viernes, 4 de junio de 2010

MI ÚLTIMO POEMA o "Mis últimos versos al destello de mi espejo"

A UNA PRINCESA QUE SE ESCAPÓ DE SU CUENTO
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Solo es consuelo... tu recuerdo,
tu corazón imaginado
y las promesas de tu cuento
y la ilusión en tu silencio.

Que en el reflejo de mi espejo
veo tu sonrisa y tu mirada
y ese perfume de aquel beso

Solo es consuelo… tu poesía,
la que me evoca de tu cuerpo
y los colores de tus sueños
y toda esa luz de tu destello.

Mas… ¡despierto y no hay consuelo!
ya no hay sonrisa, ni mirada,
ni siquiera… el único aquel beso.

-- Muy lejos quedó aquel cuento,
sin la poesía de una princesa
que se murió en el silencio,
sin mis azules bellos sueños
y sin la luz de su destello.
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Ángel González "Rusty Andecor"
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(La Princesa, iluminada por su destello y reflejada en ese espejo, recién llegada a su cuento, hace ya... ¡tantos años! En la imagen superior, la Princesa, escapándose de su cuento)
(Rusty Andecor, "ensoñador de ilusiones azules", a punto de cortar la cinta e "inaugurar" la alfombra azul de la Gran Vía, en su centenario, el pasado día de San Isidro en Madrid. Por cierto... una noche mágica)
Francoise Hardy, aquella mi primera musa de los 60, quiso también ponerle la guinda a este sencillo guiño poético, en este final del mágico transcurrir de un cuento extraño e inacabado. Solo hay que hacer clic arriba, en el título de este espacio. Francoise nos musitará.. a su amiga la rosa.

sábado, 22 de mayo de 2010

MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

“Cuando oyes la música,
ves como gira tu long play

y observas esa nostálgica portada,
tu mente será capaz de viajar
hasta aquellos viejos recuerdos
y tu corazón podrá volver a soñar”
(Rusty Andecor)

Porque…
“La música es la voluptuosidad
de la imaginación”
(Eugène Delacroix)

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(Del contenido de la Invitación al
"Primer Encuentro Internacional de
Amigos en Defensa del Vinilo",
organizado por Rusty Andecor
y celebrado en Coria el 6-9-2008)

"Yo supe cantar a una vida
con notas azules de aquella ilusión;
la de un tiempo, muy lejano,
en que tuve una guitarra,
que no importan sus acordes,
ni sus tonos, ni su ritmo,
ni siquiera… desamores.
Siempre tuve una canción.

Y aún sigo cantando a mis tardes,
nostálgicas y lánguidas,
sin guitarra y sin violines,
pues conservo una sonrisa
escondida entre mis sueños,
que es la música que entiendo
y que llevo en esa magia
de este viejo corazón".
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Es momento de recuerdos, tal vez, o mejor de dibujar un homenaje a la música de mis tiempos, a canciones de momentos ya pasados, que lucieron ya muy lejos, pero que aún perduran en esa caja mágica de mis sueños, pues quizá es también la de los sueños de muchos de vosotros, mis queridos amigos y visitantes de este blog. Fue un homenaje que hice hace unos años, con títulos diversos, conmemorando motivos distintos, y que quise dar a algunos de vosotros, con la muestra de sonidos y de voces; brillantes, unos, decadentes y hasta rancios, otros. No solo fueron recopilatorios sonoros que encerré en esos mágicos cofres redondos que -aunque miramos casi despectivamente, cuando recordamos nuestros maravillosos vinilos- nos sorprenden cuando escuchamos… nuestras melodías de siempre.

"El poderío de mi generación" fue una recopilación de algunos de los más geniales músicos de esa última generación del viejo rock que, aún hoy, se resiste a desaparecer. Intenté reunir una colección de temas poderosos, del más auténtico y genuino de los ritmos musicales.

Estaban Bruce Springsteen, Elvis Presley, Roy Orbison, John Lennon “mi leyenda”, George Harrison, Paul McCartney, Rod Stewart “mi héroe”, Mark Knopfler, Eric Clapton, Billy Joel, Bryan Adams, John Fogerty (Creedence) y Leonard Cohen, que cerraba este homenaje con aquel irrepetible Memories que interpretó en su inolvidable concierto de un ya lejano 1979. Pero como siempre me sentí un bohemio con tintes de anarquía, quise incluir a un gran músico de una generación mucho más joven, tal vez, para darle un sabor algo más fresco: se trataba de Robbie Williams.

No me olvidaba de mis queridos Paul Simon, Ark Grfunkel, Bob Dylanl, Neil Diamond, Neil Young, Cat Stevens, Chis Rea, John Denver y tantos otros. Sin embargo, no los podía incluir a todos. En este conmemorativo, para unos y para otros, tenía mi más afectuoso recuerdo desde ese sencillo homenaje que les hacía.

Pero no quería entonces quedar atrás la mención de mi compromiso para preparar también una recopilación que, igualmente, representara a esa clase única y meritoria de mujeres que cantaron la música más poderosa de la historia: el rock. Quise expresar mi saludo más acorde con mi ánimo y mis deseos, de esta forma: “Hasta entonces, amigos míos, qué disfrutéis de una música de la que bien podría decirse : ¡qué fuerte!”.
Fue La fuerza de mi generación”, la réplica de aquel “poderío de mi generación”, en que, como os dije, decidí recopilar algunos de los más geniales músicos de aquella mítica generación del viejo rock. Si aquella colección representaba el poder de los intérpretes de un ritmo genial y potente, este último que os ofrecí fue la fuerza de una clase, tal vez, única e irrepetible de mujeres que, no sólo cantaron el rock, sino otro sonido más excitante y voluptuoso: aquel pop de la música disco que nos sedujo durante más de dos décadas.

Figuras legendarias como Janis Joplin o Malenie, Gloria Gaynor o Donna Summer, Tina Charles o Cindy Lauper, Bonnie Tyler o las más actuales Cheryl Crow, Kyllie Minogue o Madonna; sin olvidarme de Lynn Anderson o Emmylou Harris, éstas, como abanderadas de un country ferviente y no menos festivo. Y si en el anterior disco incluía a un representante de una generación más nueva, con la intención de darle frescura, en éste decidí incorporar la fuerza y pasión de una cantante francesa que pensé le daría esa nostálgica emoción con su voz y su sentimiento: Patricia Kaas.

