas de mis reflexiones, que "El color del mundo no es exactamente como lo vemos; a veces lo enmascara nuestra propia tolerancia y la bondad de nuestro corazón, y no vemos la capa de mugre que cubre el auténtico tono y su brillo mortecino, ni vemos ese matiz pútrido que degenera y confunde el que queremos ver, el que nos muestra o nos proyecta la inexistente o falsa verdad". 

Pero... dejemos a un lado esos colores infectos, que realmente tiene el mundo bajo esa otra capa luminosa, fugaz e imaginaria, que vemos con los ojos de la benevolencia, y pensemos que lo mejor es "Luchar con abnegación y optimismo, disfrutando de los colores que vemos en ese mundo maravilloso, el que está ahí fuera; de unos hermosos
Hay una ventana en el ser humano por donde,
si miramos, encontramos la belleza interior,
que es la que perdura y no se marchita. Esa
ventana, en esta niña, está en sus ojos
azules, o quizá, "amielados". Y si en la
 escena real pudiéramos acercarnos a ellos,
nos llevarían directamente al corazón.
colores que quieren descubrirse y que están detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestros corazones"
.


Termino, dentro de ese contraste de cualidades y de valores, con algo que siempre me ha atraído poderosamente en el mundo: la belleza. Pero, sobre todo, me refiero a esa belleza que está en el interior de las personas, en la esencia y en el significado de las cosas, de una obra literaria, artística o musical. Sin embargo, me voy a referir ahora a la belleza de las personas, la que tanto nos fascina cuando la vemos con nuestros ojos. De ella, dije que "la belleza de un rostro es frágil y se deteriora, porque su aspecto externo se consume o envejece. Sólo queda la belleza etérea de su ilusión, la que podremos ver siempre a través de la ventana de sus ojos". Me tienta referirme a aquella cita que empleé una vez en otra de mis reflexiones: "Seguiría viendo tu belleza, aunque estuviera a mil años luz de distancia. Y si me quedara ciego, dentro de mi corazón, seguiría viendo tu belleza".

En cuanto a la belleza menos tangible y material,  menos perceptible a los ojos con que miramos el aspecto real del mundo, me quedo con la de la música. Recuerdo que dije una vez: "La música nos rodea, está en todos los colores del mundo y cada uno
Es una imagen demasiado conocida en mi blog y en mi poesía,
pero es el símbolo que para mí representa la recuperación
del sonido bello del mundo y los colores hermosos de sus
escenarios. Sólo necesito... la música y una rosa.
coge el color que más le gusta, y la impregna con su mensaje, y le pone un poco de ese sentimiento que rezuma de su corazón, y le pone otro poco de imaginación que sale de su alma fantástica, pero también enamorada, y, sobre todo, le pone poesía, y después... después solo le queda soñar con los sonidos y la esencia de la melodía
.


Cuando, no hace mucho, reflexioné sobre el resentimiento humano y seguí refiriéndome a la hipocresía y a la falsedad del mundo, recordé el desprecio de nuestra mentira hacia la lealtad de quienes no se merecen la perfidia del engaño. Pensé en la fragilidad de los más vulnerables, los niños, y dije: "La mentira y la deslealtad forman parte del desencanto de los niños, que se desmoronan cuando perciben la hipocresía y la falsedad de nuestra condición humana". Y también pensé en esa otra clase, un tanto pérfida y siniestra, la que rige nuestros destinos y en la confiamos alguna vez, y consideré que "el desprecio más ofensivo que puede recibir un pueblo de sus ciudadanos es el engaño y la farsa de su representación ante sus ciudadanos". Y en ese entramado de manipulación deliberada que utilizan los políticos y gobernantes para ganarse al pueblo con su alegato demagógico, pensé: "El fraude más grande de la supuesta hostilidad dialéctica entre políticos y gobernantes es la evidencia, al menos aparente, de que todo es una representación teatral", y de que, al final, todo, absolutamente todo, es una mentira.

Y no me resisto a citar ahora aquellos versos que una vez me inspiraron la acumulación y
"Observamos el escenario del mundo
como un espectáculo de color de
ensueños, casi maravilloso; no
percibimos su malicia, ni ese
cuervo (ahí arriba, a la derecha)
que acecha nuestro destino, porque
en lo fondo somo confiados y tolerantes,
y unos pobre ingenuos".
la vorágine de algunos de los escándalos de nuestros "personajes públicos".

Dedicado a ellos:
"En la escena de este mundo de truhanes del poder,
no es el tufo del político, ni el hedor de esa gente;
de su indigna condición y su cierto parecer,
lo que encrespa y nos vuelve más hiriente,
es su engaño, la moneda que les queda
su vileza y su moral indecente,
es su rostro corrompido
y la perversidad de su mente". 

Y de la estafa de nuestro condicionamiento humano ¡qué podemos decir! Pues que, partiendo de aquella cita de Charles de Montesquieu, "Para obtener éxito en el mundo hay que parecer loco y ser sabio", yo pienso que "Lo mejor es aprender a convivir con ese mundo tan opaco y engañoso, tras su más cara oscura, ponerse de su lado y disfrazarse de la locura".

Y no olvidemos lo que dijo Einstein: "El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad".  En fin, "Desechad tristezas y melancolías, que la vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar", como dijo García Lorca. Y "no perdamos la confianza y, al menos, creamos en esa parte noble y decente que todos llevamos dentro".

Otra de las "epidemias" que padecemos la generalidad de las personas en el curso de nuestras relaciones con los demás y que nos hace débiles, falsos y desleales: la hipocresía. Y recordando la cita de Jaime Balmes: "El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los demás", entendí que "lo más decepcionante de nuestra condición es ponernos un disfraz para esconder nuestra realidad". Pero, sobre todo, pienso que "No sé qué es peor, si la mugre que escondemos para que no la vea nadie o la estafa de una máscara con la que intentamos simular una conducta digna y respetable". 


Me gusta recordar aquel tiempo. Necesitaba sentarme cerca de
las nubes, porque tenía que tocar la esperanza, "allí arriba". Y
debía cubrirme del "salpicado" de la injusticia y la mentira, que
ya empezaba a conocer. Tenía mi sentido del humor; así que,
sólo hizo falta un sombrero y aquel paraguas; con ellos, no
me "mojaría" de la basura que ya estaba cayendo sobre mí.
De todas formas, ¡qué sería del discurrir de nuestra vida si no tuviéramos o no aceptáramos el sentido del humor!  Pues fue Charles Chaplin, el maestro del humor, quien nos advirtió: "Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías será un día perdido". Y fue el que os escribe, Rusty Andecor, quien dijo: "No te prives del sentido del humor, porque es el único remedio contra el aburrimiento y la insipidez, la aflicción y el berrinche, la torpeza y el declive intelectual".

Se dice que "el humor es una de las mejores prendas que se pueden vestir en sociedad" (W. Tackeray). Sin embargo, y es lo que yo pienso, "La sutileza y el ingenio de una frase, de un gesto, proceder o talante, lo que entendemos por sentido del humor, es la excelencia de presentación de cualquier persona en un escenario social". 

Cicerón decía: "Hay dos clases de bromas; una incivil, petulante, malévola, obscena; otra elegante, cortés,  ingeniosa y jovial". Ésta última es la que mejor representa el sentido del humor. Así que, no olvidemos lo que yo mismo pienso: "No es la expresión cutre, ni la burla hortera, la que marca el ingenio y la sonrisa, aunque aquéllas muevan la risa fácil; es la sutileza de la sátira o de la ironía,
o la agudeza de la parodia o del sarcasmo; ella es la que constituye el arte del humor".

Concluyendo; "Quien se expresa con sentido del humor cultiva su imaginación y enriquece su ingenio. Quien acepta el sentido del humor, desde los demás, engalana su sonrisa y disfruta mucho más de la vida".
Cuando contemplamos, a través de la ventana de nuestro
"universo secreto", parte de la realidad vivida, quizá nos
lamentamos de haber confiado en las personas equivocadas.
Es triste, sobre todo si quien mira ese horizonte del pasado
es una joven como la de la imagen; pero ese desencanto
debe formar parte de nuestro proceso de reconciliación.