Además, para cerrar un homenaje así, al igual que en la recopilación anterior, había que encontrar un símbolo inequívoco, con una de las figuras más representativas de la historia de la música, cantando en contra de la guerra y a favor de la paz; y quién mejor que aquella inolvidable y emblemática mujer: nuestra Joan Baez de siempre.

Quise enviarles, entonces, estas palabras: “Para todas ellas... para una clase de mujeres que nos emocionaron con su música y con su pasión en los sonidos del rock y del pop: “Gracias, chicas, porque todas vosotras estuvisteis entre las mejores; gracias, porque nos acompañasteis en momentos que jamás olvidaremos.

“La sensibilidad del corazón” era un homenaje a algunas canciones que una vez nos fascinaron o, al menos, nos hicieron recordar, tal vez, un momento o una época, y que -interpretadas por otros artistas- ahora nos inundan de nostalgia. “La sensibilidad del corazón” fue una recopilación de temas musicales conocidos en aquel recuerdo, pero caprichosamente cantados por quienes no fueron sus músicos originales. Quise hacer la selección de esa forma porque la sensibilidad de mi corazón, bohemio y romántico, necesitaba buscar otro marco más ensoñador y alejado de aquellos años en los que no podía dejar de recrear el contexto de toda la emotividad que entonces yo sentí.

El conmemorativo comenzaba y terminaba con la canción “¡Qué mundo tan maravilloso!”, para realzar ese homenaje en el que con las palabras de ese título me complacía sonreír a ese… mundo maravilloso, que indudablemente existe. No es casualidad que la primera versión fuera de aquel Rod Stewart, tan representativo de mi época, y que la última fuera de esa voz, sugestiva y fascinante, de aquella malograda Eva Cassidy, que curiosamente solo fue una jardinera y cuyo único éxito, hasta que falleció a sus 33 años, fue el del sabor acústico de unas canciones que cantaba en los clubs de su ciudad.

Quise incluir éxitos que marcaron una época, pero interpretados por voces sugerentes como Carla Bruni, Vanesa Paradis, Dolly Parton, Melanie, Norah Jones o Patricia Kaas, ésta con aquella canción “La vie en rose”. Y quise incluir también una versión inédita del famoso Yesterday, interpretado en un ensayo por los propios Beatles.


Tuve ocasión de recopilar versiones curiosas, pero encantadoras, como esa “I Will Survive”, que aunque parece estar interpretada por Gloria Gaynor, no es así, y nunca pude conseguir saber quien la cantaba realmente. O la seducción de esa voz melancólica de Audrey Hepburn: mi musa, interpretando el propio tema de su película “Desayuno con diamantes”. Sin olvidar aquella canción tan romántica “This is my song” de la película “La Condesa de Hong-Kong”, cuya cantante fue un misterio para mi, porque jamás pude saber quie era, aunque tuviera mis dudas con Pelula Clark.


Y no podía dejar de incluir en ese homenaje recopilatorio a canciones tan míticas como Lili Marlen, La Boheme, y otras, interpretadas, en contraste con las originales, por Milva, Amel Bent, Carla Bruni o por mi adorada Patricia. Pero... lo reconozco, olvidé incluir a la mejor de todas mis musas de la canción: a la superirrepetible y maravillosa Francoise Hardy, e incluso a la sugerente y dulce Jane Birkin, cuyo mensaje tanto representó para nuestras décadas. Por ello, quiero quedar aquí testimonio de que premiaré muy pronto cuanto les debemos y mi recuerdo hacia ellas, con un conmemorativo muy especial, evocando algunas de sus canciones.

Entonces, me despedí con un saludo en el que… no pude evitar mi acostumbrado ramalazo “cursi y empalagoso": “Mis queridos amigos; que disfrutéis el álbum y encontréis con él algún buen recuerdo en la sensibilidad de vuestro corazón”.

Finalmente, no quisiera olvidarme de las que fueron para mi dos joyas musicales, y con las que aproveché para incluir temas, de significativo impacto emotivo, en unos casos, y de reconocida fama en algún momento de la historia de la música, en otros. Tal vez fue mi extravagancia o intencionalidad claramente desenfadada, la que eligió los títulos para cada conmemorativo; “Canciones para combatir el aburrimiento”, un volumen, y “Canciones para reconfortar el sinvivir de un corazón”, el otro. No es casualidad, sin embargo, que dedicara para cada uno de los sentimientos, aburrimiento y sinvivir, una reflexión que puedes haber visto publicada en mi blog; pues, ciertamente, fueron las recopilaciones musicales las que sirvieron para ilustrar tales reflexiones.


Para hacer ameniza ambos conmemorativos, quisiera citar aquella emotiva dedicatoria del volumen sobre el “aburrimiento” en que expresaba: “no me importa que conmigo te aburras, lo importante es que no te aburras con quien pueda hacerte feliz, escuchando este disco”.

Como también quisiera reproducir ahora aquella referencia al “sinvivir”, y en que citaba: “El estado compungido y desalentador del que sufre el “sinvivir”, su talante o disposición, a veces apesadumbrado y afligido, no atiende a las razones complaciente o al ánimo de un amigo, y sólo le reconforta el consuelo de la dulce nostalgia por el recuerdo de la dicha perdido (como lo canta Patrizia Laquidara en su “Noche de luna”), o el de la intensidad de la gozosa tristeza (así lo susurra Audrey Hepburn en su Moon River), o en ese aturdimiento tan gratificante cuando oímos “¡Qué mundo maravilloso!”, pero interpretado por aquella romántica y malograda Eva Cassidy. Pero también le consuela la caricia de la música y de la poesía de esa Luna Rossa, la primera canción que abre el álbum".

Y además, añadí “Puede que todas estas canciones tengan una dosis de tristeza, pena o nostalgia, pero algunas de ellas tienen un halo mágico que permite acariciar nuestro “sinvivir”, sosegando esa perturbación, a veces violenta en el ánimo, y apaciguando ese devaneo de nuestra emotividad e, incluso, mitigando el “sufrir” del alma".

Y continué: "Quise reunir en este último álbum, además, canciones como la “tristísima” pero hermosa “Carolina”, de Sheryl Crow (de la película “Mensaje en una botella”), la sentida y rota voz de Bonnie Tyler interpretando la balada ”Si yo te cantara una canción de amor…”, o aquella dramática “Un-break my hear”, de Toni Braxton, en la que podemos escuchar aquel verso “No puedo más si tú no estás, mi vida se apaga sin ti a mi lado...” y tantas otras".

Finalmente, citar la dedicatoria que tuve ese álbum tan especial: “a esos amigos que padecen alguna vez un “sinvivir” y a quienes, tal vez... como aprendices de poeta, saben hacer poesía de su “sinvivir”.

Para terminar, no solo ese conmemorativo sino todo el homenaje que hice, con un: “¡Gracias por la música!”, que es lo que cantaban ABBA en su “Thank you for music”.
-
Ángel González "Rusty Andecor"
-
En algún lugar sobre el arcoiris
muy, muy alto...
hay una tierra de la que escuché
cantar una canción de cuna.
-
En algún lugar sobre el arcoiris,
los cielos son azules
y los sueños que te atreves a soñar
se vuelven realidad.


(Cantaba Eva Cassidy en "Somewhere over the rainbow")

viernes, 23 de abril de 2010

MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

Sonríe,
aunque solo sea una sonrisa triste,
porque más triste que las sonrisa triste
es la tristeza de no saber sonreír”
(Charles Chaplin)

“Prívame de la ilusión
de una palabra en un mensaje,
del rubor de una mirada,
de la elocuencia de un silencio,
de la promesa de una cita
y de la esperanza de un encuentro.
Prívame de la música de un suspiro,
del perfume de un abrazo,
de la caricia de un beso,
pero no me prives de ver tu sonrisa,
en ese instante que yo quiero.
(Rusty Andecor)

“Hay cosas en la vida que te pueden haber hecho sufrir,
otras enfadar y algunas llorar,
pero cuando estés en el peor de los momentos
no te quejes y… sílbale a la vida,
porque así, todo te ayudará
a pasarlo mucho mejor.
Y… mira siempre el lado bueno
y brillante de la vida.
Si la vida crees que te falla y te engaña,
sonríela;
Porque hay algo que quizás has olvidado,
y es que debes reír, sonreír, bailar y cantar”
(Art Garfunkel,
de su canción
“Always Look On The Bright Side Of Life ”)

“Nadie podrá conseguir fascinar
con sus reconocida belleza
si no lleva en sus labios y en sus ojos
la sonrisa sincera del corazón”
(Rusty Andecor)
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(Mi hijo Jorge, de pequeño, sonriendo “dulcemente”)
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Decía Rusty Andecor, ilustrando una de sus reflexiones, La sonrisa es el mejor masaje para el corazón y el bálsamo para las preocupaciones; es el guiño de los buenos amigos y el consuelo de los tristes; es el alivio del cansancio y la fuerza para el alma; es la esperanza para los que sufren y la luz para los desesperados; y es, sobre todo, el vestido más resplandeciente para un corazón hermoso”. Aún así y buscando, no solo su poder terapéutico, sino gratificante para los demás y para uno mismo, la esencia de la sonrisa está en su naturalidad y autenticidad, porque su expresión es la exteriorización de los sentimientos y de las emociones, agradables, confortables y placenteras; en definitiva, la sonrisa es la seña evidente del estado de felicidad del corazón humano, que se muestra en el rostro, en sus rasgos faciales, alrededor de los ojos y en su misma mirada. Pues, decía Rusty en una de sus cartas a sus amigos: “… esa sonrisa que resplandece en los labios y sugiere la mirada es la revelación del estado del alma, que emana del corazón hasta nuestro rostro como si fuera la caricia gozosa de un beso”
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Se dice que el semblante que mostramos es nuestra “carta de presentación” y quizá la sonrisa puede ser el “escaparate del alma”. Porque no hay que olvidar que la sonrisa también es una expresión involuntaria de ansiedad y de otras emociones menos felices. Puede que la sonrisa, a veces, sea la manifestación de la desaprobación de una persona hacia otra, del reproche, del sarcasmo y de la burla, del desprecio y hasta del odio. Pero nunca debería ser la sonrisa un artificio de cortesía, pues ese gesto es una mueca que no sale del corazón, sino de la falsedad y de la hipocresía que aparece a menudo en la naturaleza de nuestros prejuicios sociales y de los rasgos más frívolos de nuestro condicionamiento humano; pues decía Andecor a un personaje de uno de sus cuentos que “la sonrisa debe ser la luz que te guía en la penumbra de esos momentos de la vida ensombrecida, cuando te cruzas con la mentira, la soledad y el desencanto", y añadía “no te olvides de que esa luz brille desde tu corazón”.
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Tal vez, en ese “guiño de complicidad” que tuve, cuando dediqué mis reflexiones a “mis amigos con alma sensible”, aparecía una sonrisa para cada momento, para el sabor de cada grato sentir o para el sinsabor de cada “sinvivir”. Pues sabemos que hay sonrisas con perfume de amistad y también de generosidad, que hay sonrisas de aburrimiento, algunas, tras la sombra de la soledad y, peor aún, con sabor a desencanto. Pero siempre queda la mejor de las sonrisas: la de la felicidad y la que lleva el color de la lealtad.