Recientemente escribí sobre mi última reflexión, la última que publiqué en este blog. Precisamente, después de darme cuenta, y en estos últimos años dedicados a mi "júbilo", que -tal vez, y para nosotros "los jubilosos"- son los mejores momentos para reconciliarnos con nuestras inquietudes e insatisfacciones, apaciguando resentimientos y rencores, porque, además, es la mejor etapa de la vida para reparar la debilidad o la prepotencia de nuestro espíritu, incluso de salvar los altibajos  de nuestra autoestima y de nuestra confianza. Sobre ese sentimiento y desde la apreciación que, no hace mucho, hizo mi amigo Juan, pensando que una de las claves de la búsqueda de la felicidad consiste en reconciliarnos con nosotros mismos, es por el que me dí cuenta, después de percibir la recompensa por admirar los hermosos colores del mundo, junto con la sinfonía de la vida de cada día y el maravilloso descubrimiento de la imaginación, que "hay un universo más allá de nuestros espacios convencionales, en el que necesitamos guarecernos, a veces, de las inclemencias de la incomprensión y del desencanto, y de la soledad más gélida; un universo que está en la luz de nuestra inspiración, la
Es una dimensión también temporal, que está en los recuerdos
de muchos años atrás, con aromas de música y colores de vieja
amistad. A veces, encontrar una de estas imágenes es recuperar
la clave de nuestra reconciliación (en la foto, allá en 1964,
aparecemos, Garrido, Enrique y yo mismo)
que nos abre las puertas del alma y nos ofrece el gran teatro de la imaginación"
. Sin embargo, también me dí cuenta que "Hay una dimensión  que debe estar llena de música, con sus aromas y colores, que debe fundirse en nuestros sentimientos, en nuestros recuerdos, en nuestras ilusiones, la que nos gusta llevar allí, en ese lugar en donde encontramos la paz, para buscar nuestra propia reconciliación, y que debe acompañarnos siempre".


Fue, pues, la reconciliación del espíritu, la que tiende a la paz del alma, mi última reflexión y la que me regaló, y de mi propia inspiración, mis últimos pensamientos en forma de citas. Hice una conclusión desde la magia de "los ajustes del alma" que conducen la existencia de la última etapa de mi vida y pensé que "Hay un universo secreto en donde, si encontramos la luz de nuestra inspiración, la que nos abre las puertas del
Yo creo que el momento de empezar a reconciliarnos con nosotros
mismos es aquel en que nos acercamos al mundo real para intentar
entenderlo, para ser entrañables y generosos con quienes tenemos
más cerca y para darles el calor de nuestro abrazo.
alma y nos ofrece la magia del gran teatro de la imaginación, quizá podamos descubrir o recuperar la paz y armonía, necesarias para nuestra reconciliación"
.


Pienso que "Es la mente la que embellece o distorsiona, en muchas ocasiones, la satisfacción o insatisfacción de la vida. Yo suelo llevarla a mi "pequeño mundo", en el que tengo cerca mi música, la musa de mi inspiración y la percepción de ese invisible reloj que marca mi paso del tiempo, el que me recuerda la sucesión de instantes que
Y supe que buscando ese libro perdido en mi universo de ilusión
encontraría la fantasía de mis sueños y, tal vez, la clave de
mi propia reconciliación. Sólo haría falta entusiasmo y
concentrarse en su lectura y dejar volar la imaginación.
debo vivir con entusiasmo e ilusión y que me ayuda a buscar la reconciliación conmigo mismo"
.


Termino reiterándome, una vez más, en esa filosofía que admito desde que empecé a escribir, buscando mis fuentes en la imaginación. Por eso, pienso que "siempre supe que escribiendo con mi pluma de "aprendiz de poeta", dibujando mis burdos versos e imaginando mis empalagosos cuentos, sabría reconciliar el alma. Y siempre supe que buscando la música que aparece en mi "universo secreto" y entendiendo su mensaje, sabría reconciliar el corazón".

Pero... si alguien llegó hasta aquí, que no se confunda y piense que soy un misántropo o un ser solitario que sólo desea refugiarse en ese "universo secreto", porque en ese lugar hay espacio para todos, y "todos debiéramos compartir con los amigos parte de nuestro precioso tiempo, precisamente para aliviar nuestra soledad en el mundo".

Y... "Siempre supe que para llegar a esa pequeña, pero suficiente felicidad, es necesario templar nuestro espíritu reconciliador y buscar en los "ajustes del alma" un poco de afecto, atención y entrega, lealtad y generosidad hacia los demás".


Ángel González "Rusty Andecor"

viernes, 18 de abril de 2014

"Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

Siempre hay un momento en el ser humano, una vez superada
la plenitud de la vida, en que reflexionas lo que el tiempo te está
dando para no olvidar lo que mañana aún puede darte
Supongo que todos tenemos algo de obsesivos, más que de reflexivos, cuando nos hacemos mayores o, al menos, cuando nos hacemos “jubilosos” y dejamos de pensar en el trabajo o en la actividad que nos ocupaba. Sin embargo, quizá no es la persistencia en pensar demasiado en lo que ahora nos pueda preocupar, lo que pueda comprometer o perturbar nuestra mente, pues siempre podremos extraer de esa dedicación algo provechoso y positivo, e incluso, meditar o analizar con más detenimiento las situaciones y avatares que nos acontezcan o a las que ahora nos dediquemos. Lo que realmente debería preocuparnos es la conducta compulsiva de pensar demasiado en el cambio de vida, en las dudas que nos ofrecen los hábitos a los que ahora nos hemos acostumbrado, o en el desasosiego que representa el convencernos, equivocadamente, de que no hacemos nada. Y hay algo más; con frecuencia, es inevitable que nuestro pensamiento se ocupe de qué pasa con la vida que nos queda, unas veces porque no podemos evitar hacer balance del tiempo pasado y del futuro venidero, y la mente se fija en el resto de ese tiempo que nos ha de quedar. Otras veces, es la calidad de esos hábitos a los que deberíamos acostumbrarnos, aunque de forma distendida, o es la utilidad o la complacencia de la actividad a la que nos dedicamos. Incluso, es el momento de pararnos a pensar que no hay mejor época en la vida para cultivar y disfrutar las relaciones personales con nuestros amigos, convecinos y familiares.

Podemos rebobinar las escenas de nuestra vida, pues conservamos
en nuestra mente esas fotografías, viejas y de color sepia, para
contemplar e imaginar su momento, pero el reloj que marca el
tiempo no puede dar marcha atrás para mejorar o cambiar las
escenas. Es el instante que vivimos, el que conduce ahora ese
reloj, el que podemos exprimir para vivirlo intensamente
La popular frase "Aprende a apreciar lo que tienes antes de que el tiempo te enseñe a apreciar lo que tuviste" representa una sabia reflexión para quien no valora la mejor dedicación del tiempo y deja que pase sin buscar ni esperar ninguna complacencia. Pues los recuerdos que contienen los momentos de satisfacción y los instantes felices son escenas que no pueden volver a vivirse, salvo, eso sí, para contemplarlas en nuestro "visor de antigüedades". Es el tiempo que transcurre, el instante que se vive, el que hemos de exprimir, como el zumo de una naranja para tomar la esencia de esa fruta. Y ha de entusiasmar a nuestra mente, halagar nuestros sentidos y llenar nuestra ilusión, pensando en ese tiempo, en el cercano futuro de mañana, para colmarnos, al menos, de una discreta felicidad, y con la convicción de que supimos aprovechar, de la mejor  forma posible, el  "paso del tiempo".

El caso es el que... a lo largo de mi viaje en el tiempo desde que, hace tres años, me jubilé, he meditado mucho sobre las relaciones humanas, las satisfacciones y desencantos que me ha producido sus diferentes vivencias, o la experiencia de sentir la soledad dentro del tumulto humano. He reflexionado sobre los valores intelectuales y los más simples, que no por eso carecen de sabiduría; sobre el mensaje de la música, de la poesía, de alguna película, de unas páginas escritas, de la naturaleza, e incluso del mensaje del silencio de la noche. Me ha fascinado la lealtad y la generosidad en mis relaciones de amistad o en las que desearía tener; pero también me ha perturbado la indecencia, la falsedad, la hipocresía, el egoísmo y el resto de miserias que he visto en mi entorno cercano o he intuido en ese escenario social que nos retratan los medios de comunicación o que otros nos cuentan.

Y hay un momento en el tiempo, después de que el destino nos aparta de la vida laboral o
Hay un momento en que... yo creo que necesitas más que nunca
enriquecer tus relaciones humanas, si no con la familia, al menos
con los amigos, esos en los que aún confías y piensas que te son
leales. Y hay un momento en que deseas la plenitud de una
reconciliación, con los demás y contigo mismo.
de la actividad habitual, y antes de que llegue el cansancio natural de nuestra naturaleza, el deterioro de nuestros facultades psíquicas o mentales y el desgaste de nuestro ánimo o de nuestra ilusión, en que deseamos enriquecer nuestras habilidades manuales o artísticas, nuestra disposición a nuevos (o viejos) horizontes de cultura, nuestra actitud más abierta y tolerante en las relaciones con los demás, a veces, nuestra preocupación por dedicarnos a una vida más observadora y contemplativa. Y ¿quien dijo que no?; pero es cierto que es la época de la vida en que, como cuando éramos niños, volvemos a soñar... soñar despiertos, pero soñar. Y es el momento de darnos cuenta de que, tal vez, debemos reconciliarnos con nuestras inquietudes e insatisfacciones, apaciguando resentimientos y rencores, y de reparar la debilidad o la prepotencia de nuestro espíritu, de salvar los altibajos de nuestra autoestima y de nuestra confianza. Mi amigo Juan Garodri me decía el otro día, cuando opinábamos en una red social sobre el poder de la música, cuando la escuchamos en ese universo de paz que a veces
Yo creo que el momento de empezar a reconciliarnos con nosotros
mismos es aquel en que nos acercamos al mundo real para intentar
entenderlo y para ser entrañables y generosos con cada uno los
seres que lo pueblan y con las maravillas que lo adornan. 
encontramos y en el que parece que sentimos una reconciliación: "Yo creo que en eso consiste la búsqueda de la felicidad: en conseguir reconciliarnos con nosotros mismos". Y es completamente cierto. La gente joven se desinhibe, recupera su disposición más relajada y cercana a los demás y es más feliz cuando escucha su música. Pero nosotros, los adultos y, especialmente, los que, sin buscarlo, hemos encontrado esa dimensión de paz y armonía, porque dejamos la vorágine de la preocupación por el sustento, vemos que el tiempo ahora nos da la oportunidad de disfrutar mucho mejor los instantes de la vida. Vemos que cada mañana hay una luz que nos alumbra el día y que nos saluda, con su esperanza, y nosotros solo tenemos que corresponder el saludo con una sonrisa y un poco de ilusión. Vemos que tenemos un día con una "agenda" cargada de instantes anotados para vivir y para disfrutarlos. Vemos que tenemos la oportunidad de encontrarnos con el resto de nuestro mundo cercano, para ser entrañables y generosos con quienes nos cruzamos o nos aproximamos. Y vemos que hay música, invisible e intangible, pero real y que nos envuelve en todos esos instantes. Sólo tenemos que escucharla, pero desde el corazón. Y entonces, sólo entonces, sentiremos que estamos reconciliándonos con nosotros mismos.


Un día leí que Robert Browing dijo "El que escucha música siente que su soledad,
En ese universo secreto en donde, si encontramos la luz de nuestra
inspiración, la que nos abre las puertas del alma y nos ofrece la
magia del gran teatro de la imaginación, quizá podamos descubrir
o recuperar la paz y armonía necesaria para nuestra reconciliación.
de repente, se puebla"
. Fue cuando me di cuenta, después de percibir la recompensa por admirar los hermosos colores del mundo, la sinfonía de la vida de cada día y el maravilloso descubrimiento de la imaginación, que "hay un universo, más allá de nuestros espacios convencionales, en el que necesitamos guarecernos, a veces, de las inclemencias de la incomprensión y del desencanto, y de la soledad más gélida. Y yo creo que ese ese universo está en la luz de nuestra inspiración, la que nos abre las puertas del alma y nos ofrece el gran teatro de la imaginación. Y creo que esa dimensión debe estar llena de música, con sus aromas y colores. Y que esa música es la que debe fundirse en nuestros sentimientos, en nuestros recuerdos, en nuestras ilusiones, esa que llevamos allí, en donde encontramos la paz, para buscar nuestra propia reconciliación. Y yo creo que esa música nos debe acompañar siempre".



En ese "pequeño mundo" yo suelo tener cerca mi música,
la musa de mi inspiración (ese hada encima del piano)
y un reloj que me recuerda el instante que de debo
vivir y que me ayuda a reconciliarme conmigo mismo.
Lo cierto es que es difícil convivir con un clima de paz y de armonía en una dimensión que parece solo estar en nuestra ilusión. Es difícil, porque no siempre el mundo nos ofrece ese clima o porque la vida no suele regalarnos con frecuencia ese estado de reconciliación al que aspiramos. Sin embargo, es preciso crear nuestro pequeño mundo, en el que podamos dar cabida a cualquier cosa, ocupación o trivialidad, o incluso a un estado contemplativo, que nos reconforte, nos reanime y nos alimente el espíritu y la cordialidad con quienes nos rodean. Son "los ajustes del alma", cuando el confort de nuestro mundo es insuficiente o el encanto de la vida que tenemos no es el que deseáramos, los que deberíamos establecer o adaptar, o puede que incluso imaginar. Porque... "es la mente la que embellece o distorsiona en muchas ocasiones la satisfacción o insatisfacción de la vida". 

Una de mis citas favoritas, aquella de Hellen Keller, una que decía: "Existen maravillas en todo, aún en la oscuridad y en el silencio, y la felicidad esta, a veces, en cualquier estado en que uno se encuentre". Y ella me recuerda que, en ocasiones, "la felicidad es mejor imaginarla que tenerla". Lo que me recuerda a aquella secuencia de la película "En busca de la felicidad", cuando Chris, sin medios ni recursos, vende su escáner para poder supervivir con su pequeño hijo, y en vez de ir aquella noche a la casa de acogida se van a dormir a un hotel, pues. como Chris decía, "se puede ser feliz por un instante, porque en un instante se goza una ilusión". O cuando, en el mismo film, el padre le hace creer a su hijo , como en un cuento, que les persiguen dinosaurios y tienen que esconderse en una cueva, que es en realidad un oscuro y desvencijado baño. Lo cierto es que allí, los dos encuentran un poco de paz y tranquilidad, porque al final, como decía Marco Aurelio, "se necesita muy poco para tener una vida feliz, pues todo está dentro de ti mismo y en tu manera de pensar".

De todas maneras, con el tiempo y una vez que has encontrado ese "universo secreto", en
Cuando contemplamos, a través de la ventana de nuestro
"universo secreto", parte de la realidad vivida, quizá nos
lamentemos de haber confiado en las personas equivocadas. Es
triste, pero debe formar parte de nuestro proceso de reconciliación
donde, a veces, alternas la contemplación de ese teatro mágico de tu imaginación con la realidad vivida, frustrada o decepcionante, con los demás y de los demás, te das cuenta de que, para recuperar la paz y armonía que exige nuestra reconciliación, es necesario "pasar página", pero hacer también un ejercicio de empatía, porque nadie es perfecto y todos cometemos errores algunas veces. Y ello, teniendo en cuenta la reflexión que sugiere ese dicho: "el peor arrepentimiento que podemos tener no es por las cosas equivocadas que hicimos, sino por las cosas correctas que hicimos por las personas equivocadas". Y es que una vez dije que "uno de los placeres más gratos es confiar en nuestros amigos y conseguir que ellos confíen también en nosotros, que para ganar su estima y respeto, no debemos dudar en emplear nuestra lealtad y generosidad". Para concluir, después que el condicionamiento humano nos demuestra que hay una parte cruel e ingrata en esas relaciones que pretenden ser honestas, debemos saber que no siempre resulta gratificante encontrar la deslealtad o la traición en el ser humano, pues el envanecimiento y la envidia de unos y otros, las miserias y ruindades, y en definitiva, el egoísmo, ensucian y corrompen nuestras honestas intenciones y nuestro desinteresado comportamiento.