Sin embargo, Gabriela Mistral decía “hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad”. Shakespeare, por su parte, dijo “hay sonrisas que hieren como puñales”. Y citas, como ”aquel cuya sonrisa le embellece es bueno y aquel cuya sonrisa le desfigura es malo”, o “es mejor olvidarse y sonreír que recordar y entristecerse”, de la poetisa Cristina Rossetti, o ”Conviene reír sin esperar a ser dichoso, no vaya a ser que la muerte nos sorprenda sin haber reído”, de Jean de la Bruyère. Todas ellas, con su elocuencia, para enriquecer todo el universo de nuestra vida.
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Más allá de la sonrisa, la risa es una forma de expresar emociones o reaccionar ante determinadas situaciones repentinas e inesperadas. De ella se dice que es una conducta que favorece la confianza y la comunicación entre las personas, pues “La risa es la distancia más corta entre dos personas”, decía el pianista Vìctor Borge; que libera la energía negativa de nuestra mente, que tiene capacidad de aliviar el dolor, incluso el del corazón, y que favorece el equilibrio vital; así, nos ilustra Curzio Malaparte ”Cada vez que un hombre ríe, añade un par de días a su vida”.
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Y aunque no hay mejor remedio terapéutico que el ejercicio de la carcajada para poner en marcha 400 músculos faciales, el yogui y gurú hindú Swami Sivananda nos recuerda que “Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír”. Esto nos hace comprender lo sencillo que es producir una sonrisa.
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No es momento para disertar sobre las propiedades de la risa, que son innumerables, y que, además, entre las de despejar la nariz y los oídos, ayudar a oxigenar la piel, facilitando la entrada del aire en los pulmones, tiene su “efecto masaje” de tipo digestivo, ayudando a eliminar ácidos grasos y toxinas, cuando, al reír se produce el movimiento del diafragma; además de tener un efecto analgésico tonificante y antiarrugante, ya que estira y estimula los músculos. Por otra parte, está probado que al aumentar la adrenalina se produce una capacidad de reanimación, reduciendo y eliminando el estrés, y que al favorecer el movimiento del diafragma fortaleciendo los pulmones y el corazón, previene el infarto.
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Pero recordemos de la sonrisa que -decía Tomás de Iriarte- “la sonrisa es el idioma universal de los hombres inteligentes”, que “La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible”, decía el escritor inglés Orison Swett Marden. Y son los efectos psicológicos de la risa, sin olvidar los de la propia sonrisa, los que influyen en el acercamiento y en la mejora de las relaciones sociales, para que éstas sean más fluidas y más entrañables, concatenando su contagio y evitando a veces las situaciones más incomodas. Además, no hay poder más persuasorio que la sonrisa, en situaciones en que son las emociones las que influyen; pues decía William Shakesperare “Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”.
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El comediante estadounidense W.C. Fields decía “Empieza cada día con una sonrisa y mantenla todo el día”, añadiendo el moralista francés Nicolas de Chamfort “El día más irremediablemente perdido es aquel en que uno no se ríe”. Y yo pienso que “la sonrisa es el bálsamo que te reconforta del cansancio de la rutina, del mal sabor del egoísmo humano, de la simpleza que hay en la hueca frivolidad de muchos que te rodean y de la ingratitud de tus amigos, aquellos a los que has regalado tu generosidad”.

A veces, no nos damos cuenta que el maquillaje natural de la sonrisa es la imagen más radiante para identificar la belleza de quien la expresa, porque -decía Rusty- “a veces la belleza solo la encontramos cuando vemos una sonrisa franca y auténtica, sin fijarnos tanto en el aspecto físico”.

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Como tampoco nos damos cuenta que “una sonrisa es cosa de un momento y sin embargo casi siempre perdura en la memoria”, que “dura un segundo, pero su recuerdo, a veces, nunca se borra”; y que, además -decía Frank Irving Fletcher- “la sonrisa enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la ofrece”.

Recordemos siempre que “Sonreír es querer soñar dentro del otro”, que decía la escritora cubana Bacardí de Argamasilla, o “si alguien está tan cansado que no pueda darte una sonrisa, dale la tuya”, que decía un proverbio chino; porque si tu amigo no quiere sonreírte y se muestra seco, agrio o enojado, seducirás su ánimo, complaciéndole con tu sonrisa. Y sobre todo, no olvidéis aquella cita: “Sonríe y no te escondas detrás de tu sonrisa; y muestra aquello que eres, pues existen personas que sueñan con tu sonrisa, como yo sueño con ella”
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Pero no podemos olvidar que la sonrisa que tiene un componente expresivo que emana desde nuestro propio estado anímico, de forma involuntaria, como una fuerza inevitable de manifestar nuestros sentimientos. A veces evitamos expresarnos sonriendo porque la dinámica de de ese condicionamiento de la vida, tan acelerado, tan falso y tan rodeado de prejuicios sociales, no nos facilita la sinceridad y naturalidad de una manifestación tan noble. Así que no olvidemos ese pensamiento que dice “la vida es un espejo, aprende a sonreírle y él te sonreirá a ti”, para darnos cuenta que la sonrisa ilumina los colores de nuestro propio ánimo, aunque éste no sea el más favorable para sonreír, pues “a veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar ese mundo gris que nos acecha cada día”.
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Quizá sea una pretensión demasiado ambiciosa, pero si sonreímos, contagiando nuestra sonrisa y sin esperar a ver esos colores luminosos que nuestros ojos desean encontrar, haremos que el mundo sea tan maravilloso como lo canta una canción de Rod Stewart en ese video, en Youtube, en la cabecera de este espacio (haciendo clic en el título de la reflexión) Por tanto, “no guardes la sonrisa que puedas dedicar hoy, para mañana; porque solo podrás sonreír mañana si has sonreído hoy”.

Por eso, quisiera deciros que hay una música maravillosa que interpreta ese mágico violín, que es nuestro corazón. Esa música, natural, sincera y generosa, es nuestra propia sonrisa; ella es la que nos hace gozar con sus notas y acordes, cada instante de su melodía; ella es la que nos ayuda a ser un poco más felices.

Pues la vida es como un poema sinfónico. Toda su música está repleta de lágrimas y risas, de suspiros y sonrisas, de aromas y colores, de sabores y de brisas. Unas y otras, son los movimientos de la sinfonía. Y no olvidemos que el color de sus acordes, el aroma de sus notas y el sabor de su tristeza o de su dulzura se difuminan si no están impregnados por la sonrisa.
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Y vi en aquella sonrisa…
la música de una mirada,
el perfume de un aliento,
el color de una esperanza,
el sabor dulce de un latido,
el beso de aquel alma
y el dibujo de un sueño.