Nuestro proceder pacífico, en pro del mejor arreglo para
la concordia y el disfrute del resto de nuestro tiempo, la
recuperación del buen trato y de la santa paciencia con
los demás, el esfuerzo por la sinceridad de nuestra
sonrisa y por la actitud generosa con quienes tenemos
cerca. Es una vía para conseguir la reconciliación.
Ésta es la evidencia de nuestras relaciones, lo que hay, porque así somos, pero ni "hacer como hacen", ni utilizar "el no hacer aprecio como el mejor desprecio", ni asumir que "somos arrieros y en el camino nos encontraremos", nos va a devolver la dicha de nuestra reconciliación; y ninguna actitud que tomemos, ni  como represalia, ni como intento de recuperar una supuesta dignidad perdida, nos va a reconfortar en nuestro dolor o desencanto. Es nuestro proceder pacífico hacia quien pretende alterar nuestro buen juicio y mesura, nuestra actitud, si no ya generosa, al menos libre de resentimiento, la que debe mostrarse hacia el que nos engañó, nos despreció o nos desacreditó, porque el actuar de otra manera no nos va a devolver, ni la armonía de nuestro espíritu, ni el respeto de nuestra dignidad.

Todo es difícil, ya lo sabemos. A algunos como yo y otros que conozco nos tacharán de ilusos, ingenuos o visionarios. Pero... ¿vale la perfidia para combatir la ruindad? ¿o la puñalada para vengarse de la traición? ¿o el desprecio par desquitarse del olvido? Pues yo creo que no; tengo la prueba, la evidencia, por ahí por la familia, en amigos... Y si no somos capaces de buscar esa paz y armonía, tenemos para ello la bondad de nuestros sentimientos, que deberá prevalecer sobre las miserias del rencor y del resentimiento. Y tenemos la mente y todo un escenario de
Y poniendo orden en nuestro oficio de pensador de lo que vemos y de
evocador de lo que vimos, nada mejor que revisar las imágenes que
aparecen en nuestro caballete imaginario; unas representan un
recuerdo, otra un instante, otras una emoción. Quizá, en ese
orden, debemos cambiar la imagen del centro y quedar la de
color sepia, porque es la más serena, la más dulce y la que
mejor nos devuelve esa paz que buscamos.
componentes intelectuales que pueden combatir esa perturbación malévola que nos atenaza y de enfrentarse a nuestra debilidad sensitiva. Pues contamos con el poder y la nobleza de la literatura, de la música, de las artes pictóricas, del cine y la fotografía.


En fin; se trataba de poner orden, una relativa concordia y una mínima satisfacción o placer en la ocupación o "desocupación" del resto del tiempo, en su transcurso, de adecuar nuestro juego mental para dirigir ese orden y su armonía, y de utilizar los "ajustes del alma" para sentirnos suficientemente reconfortados y gratificados. 


Con el tiempo todo se va y desfallece y hasta la imagen que
adoramos se desvanece. Sólo la luz de un recuerdo, en aquella
escena tan lejana, su brillo la enaltece. 
Recuerdo unos versos de un cantante francés, Leo Ferré, en la voz de Patricia Kaas: "Con el tiempo todo se va / el amor que adoramos / que vemos en una mirada / o en aquellas palabras bellas / o en tus juramentos bajo las estrellas..." Y me hizo reencontrarme con otros versos que yo escribí hace unos años: "Con el tiempo todo se va y desfallece / y hasta la mejor amistad se desvanece / Se olvidan las voces, se van las pasiones / se aleja el calor de mi emociones / Sólo se queda una triste verdad / la luz de un recuerdo y de su lealtad".

Y con el tiempo me di cuenta que sólo hace falta matar la arrogancia de su implacable reloj y reducir la incertidumbre de la duración del tiempo, del resto que nos queda; y ello con la indiferencia que nos ofrece una luz del color de la ilusión que hemos de llevar dentro y con la seguridad y firmeza de nuestra mejor entrega a esa actividad reflexiva, a veces contemplativa, que nos ha de hacer más adecuados en nuestra etapa de
Busco una reconciliación en mi mente. Tengo
mi música, lo que leo y lo que escribo, lo
que imagino y... lo que sueño.
la vida, más aprovechados en la utilidad de los días y más imaginativos en nuestra aptitud creativa.


En definitiva; trataba de buscar una reconciliación en mi mente, en mi espíritu, en mi disposición hacia quienes conozco y trato. Pero me he dado cuenta de que lo más importante, como dijo mi amigo Juan, es conseguir reconciliarme conmigo mismo. Espero aún tener mucho tiempo para hacerlo, pero pienso que es mejor intentarlo hoy, mañana o en los próximos días. Ahora mismo, dispongo de lo que leo, de lo que escribo, de las imágenes que contemplo, de la gente con la que hablo, de lo que imagino y de lo que sueño, pero, muy especialmente, de la música que escucho.

La reconciliación, dice el Diccionario, es "el restablecimiento de la concordia y la amistad entre varias partes enemistadas". Supongo que es una definición correcta, no sólo porque es la de la R.A.E., sino porque entendemos que es su esencia; pero para mí, se queda coja, porque la reconciliación debe empezar, como estamos precisando desde el principio, con uno mismo, desde uno mismo y para uno mismo. No hay restablecimiento de concordia y amistad con quienes hubo discordia o enemistad, si no hay voluntad de buscar la paz interior. 
Aquella imagen, "la niña del vestido del blanco", supe que
era mi esperanza, mi ilusión y, tal vez, con ella, encontré
mi reconciliación.

Encontré en mi imaginación "la niña del vestido blanco", la dibujé en un cuento, aunque quizá no supe describir su rostro, o apenas pude verlo, le puse música y también una canción, la escondí como un secreto oculto; luego quise descubrirla, pues supe que la niña... sólo era mi esperanza, mi ilusión, y con ella, encontré..., después..., mi reconciliación.

Fue en mi libro "El viejo mago y la niña del vestido blanco", precisamente en él, en donde ensayé "los colores de mi destello" y en donde descubrí, al final, la identidad de "la niña". Fue en ese libro y en el mensaje de mis primeras líneas en donde supe que era la magia de "los azules" de mi imaginación en donde estaba el secreto. Hay una frase con la que inicio mi libro y con la que defino mi forma caprichosa de escribir: "Me gusta escribir en azules, porque son los colores de mis trucos mágicos, pues con ellos puedo convertir mis sueños en mis cuentos".
"Los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos
sentimos con el derecho de creer que todavía no es
demasiado tarde para emprender la creación de
la utopía, donde las estirpes condenadas a cien
años de soledad tengan por fin y para siempre
una segunda oportunidad sobre la tierra."
(Gabriel García Márquez)

Hay una filosofía que admití ya hace tiempo y que define mi forma de pensar y de imaginar cuando escribo y cuando dejo libre mi pensamiento: "Siempre supe que escribiendo con mi pluma de "aprendiz de poeta", dibujando mis burdos versos e imaginando mis empalagosos cuentos, sabría reconciliar el alma. Siempre supe que buscando "la música más hermosa del mundo" y entendiendo su mensaje, sabría reconciliar el corazón".

Y nada mejor, como conclusión, para este pequeño ensayo y su reflexión, que un pequeño, pero merecido homenaje a esa figura universal de las Letras Hispanas, Gabriel García Márquez, fallecido hoy, y cuya pérdida tanto lamentamos. Es el mensaje de una de sus frases más conocida y con la que he puesto título a este trabajo que acabo de publicar: "Un minuto de reconciliación tiene más mérito que toda una vida de amistad". ("Cien años de soledad").




Por cierto y recordando aquella cita de Khalil Gibran, que decía "Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes", se me ocurre pensar que "el ser humano que no perdona las equivocaciones de los demás, jamás conocerá el placer de su agradecimiento, ni podrá encontrar su propia reconciliación".

Ángel González "Rusty Andecor".

miércoles, 22 de enero de 2014

Mi reflexión sobre el sentido del humor.

Me lo encontré allá en la bella ciudad de Oviedo.
Mi admirado Woody Allen. Casi tropecé con él
y recuerdo que me dijo: "Lo que más odio es
que me pidan perdón antes de pisarme".
Así era su agudo sentido del humor.
"Nunca te olvides de sonreír,
porque el día que no sonrías será un día perdido".
(Charles Chaplin)

Por cierto, "no te prives del sentido del humor,
porque es el único remedio contra el aburrimiento y la insipidez,
la aflicción y el berrinche,
la torpeza y el declive intelectual"
(Rusty Andecor)

"El humor es una de las mejores prendas
que se pueden vestir en sociedad"
(Williams Thackeray)

"Pero la sutileza y el ingenio de una frase,
de un gesto, proceder o talante,
lo que entendemos por "sentido del humor",
es la excelencia de presentación de cualquier persona
en un escenario social"
(Rusty Andecor)
-
Woody Allen solía decir "Mi forma de bromear es decir la verdad; es la broma más divertida"; algo aparentemente paradójico, pero con un trasfondo cierto, teniendo en cuenta el ingenio con que, a veces, se puede describir la verdad. Como cuando él mismo hablaba de las ventajas de la realidad, diciendo: "Odio la realidad, pero es el único sitio en donde se puede comer un buen filete". La sutileza de su ironía es evidente.
  
Empecemos refiriéndonos al humor, en general. De él se dice que "es el modo de
Se dice que tener sentido del humor indica tener sensibilidad
y capacidad de crítica, y que con ello podemos superar
muchas dificultades y vencer al resentimiento.
presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas"
. Yo pienso que "el humor es un estado de ánimo, positivo o negativo; de jovialidad, tendente a la gracia o la chispa; o de irritación, tendente al enfado o al disgusto". Pero... ¿y el sentido del humor? ¿dónde empieza? El diccionario de la Lengua dice que "es la capacidad de estimular el sentido de la gracia en uno mismo y en los demás". También, se dice que "el sentido del humor empieza cuando hay expresiones o acciones que carecen por si mismas de ocurrencia o de gracia y se las asocia sutilmente a la ironía, a la parodia, a la caricatura o, incluso, a la crítica". La manifestación se completa cuando "se produce un contexto tan cómico, pero a la vez tan perspicaz que, con ello, conseguimos crear una disposición agradable e inteligente de ver las circunstancias y situaciones más cotidianas de la vida". Estaríamos hablando entonces de "tener sentido del humor".

Sería aburrido tratar aquí del efecto catártico y liberador que produce el sentido del humor en la salud orgánica del ser humano o el impacto sedante que se origina en la mente. Tampoco me parece interesante que tratemos ahora de las distintas formas del humor, ni siquiera de ahondar en la destreza o en el ingenio del que posee o utiliza el sentido del humor y de su efecto en el estado de ánimo, como no sea para ilustrar se anecdotario y buscar la reflexión, después.

Para ilustrar el sentido del humor, voy a comenzar describiendo el significado de mi
Necesitaba sentarme cerca de las nubes, para tocar la esperanza,
"allí arriba". Pero debía cubrirme del "salpicado" de la injusticia y
 la mentira, que ya empezaba a conocer. Tenía un sombrero y aquel
paraguas para no "mojarme"  de su basura.
propia imagen hace 40 años. Es una de esas fotografías que paso por mi "visor de antigüedades" y a la que tengo mucho cariño, no solo porque me la hizo mi amigo Manolo Carrasco, sino porque me recuerda a un tiempo maravilloso que viví en "La Residencia". Por cierto, mi amigo Juan Garodri estaba entonces allí mismo, a la vuelta de la foto. Aquel día, no sólo tenía necesidad de aislarme de la rutina del mundo cotidiano, estudiando o leyendo un libro, sino de liberarme de la incertidumbre de mi encierro en la perspectiva de mis limitados proyectos. Lo más cercano y lo más distendido era disfrutar de la frescura y la limpieza del ambiente natural de un día lluvioso, en lo más alto, para sentirme cerca de las nubes, lejos del temor del fracaso de "ahí abajo" y cerca de la esperanza de "allí arriba". Y lo más cierto y seguro era estar apoyado en una pared firme y bajo un paraguas, para que no pudiera mojarme del desengaño de la gente que ya empezaba a conocer, y cubierto, además, de un sombrero para alejar de mi cabeza la hipocresía y el desengaño. La mejor escena para interpretar mi sentimiento y suscribir mi declaración era el marco de ese viejo tejado y las vistas del río de mi pueblo. Pero tenía que hacerlo con "sentido del humor", acudiendo al ingenio de asociar, en ese momento, 
 mi percepción de la vida con el lado disparatado de lo que estaba retratando. Era mi sentido del humor, una forma figurada e ingeniosa, pero sin pretenderlo, de representar mis frustraciones y desencantos, por un lado, y mis ilusiones y esperanzas, por otro.
-
Puede que la imagen aparente cierta extravagancia
o comicidad, pero su representación y mensaje forma
parte del sentido del humor del autor de la foto.
Esta otra fotografía representa el empeño esperanzador e incondicional de buscar un mundo mejor para mí y mis amigos, en aquella época, en aquel momento. No teníamos ningún medio a nuestro alcance para hacer el viaje y llegar a ese "nuevo mundo" y tomamos, sin condiciones, ese viejo tren. Teníamos que ver el horizonte, sin temor a equivocarnos, y nos subimos a la plataforma delantera de la locomotora. Miramos de frente y, empuñando el estandarte de la esperanza, nos dispusimos a dar la orden de nuestra marcha. El tren comenzó a coger velocidad y nosotros gritamos "¡el mundo es nuestro!". Puede que fuera una imagen extravagante y cómica, si no la asociamos al mensaje de nuestra intención y a la descripción más simple de la escena. La locomotora de vapor siempre representó la máquina que movería nuestros destinos hasta ese mundo maravilloso que anhelábamos. Y nuestra disposición muestra la decisión y firmeza que habíamos tomado, pero también la seguridad y la ilusión de que habríamos de encontrar lo que buscábamos. En definitiva, es otra escena que describe nuestro sentido del humor.
  
Veamos, en primero lugar, está muy claro que el sentido del humor no es una simple
Y en el lucimiento de los políticos ante sus posibles
electores y en sus habilidades antes sus oponentes,
todo vale: la perversidad de su sentido del humor, la
falsa carcajada, la mentira de su sonrisa, el humor
de su pose, la hipocresía de su saludo; ¡todo vale!
demostración de gracia e ingenio, ni tan siquiera una forma intencionadamente cómica para amenizar o divertir una reunión o concurrencia y, de paso, para lucirse uno mismo.

  
Entendemos que el humor es indispensable en la vida, que la mejor forma de ver los problemas y las adversidades es con buen humor. Sabemos que es uno de los mejores tratamientos contra el estado de desánimo y un buen mecanismo de defensa contra aquel síndrome que, en mis tiempos lejanos, llamábamos "angustia vital". Pero hay que tener en cuenta que no se trata de hacer una comedia de la vida cotidiana, ni de los acontecimientos que suceden diariamente. Que tampoco se trata de asumir el papel de gacetillero de chistes o chanzas para amenizar nuestros diferentes entornos. El humor, el buen humor, debe ser ocurrente, ingenioso y sutil, pero nunca vulgar o chabacano, pues éste último es propio del modelo "hortera", el que sólo busca la grosería y, a veces, la ofensa, la caricatura obscena y la mera burla. Precisamente, Cicerón decía que "hay dos clases de bromas; una incivil, petulante, malévola, obscena; otra elegante, cortés, ingeniosa y jovial". Y ésta última es la que mejor representa al sentido del humor.
   
Es Pepe "el sordo", en los años 70, en "la Residencia",
aquel personaje tan singular que nos hacía reír, no sólo con
la "seducción" de su risa, no sabemos si de ignorante o de
guasón. Con anécdotas como la de la novela de "Guerra
y paz" de Tólstoi, que Juan le prestó, diciéndole que era
de un escritor ruso, respondiéndole aquél: "¡Hombre, don
Juan, no me engañe usted, que yo la leo y la entiendo!"
No olvidemos pues, que, como yo digo, "no es la expresión cutre ni la burla hortera, la que marca el ingenio y la sonrisa, aunque aquellas muevan la risa fácil; es la sutileza de la sátira o de la ironía, o la agudeza de la parodia o del sarcasmo; ella es la que constituye el arte del humor".
   