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“Si queremos que ese mundo
quizá extraño, inquietante
y turbio nos sonría
debemos sonreírle nosotros antes a él,
aunque lo veamos tan... tenebroso.
Si el mundo ve nuestra sonrisa…
podremos seducirle y seguro, seguro
que él nos sonreirá también”
-
Por Ángel González "Rusty Andecor"
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(Mi hijo Ángel, de pequeño, sonriendo con su traje de “coriano”)
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Como ya había anunciado hace unos meses, he querido cerrar esta recopilación de reflexiones con mi perspectiva sobre la sonrisa; envolviéndola, tal vez, con mis apreciaciones más intimistas y mi inevitable toque "ensoñador".
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Me gustaría hacer una dedicatoria muy especial de esta reflexión a los que sonríen al desencanto y al sinvivir, a los que son felices en su soledad y desafían la incomprensión y el olvido de los demás.
Para ellos, escribí esta cita, porque... también la escribí para mi:
"Nadie está solo cuando sabe que alguien le sonríe;
nadie está triste cuando siente que tiene una sonrisa de un amigo"
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A esos mis estimados "amigos con alma sensible", que aparecen en mis encuentros, al otro lado del teléfono, y que están en mis recuerdos. Naturalmente, también a todos los que acuden al "boulevard" de este blog que inventé con el fantástico nombre de "Rusty Andecor".
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También, a aquellos amigos más lejanos en el tiempo y en la distancia, a esos compañeros y amigos que dejaron de serlo, tal vez por mi culpa o porque los olvidé, pero también a los amigos que me olvidaron a mí, sin que yo les olvidara a ellos.
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Sin olvidarme de esos amigos tan especiales, en los que está mi propia familia, Juani, Ángel y Jorge, y todos los demás, con los que comparto rutas de conciertos musicales, viajes turísticos y gastronómicos, o esas tertulias en mis cafés favoritos, como el Candi, Copa, Alka-Rika o Venecia.
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También quiero dedicar... mi sonrisa... a mis duendes, a mis hadas y a mi destello, que aunque lejano sigue siendo luminoso, porque son las musas que me inspiran.
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Pero... sobre todo, sobre todo... a esa especie a extinguir que yo denomino "ensoñadores de ilusiones"
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Y un guiño más especial, aún, para Pepe Luis, mi hermano, porque "tú empezaste la historia de nuestra sonrisa con aquel ´enciende la vela` y las bromas que le gastábamos a la abuena Maurilia cuando le enseñábamos los billetes de mil pesetas y se los rompíamos (y luego teníamos que pegarlos)
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Para todo ese hermoso y querido mundo... lo mejor de mi sonrisa.
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Ángel González

lunes, 19 de abril de 2010

Versos a un Otoño perezoso, a un Invierno regachero

"Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco.
No eres lo que yo siento de ti
No eres lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.
Detrás, más allá te busco"
(Pedro Salinas)
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Pero si no busco en tu espejo
porque en él no hay ya reflejo,
ni en tu letra, porque aquel mensaje
se perdió en mi soledad,
ni en tu alma, porque su sonrisa
de desvaneció en la oscuridad.
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Te buscaré, tal vez, en el infinito
de los azules de otro cuento
que aún no he escrito,
y en los vergeles de una imagen
nueva, con aromas de un pasado,
más atrás de la desdicha
de un recuerdo ya perdido y muy lejano,
aunque sienta que no está...
aún olvidado.

(Ángel González "Rusty Andecor")
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Este poema fue "mi guiño" a esos hermosos versos de Pedro Salinas. Quizá, Rusty lo escribió, como un galanteo emocionado a ese poeta tan puro y genuino que yo tanto admiro. Y estos otros... estos...
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Son los versos de... un "campesino"
que quiso sobrevivir de su torpeza y su destiempo
pues de su corazón agotado y maltrecho
solo supo escribir su llanto
con aromas y el sabor amargo de sus lágrimas
de su pena y los latidos de su pecho
pues solo allí, en su otoño,
sintiendo la caricia de su viento,
se dio cuenta, cómo poco a poco,
se desvaneció ... su destello.

Sin saber si hay primavera
en el azul de mi desierto,
de mi pluma y de mi mente
yo soñé fuera del tiempo.

Porque tú, musa y mi hoguera
de mi alma en desconcierto
fuiste mi luz indulgente,
que me dio dicha y consuelo.

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Ángel González "Rusty Andecor"

viernes, 2 de abril de 2010

De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

Siempre confié en mi receta:
“Luchar con abnegación y optimismo,
disfrutando de los colores
de este mundo maravilloso
que está ahí fuera, detrás del paño
o el vaho que se pone, a veces,
delante de nuestros ojos
y de nuestros corazones”
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“Si queremos que ese mundo

quizá extraño, inquietante
y turbio nos sonría
debemos sonreírle nosotros antes a él,
aunque lo veamos tan... tenebroso.

Si el mundo ve nuestra sonrisa…
podremos seducirle y seguro, seguro
que él nos sonreirá también”

-
Rusty Andecor
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Un día se me ocurrió llegar a la conclusión: “El color del mundo no es exactamente como lo vemos; a veces lo enmascara nuestra propia tolerancia y la bondad de nuestro corazón y no vemos la capa de mugre que cubre el auténtico tono o su brillo verdadero, ni ese matiz pútrido que degenera y confunde el que queremos ver, el que nos enseña o nos proyecta la verdad inexistente”, y luego, pensé que “la gente… acostumbramos a ser sinceros, sanos y generosos, hasta que, sin ni siquiera saberlo, dejamos de ser así e incluso podemos volvernos retorcidos, envidiosos y falsos, porque son las consecuencias de nuestro condicionamiento humano”

Por eso debemos aprovechar esa claridad de optimismo que tanto deseamos que permanezca en nosotros, esa luz de nobleza que enaltece algunos fragmentos de nuestra vida, esos instantes sinceros y confiados con la aparente bondad luminosa que desprende ese mundo inquieto y receloso, antes de ser víctimas de esa plaga de vanidad y cinismo, de amoralidades y de mentiras, que cubren… la mayor parte de nuestra vida.

Pero, además, a veces hay que engañar a ese mundo que nos acecha con sus fascinantes colores, que -no olvidemos- que son los que ven nues
tros ojos, pues tras su resplandor está esa capa de mugre y ese matiz pútrido que cubre la inmundicia de toda la bajeza de nuestra especie. Por eso, un arma inteligente para combatir ese mundo, que a veces se muestra insensible y materialista, es sonreírle y hacerle ver que tú eres feliz. Precisamente, una vez se me ocurrió reflexionar sobre la felicidad y pensaba: “No se puede buscar la felicidad entre el mundo que nos envuelve y fustiga, mostrándole que somos infelices, porque el mundo suele ser cruel con la desdicha ajena y no es tolerante ni compasivo con quien sufre, cuando tratas de pedirle a aquel que colabore en su felicidad”.