Visto así, el concepto de humor, habría que diferenciarlo de su dimensión como sentido del humor, retomando el concepto que definimos al principio de esta entrada, pero añadiendo una cualidad más; la del mensaje que se pretende dar bajo el subtexto de la expresión o a través de la elocuencia de la sonrisa, del gesto o del comportamiento. Por otra parte, Konrad Lorenz decía que "el humor y la sabiduría son las grandes esperanzas de nuestra cultura". No es, por tanto, una habilidad propia de quien posee el don de la gracia y la ocurrencia y la exhibe para diversión de los demás. Yo diría que el inteligente y auténtico sentido del humor se basa, no sólo en el ingenio y la chispa, sino en una dosis de creatividad e imaginación y en otra que debería de ir cargada de ironía o de refinada y aguda crítica. Es la envoltura intelectual o de esa "sabiduría" a que Lorenz se refiere.
   
Y así, cuando Woody Allen nos decía: "No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando,
Ésta es una foto que capta, más allá de una composición creativa
y de una desbordante imaginación, la transmisión de un mensaje
inmenso con la aparición de todos sus personajes. Pero es, sobre
todo, una obra maestra del sentido del humor en "la pintura" de una
escena que simbolizó una parte de la historia de la era de los Beatles
también necesita un trago",
se refería irónica y figuradamente a que la comunicación entre las personas, no sólo debe ser seria y rigurosa, sino que debe complementarse con una dosis de sentido del humor, que es "el trago" al que Allen se refiere. Es la manera relajada y distendida de comportarse el ser humano. Incluso, en ambientes formales y estrictos, como en el entorno del trabajo o en cualquier otra actividad importante, seria o ceremoniosa, a veces, es preciso añadir ese ingrediente de humor, mesurado e ingenioso, para hacer más fácil y grata la concordia en dicha comunicación.

   
El disparate y la parodia en el cine ("The Party") forman parte de la comedia
excéntrica, salpicada del más exquisito y genuino sentido del humor.
Que no todos tenemos sentido del humor, eso es algo evidente. Hay muchas personas que no perciben la virtualidad de una expresión cargada de agudeza ni de su intención irónica o crítica, pero carente de malicia. Lo sé, porque en mi propio entorno familiar son muy pocos los parientes con los que puedo contar para transmitir mis lances de humor. Lo cierto es que en estos casos, se produce en esas personas, y en todas las que no captan la agudeza del sentido del humor, la suspicacia, el recelo e incluso el enfado, y hasta la enemistad. Hay que saber, por tanto, cuando, cómo y a quién dirigir el arte del sentido del humor. Cuando, porque toda persona tiene un día, un momento y hasta un breve instante para aceptar y encajar una broma o un guiño de sentido del humor, dependiendo, sobre todo, de su estado anímico. Cómo, porque hay una regla que hay siempre que cumplir: evitar la ofensa, la burla fácil y la falta de respeto. Y a quién, porque tenemos que medir, antes manifestar nuestro sentido del humor, no herir la susceptibilidad de determinadas personas predispuestas a tal suspicacia. Además, hay algo que no debemos olvidar en la dinámica del sentido del humor; y es que, lo mismo que hay quien tiene una gran aptitud para expresar su sentido del humor, esa misma persona no lo tiene para recibirlo y aceptarlo, cuando va dirigido a ella.
   
Y ahora, pasemos nuevamente al anecdotario. Pues grandes cómicos de la historia han manejado con maestría el sentido del humor.
¿Sabe usted porqué estaba con ella? Únicamente porque me recuerda
a usted. ¡Claroooo! Por eso estoy cenando con usted, porque usted
me recuerda a usted, sus ojos, su garganta, sus labios, todo cuanto
hay en usted me recuerda a usted, excepto usted, creo que está bien
claro. Que me ahorquen si lo entiendo (dijo después, murmurando).
Es un diálogo absurdo de "Una noche en la Ópera", pero su sentido del
humor tiene la sutileza de su mensaje y de su ingeniosa ironía.
 Yo siempre he admirado esa habilidad en el genial Groucho Marx. Inmortal, aquello de "Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente". Es algo que me ha sorprendido siempre en una persona de la familia muy cercana a mí y que lo utiliza, no porque pretenda "parecer tonto", sino porque entiende que "en boca cerrada no entran moscas" y así no hay peligro de "despejar tales dudas".
   
Pero si la simpleza o la concreción en una conversación es, a veces, admirable, cuando se dice lo preciso, a costa de ser austero y parco en palabras, aunque con el exquisito equilibrio del sentido del humor, la perorata del que "habla por los codos", sin parar, queriendo protagonizar, a veces de forma displicente, la charla o tertulia, éste podría ser el motivo de correr el riesgo para crear ese clima insostenible e
Y no olvidemos que el sentido del humor
también se manifiesta en el aspaviento
de los ademanes que a veces empleamos,
como lo demuestra esta escena de hace ya
tiempo y que representan José y Ángel.
insoportable de una reunión, fiesta o celebración. Es lo que se dice "llegó él y se cargó la reunión". Por otra parte, no hay que tomarse demasiado en serio la defensa de una opinión o parecer, contrariando la palabra o juicio de los demás. Es más, antes es preferible ironizar o reírse del criterio de uno mismo. El escritor checo Václav Havel dijo: "Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo". Lo cual sugiere distender y acomodar las reglas de lo estricto en el diálogo de una conversación, tertulia o debate y en el comportamiento del trato para introducir la discreta informalidad de un uso más coloquial y, a la vez, dotado de ingenio y sentido del humor.

   
Resumiendo; el sentido del humor es una manifestación de agudeza, ingenio, crítica, ironía, no exenta de gracia y ocurrencia, que se produce no sólo cuando se conversa, se expone, se explica o se interpreta un papel o un personaje, sino cuando se crea una obra literaria, se produce una composición fotográfica o pictórica o una producción cinematográfica o teatral. Según mi opinión, el sentido del humor exige, además, cierta dosis de creatividad e imaginación, así como la comunicación encubierta, disfrazada o parodiada de un mensaje.
   
Me quedo, para el final, con un par de frases desternillantes de Groucho Marx: "Nunca
Dijo Groucho: Por cierto, ¿entonces no es usted la señorita Smith,
hija del multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento
pensé que me había enamorado de usted".
olvido una cara, pero con la suya voy a hacer una excepción"
y "Es usted la mujer más bella que he visto... lo cual no dice mucho en mi favor"
. Con ello, podemos percibir el ingenio de la sutil ironía que encierran algunas expresiones como las que he citado.

   
Otra dos grandes citas para mover a la reflexión: "La imaginación consuela al ser humano por lo que no es; el sentido del humor lo consuela por lo que es" (Francis Bacon) y "Si no tienes sentido del humor estás a merced de los demás" (William Rotsler)
   
También, una frase mía: "Quien se expresa con sentido del humor cultiva su imaginación y enriquece su ingenio. Quien acepta el sentido del humor, desde los demás, engalana su sonrisa y disfruta mucho más de la vida".
   
Ángel González "Rusty Andecor"
   
Y una conclusión, después de publicar mi reflexión en su día. Pues dos amigos míos, uno muy lejano, Manolo, y otro muy cercano, Javier, llamaron mi atención con el contenido de dos mensajes que yo entendí muy bien. Por eso, he decidido incluir su aguda insinuación, no exenta, por supuesto, de sentido del humor, para enriquecer en lo posible la chispa de complicidad con la que nos entendemos muchos de nosotros.
   
Javier se ocupó de recordarme la sabiduría irónica que encierra aquella cita que se atribuye a George Bernard Shaw (aunque no está muy clara su autoría) y que dice: "Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo... y por los mismos motivos". Es la sugerente revelación, expresada con una frase mordaz, para que entendamos muy bien su analogía, la de que a ellos, a los políticos y a la camarilla de su mismo universo, se les debería echar a la basura, como los pañales (con mierda incluida), o para que unos se las tiren a los otros, como los niños con la arena de la playa. Dejemos, sobre todo, en la envoltura de la frase, su ingenioso sentido del humor.
   
Y Monolo, que me envió, desde los confines de este controvertido mundo al que le da
Manolo y yo teníamos aquel tejado, su magia, toda
nuestra ilusión y nuestro sentido del humor.
los mismo nuestro bienestar y felicidad, una foto que describe el mismo significado y sentido del humor que la que se asemeja al principio de esta reflexión. Yo fui el autor de la fotografía, como él fue el que me retrató a mi en la que aparece publicada. También, mi amigo necesitaba apoyarse en la seguridad que le daba aquella vieja pared, sobre aquel "histórico" tejado, el que tantas satisfacciones nos dio, y con el mismo fondo reconfortante del nuestro río. Y como yo, él también debía cubrirse de lo que no le gustaba y que le podía caer, puede que de la incomprensión del mundo, no sé si de algún desengaño, y del potencial perverso que le auguraban sus acontecimientos venideros. Pero todo hay que decirlo; éramos felices, nos teníamos el uno al otro (bueno, yo tenía entonces, sobre todo, a Juani, entonces mi novia). Pero ambos, quizá los dos juntos, intentábamos escaparnos de la angustia de nuestra "crisis existencial", la que aún no éramos capaces de discernir. Allá donde estés, mi querido Manolo, un abrazo. Tu amigo Ángel.

Ángel González es "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"
Contemplador del mundo, pensador de la vida que ha vivido. Aprendiz de poeta, imaginador de cuentos y pintor de ilusiones y desvaríos.

ÍNDICE GENERAL DE ENTRADAS PUBLICADAS (Clic ene títulos):

Perfil de Rusty Andecor: UN BURÓCRATA CON ALMA DE RAPSODA: Ángel González (por Ángel G. Perianes, de la Universidad de San Pablo CEU)

DICCIONARIOS Y CUENTOS:

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO.De Angel Mª González

* El Diccionario de un coriano. Muestra de algunas voces y expresiones

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO (Su contenido íntegro)

* EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO.Primera parte

* "Rusty, El coleccionista de citas"(Cuento

* El cuento de la Dama del Sena y el viejo poeta (Cuento de invierno)

* "El viejo mago y la niña del vestido blanco". (Cuento incompleto de Navidad)

ENSAYO LITERARIO: Reflexiones y otros artículos

·MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD (2ª parte)

· Mis reflexiones sobre la soledad y sobre el aburrimiento

· MI REFLEXIÓN SOBRE EL DESENCANTO

· Mi reflexión sobre la ingratitud

- MI REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD

- Mi reflexión sobre la infelicidad

· Mi reflexión sobre la generosidad

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

- Mi reflexión sobre la lealtad (2ª parte)

- Mi reflexión sobre el cinismo de la cortesía

- El tiempo que pasa... "es lo que hay". El cómo nos queda, es que no hay otra... "es lo que tiene"

- La "etapa dorada y jubilosa" de un iluso de la vida. (Los diez o quince años que me quedan)

- El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

- El paso del tiempo, buscando la justa complicidad en los ojos de los demás.

· Mis pensamientos y citas literarias. 2ª parte

· Mis últimas reflexiones: sobre la belleza, la mentira y sobre "una última sonrisa"

· Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

· Mi reflexión sobre el sentido del humor.

· "Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

· Dos oficios muy comunes: el hablador dominante y compulsivo y el escuchante resignado y sufrido

· Los encantos y temores de la soledad

· Mi reflexión sobre los colores del mundo

· De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

· De los colores y aromas de este mundo pútrido, pero maravilloso, y del universo que habita en los confines de nuestra imaginación.

* De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

* Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

· Mi reflexión sobre el "SINVIVIR"

· Mi reflexión sobre el "Hablar y no saber escuchar"

* Mi reflexión sobre la indiferencia

- Dos buenos y leales amigos que me entendieron y me encontré en La Rioja

· ¿Qué ocurre cuando alguien te agobia, en una amistad o relación?

· Carta a mis "amigos con alma sensible"
· Nueva carta a mis amigos. Mi semblanza y mis recuerdos

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

· EL BOULEVARD DE CITAS

· Guiños y respuestas en mi Boulevard literario

- Mensaje para esta Navidad: ¡Qué mundo tan maravilloso!(Navidad de 2008)

- El mundo es maravilloso, es NAVIDAD y todos queremos ser felices(Navidad de 2009)

- Mensaje de Navidad para aquellos corazones sensibles, sinceros y que sienten verdadero afecto por los demás.(Navidad de 2010)

- Feliz Navidad, especialmente para quienes hacen que el mundo sea maravilloso(Navidad 2011)

- Apuntos reflexión de Rusty Andecor para la Navidad (2014)

- Pensando en la ilusición y en la esperanza de la auténtica Navidad

- El tesoro de un "diamante" para el resplandor de nuestro paso del tiempo

- La poesía de una colección de modelos de autos de época

Homenaje a la belleza de la música, a su poesía y a su ensoñación. (Ensayo literario)

LOS ESPACIOS DEDICADOS A LA MÚSICA:

Las estrellas de "La canción de la semana". Primera parte: La Chanson.

Las estrellas de "La canción de la semana". Segunda parte: El Rock y "la vieja canción".

Las estrellas de "La canción de la semana". Tercera parte: El Pop y "la música Disco".

Las estrellas de la canción de la semana. Cuarta parte. El folk-rock y el country.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Azanavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie London y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Aznavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie Londo y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Sexta parte. La nostalgia de unas y el olvido de otras. Tributo a las leyendas y las anónimas.

Música en el “Hotel California”, soñando bajo las “Noches de blanco satén” y la luz de una “Luna creciente”.

MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Primera parte

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Segunda parte

Mis 20 mejores canciones de la historia de la música. Tercera parte

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO

* Las canciones más hermosas del mundo

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (2ª parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (3ª y última parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. LA CONCLUSIÓN

* Desenlace y última entrega literaria y musical del blog "La música más hermosa del mundo"

* Primer Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo

* El Long Play y el pick-up, protagonistas del guateque

* BRUCE SPRINGSTEEN nos cautivó a los 34.000 entusiastas que asistimos al penúltimo concierto de su gira europea, en el José Zorrilla de Valladolid

* MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

* MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

* El Jazz de Vitoria cierra su Festival con dos conciertos memorables: Chick Corea y Paco de Lucía

* 2º Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo, celebrado en Coria

* “La magia del vinilo y la parafernalia del tocadiscos pueden salvar la música”

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

- LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. La despedida y el adiós.

* Tercer Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo, celebrado en Coria el 3 de septiembre de 2011: “El Vinilo resurge del olvido”

* El Vinilo es la esperanza del futuro de la música y de su cultura. (Ángel González)

* El disco de vinilo vuelve. El vinilo tendrá su nueva etapa dorada.

* El 29 de agosto, "Amigos en defensa del vinilo" celebró su IV Encuentro Internacional.

* El día 29 de agosto, el vinilo hará girar y girar la música en su mágico gramofón.

* "El vinilo y la magia de su música, siempre gira y gira... en nuestra imaginación"

* "Quinto Encuentro de amigos en defensa del Vinilo". Evento cultura y musical celebrado en Coria, el 2 de septiembre de 2017.

* "V Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo". Coria 2 septiembre 2017

MIS POEMAS:

- Que nadie robe mis sombríos atardeceres (Poema)

· Versos "A un destino llamado espejo"

· VERSOS PARA EL ATARDECER: Dos poemas

· Más versos para "mis amigos con alma sensible"

· VERSOS A LA SOLEDAD

- Versos en la víspera de un extraño viaje

· DOS POEMAS... A UNAS ROSAS DE OTOÑO

· Besos mojados con sabor a lluvia

· Versos a la tristeza, que es la novia de mi llanto

· Versos a "una tarde de febrero en las Ramblas"

· DE AZULES SE VISTEN MIS VERSOS: "Aquel besoque no me diste” y “Adiós a un mensaje en un beso”

·Versos... en el calor de una tarde de veranoVersos... a un otoño florido de nostalgias

El perfil de Rusty Andecor

Es Rusty Andecor, ilusionista de sueños y ensoñador de ilusiones, "aprendiz de poeta” e "imaginador de cuentos", aunque su nombre real es Ángel González García.