Por eso, me gustaría referirme aquí a aquel personaje de mi cuento “El coleccionista de citas”, al que solía aconsejar cuando, jugando con la ilusión que nunca había de faltar en el ánimo de la vida de toda persona, pensaba que podía estar privado de una sonrisa o de un mínimo de entusiasmo. Y le decía: “Cuando empieces el día envuélvete de ánimo, de seguridad y de ilusión, porque tienes que desafiar el mundo que está frente a ti; verás que el mundo te envidiará cuando vea tu optimismo. No hagas caso de ese espejo que puede hacerte ver decaída y desesperanzada, unas veces, y limitada e incapaz, otras. Trata de cubrir tus temores y tu dificultad para superarte con esa magia que llevas dentro y que ni tú misma sabes que la tienes, porque la magia está en uno mismo y en lo que ves con los ojos del corazón; no hay magia si no te envuelves de ilusión. Pero recuerda también que tienes que ver esa magia en todo lo que está a tu alrededor, que el mundo no tiene magia si no lo miras con tu sonrisa; pues ese lugar recóndito y fantástico que añoras visitar y contemplar algún día no tendría magia si no soñaras con él”.
-
Y es que “El teatro de la vida no sería mágico si no te convencieras de que siempre ha de haber en él una dosis equilibrada de sueños y de locura, y de que, precisamente... tú formas parte de la magia de ese teatro”; al menos, eso es lo que yo pienso. Pues no olvidéis que me he referido alguna vez a la cordura del “desvarío” y locura del bohemio aprendiz de poeta, o del excéntrico aficionado al oficio de artista, en mi papel de “loco poeta", que escribe sus versos con los ojos de su imaginación, como artista espectador de ese mundo hermoso lleno de colores, de sonidos y de aromas, que trata de encontrar la soledad de la vida, anhelante de inundarlo todo con la fascinación de una sonrisa.

Así fue como, durante algunas tardes de la semana pasada, hallándome en la Villa de Madrid, prescindiendo de todos mis compromisos sociales, elegí la soledad para adentrarme en la aventura prodigiosa de recorrer y admirar ese lugar mágico llamado “La Puerta del Sol” y, también, sus aledaños. Solo tenía en mis manos la cámara de mi teléfono móvil para grabar las instantáneas que yo estaba percibiendo en un atardecer al que acompañaba aún ese lluvioso otoño, perezoso por abandonar un tiempo que solo pertenecía ya a una incipiente primavera.

Fueron fotos que hice porque me provocó el entusiasmo de unas imágenes inmersas en multitud de colores, en anarquía de mezclas, en el capricho de una luminosidad tal vez fantasmagórica, y con el toque bellísimo del reflejo de ese agua de la lluvia que cubrían los suelos de una de las calles colindantes que yo contemplaba supongo que interminablemente. Pude captar, además, una doble magia en esa hermosa Puerta del Sol; la primera, aún de tarde, cuando el estallido luminoso de relámpagos y el del estruendo de sus truenos rompían la grisácea tarde para hacerme descubrir el escenario fascinante de un poema en forma de tormenta que, tras desprender su peculiar aroma, me embriagaría al sentirme también agradablemente mojado por la caricia de una suave lluvia. Pero el segundo toque mágico es que, curiosamente, no parecía resultar desapacible el ocaso de un día descrito… tal y como yo lo veía; pues el bullicio de las gentes que transitaban o permanecían en las esquinas o en medio de la plaza, con paraguas o al descubierto, seguían impasibles en su ociosa tertulia o animados entre su frívolo alboroto.

Quizá la muestra de la discreción de mis fotos solo reflejaba parte de esa visión quimérica pero deseada, del mundo en el que, algunos de nosotros, vemos esos hermosos colores en lugares y escenas en las que otros no ven más que tonos mustios y chirriantes, oímos el sonido maravilloso de la vida de las plazas y calles en donde otros no oyen más que ruidos ensordecedores y gritos desentonados, o sentimos el perfume de la lluvia que impregna el asfalto y el del bullicio de las gentes que transitan y pasean en donde otros solo huelen... el frío de las calles. Porque… incluso… la pícara e intencionada sonrisa de esa “terapeuta de desencantados” y voluntariosa "curandera de víctimas de desamores", que me asaltó en la cercana calle de La Montera, invitándome a su bálsamo milagroso, y que parecía espléndidamente envuelta en un ramillete de colores entrañables y confiados, debía ser correspondida con la misma sonrisa que, aunque eludiendo su tentadora receta, habría de gratificar ese acostumbrado tópico malsonante, tan propio del perfil de su oficio; y además... era necesario premiar su mal entendido gesto de invitación con la complicidad de la más elocuentes de esas sonrisas.

Y es que, tal vez, a pesar de nuestra soledad y de otros desencantos que padecemos, ciertamente sentimos el aliento de la ilusión, y tratamos de ponerle una sonrisa a todo lo que vemos, e incluso... hasta llegar a dar un poco de cariño a cada destello de ese marco que aparece ante nuestros ojos, como también al "destello" que irradia desde nuestro propio corazón.

Ángel González "Rusty Andecor"
Autor de las fotos publicadas: Ángel González "Rusty", junto con el resto del reportaje, realizadas todas ellas el 23 de marzo de 2010

viernes, 12 de marzo de 2010

Yo quería escribir los versos más tristes... (A Pablo Neruda)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche,
escribir, por ejemplo "La noche está estrellada
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta,
puedo escribir los versos más tristes esta noche,
yo la quise, y a veces ella también me quiso.
-
En noches como ésta la tuve entre mis brazos,
la besé tantas veces bajo el cielo infinito,
ella me quiso, a veces yo también la quería,
cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
-
Puedo escribir los versos más tristes esta noche,
pensar que no la tengo, sentir que la he perdido,
oír la noche inmensa, más inmensa sin ella,
y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
-
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla,
la noche está estrellada y ella no está conmigo,
eso no es todo, a lo lejos alguien canta, a lo lejos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
-
Como para acercarla mi mirada la busca,
mi corazón la busca, y ella no está conmigo,
la misma noche que hace blanquear los mismos árboles,
nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
-
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise,
mi voz buscaba el viento para tocar su oído,
de otro, derá de otro cómo antes de mis besos,
su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos.
-
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero,
es tan corto el amor, y es tan largo el olvido,
porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido,
aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

-
(Pablo Neruda)
Yo quería escribir los versos más tristes,
pero tú, Neruda amigo, los escribiste una noche;
yo quería cantar a la tristeza en un poema,
a esa noche inmensa y callada... sin ella,
pero tú ya lo hiciste
bajo las estrellas.

Yo quería perderme en su sonrisa,
en la paz de su alma y en la luz de sus ojos;
yo quería olvidarme en sus recuerdos,
sumergirme en su encanto
y en la sal de su antojo

Yo quería aturdir mis sentidos
y turbar los latidos de mi corazón;
yo quería amargar el sabor de mis sueños
con el dulce aliento
de aquella emoción.

Yo quería evocar el instante de un beso
como tú lo evocaste, mi amigo, al abrigo del cielo;
yo quisiera saber cómo fue su cariño,
pero a mi no me quiso
ni hubo un suspiro
ni hubo un anhelo
tan solo un olvido
... y quizá una ilusión

Ángel González "Rusty Andecor"
(dedicado, muy especialmente, al recuerdo de mi amigo Pablo Nerudad, y... tal vez... al recuerdo de un destello que... brilla muy lejos en los confines de la magia de aquel universo)

domingo, 14 de febrero de 2010

MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

"Con el tiempo, todo se va;
el amor que adoramos,
que vemos en una mirada,
o en aquellas palabras bellas
o en tus juramentos
bajo las estrellas"

(De la canción “Avec le temps”,
de Leo Ferré)

"Con el tiempo todo se va
y desfallece
y hasta la mejor amistad
se desvanece.

Se olvidan las voces
se van las pasiones
se aleja el calor
de aquellas canciones.

Solo se queda
una triste verdad:
la luz de un recuerdo
y de mi lealtad"
(Es un poema de Rusty Andecor)

Hay otra canción ¡inmensamente hermosa! cantada por Francoise Hardy. Se llama “La amistad” y canta a "los amigos que han venido de las nubes, con sol y lluvia como único equipaje”, que "han hecho de las amistades sinceras la más bella estación”, porque tienen “la dulzura de los más bellos paisajes y la fidelidad de los pájaros que se posan”, para terminar musitando:
-
Como no sé lo que la vida me depara
será que nunca llegaré a ser nada
si no me queda un amigo... que comprenda;
entonces olvidaré mis llantos y mis penas
y quizá volveré a tu casa
a calentar mi corazón con tu leña.
-
(L´amitié)
-
-

Escuchando esta canción y reflexionando su hermoso mensaje se me ocurre pensar que, después de que la vida me enseña esa parte triste y oscura, que toda vida encierra… entonces...
-
"olvidaré su desencanto
y volveré a limpiar mi corazón
de aquel rastro de mi llanto,
pues reencontraré esa lealtad;
que un amigo me comprenda,
y que mi corazón caliente,
pues me cubra con su manto"

La lealtad es una palabra inmensa en su contenido, en sus matices, porque implica nobleza y respeto, pero también atención desinteresada y apoyo fiel, además de que, todo ello, siempre suele llevar la envoltura de ese afecto casi imperceptible pero cálido y reconfortante para el que lo recibe.

Lucio Anneo Séneca decía “La lealtad constituye el más sagrado bien del corazón humano”, precisando Ortega y Gasset “La lealtad es el camino más corto entre dos corazones”, porque quizá la lealtad encierra la mayor parte de las virtudes de nuestra condición humana; pues la generosidad, la disposición incondicional y hasta el sacrificio y la renuncia pueden ser algunos de los valores inherentes a tan noble virtud. Pero además, si la lealtad refleja un mensaje directo de actitudes entre un corazón y otro, cuando se es leal no caben equívocos de conducta ni desviaciones provocadas por los sentimientos, pues si la pasión, la vehemencia en una relación, la amistad o el amor, cualquiera de ellos, hiere el corazón de nuestro semejante, la lealtad ya no existe.

Quizá la lealtad es una actitud de conducta que comienza con uno mismo, pues para ser leal a las personas que nos rodean es necesario que empecemos por nosotros y que seamos fieles a nuestros propios principios;
“Ser leal a si mismo es el único modo de llegar a ser leal a los demás” (Vicente Alexandre)

Pero no es momento de hacer una disertación profunda sobre la lealtad, ni sobre sus bondades, sino de tratar de otras manifestaciones cuyos resultados e intenciones pueden desviar la esencia de lo más auténtico de la lealtad. Pues pensar que la lealtad es, simplemente, obrar con fidelidad hacia la intrascendencia de las relaciones humanas, es decir, hacia los amigos para compartir el ocio, las diversiones, los favores, o hacia esa elección permanente e incondicional del amigo o de la persona que preferimos tener con nosotros por razones de interés, no sería noble ni honesto, pues la causa de tal fidelidad llevaría siempre una intencionalidad evidentemente interesada y egoísta.

Porque no olvidemos que “no es amigo quien ríe mi risa sino quien llora mis lágrimas"; es decir, que no se trata de que la lealtad esté inherente solo al disfrute de la compañía de la persona a la que se es leal, ni siquiera a su cercanía o a la evidencia de saber que uno está con ella. A veces no es la risa la que debe complacer y reconocer el amigo, sino que es el llanto, el que debe abrazar para consolar, reconfortar y animar el alma desdichada de quien llora.

Es cierto, y parece increíble, que en un mundo de deslealtades y mentiras, el hombre sigue creyendo en la lealtad hacia los demás, y sigue intentando respetar esa actitud y ese sentimiento, no solo por una cuestión de conciencia y de moralidad, sino porque sabe que le compensa emotiva y afectivamente.

Y es que la lealtad tiene la particularidad de que debe mantenerse incluso en época de contrariedades y distanciamientos. La sublimidad de su noble condición está en la disposición de no abandonar su apoyo y dedicación a pesar del olvido, indiferencia, abandono o, incluso, desprecio y hostigamiento de la persona a la que se es fiel. Pues no olvidemos que la lealtad es un compromiso por el que hemos de defender lo que creemos y a quien creemos.

Es evidente que, a veces, esa lealtad se desvanece en el escenario de nuestras relaciones y es entonces cuando desaparece todo vestigio de cuanto hicimos con nuestra disposición por alguien. Precisamente, ese es el momento en que deberíamos de recordar que solo nos cabe ser leales, de nuevo, a nosotros mismos. Y es entonces cuando nos damos cuenta que tenemos en nosotros todo el poder de reconocer la nobleza de nuestra actitud e intención y también la sensación gratificante de haber sido honestos y generosos hacia quienes se merecieron nuestra lealtad, aunque ellos no tuvieran precisamente con nosotros la respuesta de gratitud o de reconocimiento que esperábamos.