Dice de su profesión : Maestro “que lo fue”, gestor de “futuros”, que hace ya algún tiempo dejó de serlo, músico retirado (porque dejó el piano, que la “guitarra” le dejó a él); y -como dice- se atreve a hacer de "componedor de versos", que suele dedicar a un “universo” lejano y para cuyo oficio se solía inspirar en un lugar llamado "Café Venecia", con el increíble "telón de fondo" de aquellos personajes surrealistas que lo frecuentaban, pero que desapareció hace ya tiempo.

Siempre le gustó que la gente con la que trabajaba fueran sus amigos. Le gustaba compartir el "universo de sus musas", el silencio de su "boulevard" y la música de fondo que él le ponía. Ahora... ya no es lo mismo; algo desapareció. Siempre le gustó la fascinación de Audrey Hepburn y la magia de“Desayuno con diamantes”. También le gustaba soñar con los "besos mojados de lluvia" y con sabor dulce de "rosa de mazapán". Y solía ofrecer a sus “amigos con alma sensible” sus "reflexiones", de vez en cuando, y sus mensajes anuales de Navidad, además de su álbum de "la música más hermosa del mundo".

Y suele decir: "Me gusta ir los viernes al Copacabana y al Candilejas "de cañas", con la familia y los amigos. Me pirla el "Ribera Duero" o un buen "Rioja". Me encanta preparar cubatas de ron "con un toque de limón" a mis incondicionales. Y no me pierdo, cada año, esa visita al "Jazz Vitoria" con mis amigos, ni a la "Cuesta de San Vicente" la mañana del concierto"

Le apasiona la música de Vivaldi, Teleman y, muy especialmente, Chopin. Me encanta oír a los Dire Straits y Mark Knopfler, Eva Cassidy, Diana Krall, Patricia Kaas; pero, sobre todo, le gusta oír esta música en sus Jbl. Y aún sigue escuchando a The Beatles y a sí mismo en Los Agaros¡qué tiempos aquellos!

Le encanta el buen cine y siempre recurre a ver alguna de "mis películas favoritas", esas de las que os doy detalle, en un espacio más abajo.

Le gusta leer a Gabriel García Márquez y a Pablo Neruda. Pero también le gusta leer a Edgar Alan Poe.

Pero, sobre todo, dice "me gustan los "colores" de ese "mundo maravilloso", que está "ahí fuera", detrás del paño que se pone, a veces, delante de tus ojos y de tu corazón".

Ha escrito algunas obras literarias que no ha llegado a publicar porque no encontró un editor con un presupuesto que se ajustase a sus posibilidades económicas. Sin embargo, sus trabajos están editados en formato pdf y a disposición gratuita de sus familiares y amigos, a los que pueda interesales.

Las obras literarias escritas hasta la fecha son:

Diccionario de un coriano.

"Versos para el atardecer" (Colección de 40 poemas)

"Mis reflexiones y cartas a mis amigos con alma sensible"

"La música más hermosa del mundo"

"La música de mis tiempos"

"El paso del tiempo de un aprendiz de poeta"

"Mis pensamientos y citas literarias"

"La verdad y la mentira de mis reflexiones"

"Reflexiones para mis ajustes del alma"

"El cuento de la Princesa y el Campesino"

"El cuento de la dama del Sena y el viejo poeta"

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)
"Es la rosa de un destello, la que busco en mi recuerdo; y el aroma de mi cuento que perece en el olvido, y el color de aquella imagen que acabó tan desteñida. Es la rosa de mi sueño y el adiós que se ha perdido" (Rusty Andecor)

Citas literarias sobre "el paso del tiempo" (Un hito que en estos último años... me obsesiona)

No es el tiempo el que pasa, pasamos todos nosotros (Anónimo)

Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos (Héctor Belioz)

Seamos indiferentes a la crueldad de la rapidez en que se mueve el tiempo, vivamos y disfrutemos el presente que nos depara el hoy y no dejemos de poner nuestra parte de ilusión en el mañana (Rusty Andecor)

El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

Me gusta pasar los años en tus ojos (Diana Krall)

Lo mejor es ser indiferente al tiempo y a su maquinaria inalterable para marcar los años, sobre todo, esos años que nos quedan por vivir, que son los mejores. (Dijo Rusty Andecor a Manuel Melado en su jubilación)

El placer y la actividad hacen que el tiempo parezca breve (William Shakespeare)

No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listo para vivir el momento presente (Mahona)

Hay un "buen destino" que mueve las manillas de nuestro reloj del tiempo. Y debemos vigilar el "mal destino" que puede manipular esas manillas en contra de nosotros (Rusty Andecor)

El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear (Johann W. Goethe)

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida del tiempo es el mayor de los derroches (Benjamín Franklin)

"El tiempo solo se detiene si su reloj deja de funcionar. Nuestro reloj no es automático; debemos darle "cuerda" cada día, para que no se pare; debemos ajustar su maquinaria de vez en cuando, para que no se "averíe" su movimiento; y debemos limpiar el cristal de su esfera, para que no dejemos de ver el rumbo horario de nuestro destino" (Rusty Andecor)


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A MIS AMIGOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Desde el pasado viernes 18 de febrero aparece publicado el contenido íntegro de "EL DICCIONARIO DE UN CORIANO" en el blog que lleva su nombre y cuya url es http://eldiccionariodeuncoriano.blogspot.com/, pudiendo activar su acceso desde esta dirección o desde un enlace previsto en el mismo título del espacio que se encuentra en el blog actual, como muestra -aquí- de algunas de sus voces y expresiones. Es decir, una vez activado su espacio desde su índice o desde el registro de archivos, el contenido íntegro del diccionario se activa haciendo clic en el título del espacio. Además, se podrá acceder al prólogo y a la introducción del mismo, así como un anecdotario de dedicatorias y agradecimientos.

Progresivamente, se irán incorporando las voces y expresiones nuevas recogidas desde la publicación de la última edición inscrita en el Registro General de Propiedad Intelectual en el 18 de noviembre de 1997, en Madrid con la clave 1997/40496 y con número de R.P.I. CC-374.

Ángel González

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista
Clic en la foto para ver al genial Elton John, al piano, en una de sus canciones más hermosas con una grata compañía

Mi musa de inspiración

Mi musa de inspiración
Pulsar sobre la imagen

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.
Después de recitar el tradicional poema al Celedón, publicado en este blog. Respondiendo a un visitante, y de izquierda a derecha: Antonio, Juani, Angel (Rusty), Blanca, Bolivia y Rafa. Naturalmente y en el medio: el Celedón

Momento en que Rusty recita el poema al Celedón, en la Plaza de la Virgen Blanca, ante la concurrencia de cientos de vitorianos

Amigos tratando de planificar la jornada del día del Concierto, antes de su "ronda" a la Cuesta de San Vicente (quizá "tramando")

Los 6 amigos del Jazz Vitoria, satisfechos y relajados, al día siguiente del concierto

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"




Sirva este grupo de amigos para representar a todo el resto de compañeros y amigos de nuestra Dirección Provincial y nuestros queridos Caiss

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010
De arriba hacia abajo: Manolo Melado, Inés, Manolo Gómez, Belén, Domingo, Ricardo, Mercedes, Miguel, Pedro, José Manuel, Ángel, Manolo Moreno, Carlos, Modesto, Isabel y Carlos Sandoval.

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...
Haciendo limpieza de fotos en el blog (porque tenía mucho "peso"), borré y borré; peero esta foto no la pude quitar.

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

Concierto año nuevo

Concierto año nuevo
- Una marcha con tradición -

Me gusta escribir a la ilusión, porque en la ilusión hay esperanza, y hay nobleza y honestidad; y porque, ocultándose en el "el universo de la ilusión y en la magia de los sueños" que puedo recrear con la pluma de la imaginación, me puedo alejar de la "cruda, despiadada y perversa realidad. Pero, sobre todo, me gustan los colores de ese mundo maravilloso que está "ahí fuera", detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestro corazón.