Y en nuestra condición sensible, con su latente sentido de la honestidad, no dejamos de reconocer que solo el rigor de la lealtad hacia los que nos rodean hace que desaprobemos la conducta de aquel que abandona a sus amigos porque tal vez ya no les resultan de provecho alguno, o del que ahora ya no les apoya ni les ayuda a superarles en sus contratiempos, por motivos simplemente egoístas. Por no olvidar nuestra condena a la bajeza y a la ruindad de quienes divulgan indiscretamente una confidencia que tanto puede dañar nuestro honor, o de quienes critican a unos y a otros descubriendo sus defectos y limitaciones o infamando del modo más perverso y desleal.

Finalmente, y cuando sabemos que quizá no existió la reciprocidad que esperábamos hacia nuestra lealtad, ni siquiera en su estimación o reconocimiento, o cuando comprobamos cómo nos ha olvidado o ignorado la persona a la que ofrecimos nuestra entrega y para la que fuimos leales; cuando ocurre algo así, es entonces cuando sabemos cuánto apreciamos lo que nos quedó de nuestros recuerdos. Por eso terminamos siendo leales a todo aquello que nos colmó de satisfacciones y aún nos queda en la memoria, en la evocación del “sinvivir” de nuestros recuerdos, que, como decía Rusty Andecor, “no hay desaliento en mi sinvivir si me queda el consuelo de la dulce nostalgia de tu recuerdo”. Y es entonces, mis queridos "amigos con alma sensible", cuando sabemos que... somos leales a nosotros mismos.
No olvidemos que…
"La amistad es una flor que se cuida con la lealtad,
y que se riega con sinceridad"
(Danikaze)
Ángel González "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"

Ángel González es "Rusty Andecor"
Contemplador del mundo, pensador de la vida que ha vivido. Aprendiz de poeta, imaginador de cuentos y pintor de ilusiones y desvaríos.

ÍNDICE GENERAL DE ENTRADAS PUBLICADAS (Clic ene títulos):

Perfil de Rusty Andecor: UN BURÓCRATA CON ALMA DE RAPSODA: Ángel González (por Ángel G. Perianes, de la Universidad de San Pablo CEU)

DICCIONARIOS Y CUENTOS:

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO.De Angel Mª González

* El Diccionario de un coriano. Muestra de algunas voces y expresiones

* EL DICCIONARIO DE UN CORIANO (Su contenido íntegro)

* EL CUENTO DE LA PRINCESA Y EL CAMPESINO.Primera parte

* "Rusty, El coleccionista de citas"(Cuento

* El cuento de la Dama del Sena y el viejo poeta (Cuento de invierno)

* "El viejo mago y la niña del vestido blanco". (Cuento incompleto de Navidad)

ENSAYO LITERARIO: Reflexiones y otros artículos

·MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA AMISTAD (2ª parte)

· Mis reflexiones sobre la soledad y sobre el aburrimiento

· MI REFLEXIÓN SOBRE EL DESENCANTO

· Mi reflexión sobre la ingratitud

- MI REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD

- Mi reflexión sobre la infelicidad

· Mi reflexión sobre la generosidad

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA LEALTAD

- Mi reflexión sobre la lealtad (2ª parte)

- Mi reflexión sobre el cinismo de la cortesía

- El tiempo que pasa... "es lo que hay". El cómo nos queda, es que no hay otra... "es lo que tiene"

- La "etapa dorada y jubilosa" de un iluso de la vida. (Los diez o quince años que me quedan)

- El significado del paso de tiempo para un "aprendiz de poeta" que cumplió su primer año de "júbilo". Homenaje a la jubilación.

- El paso del tiempo, buscando la justa complicidad en los ojos de los demás.

· Mis pensamientos y citas literarias. 2ª parte

· Mis últimas reflexiones: sobre la belleza, la mentira y sobre "una última sonrisa"

· Reflexiones para "mis ajustes del alma". Mis pensamientos y citas literarias (III)

· Mi reflexión sobre el sentido del humor.

· "Un minuto de reconciliación, mejor que toda una vida de amistad" (García Márquez)

· Dos oficios muy comunes: el hablador dominante y compulsivo y el escuchante resignado y sufrido

· Los encantos y temores de la soledad

· Mi reflexión sobre los colores del mundo

· De los colores y de los aromas de la Puerta del Sol y sus aledaños

· De los colores y aromas de este mundo pútrido, pero maravilloso, y del universo que habita en los confines de nuestra imaginación.

* De la calle del Desengaño y de algunas de mis citas y reflexiones sobre el mundo de los desencantos

* Poema al tiempo. Mi reflexión sobre el paso del tiempo

· MI REFLEXIÓN SOBRE LA SONRISA

· Mi reflexión sobre el "SINVIVIR"

· Mi reflexión sobre el "Hablar y no saber escuchar"

* Mi reflexión sobre la indiferencia

- Dos buenos y leales amigos que me entendieron y me encontré en La Rioja

· ¿Qué ocurre cuando alguien te agobia, en una amistad o relación?

· Carta a mis "amigos con alma sensible"
· Nueva carta a mis amigos. Mi semblanza y mis recuerdos

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

· EL BOULEVARD DE CITAS

· Guiños y respuestas en mi Boulevard literario

- Mensaje para esta Navidad: ¡Qué mundo tan maravilloso!(Navidad de 2008)

- El mundo es maravilloso, es NAVIDAD y todos queremos ser felices(Navidad de 2009)

- Mensaje de Navidad para aquellos corazones sensibles, sinceros y que sienten verdadero afecto por los demás.(Navidad de 2010)

- Feliz Navidad, especialmente para quienes hacen que el mundo sea maravilloso(Navidad 2011)

- Apuntos reflexión de Rusty Andecor para la Navidad (2014)

- Pensando en la ilusición y en la esperanza de la auténtica Navidad

- El tesoro de un "diamante" para el resplandor de nuestro paso del tiempo

- La poesía de una colección de modelos de autos de época

Homenaje a la belleza de la música, a su poesía y a su ensoñación. (Ensayo literario)

LOS ESPACIOS DEDICADOS A LA MÚSICA:

Las estrellas de "La canción de la semana". Primera parte: La Chanson.

Las estrellas de "La canción de la semana". Segunda parte: El Rock y "la vieja canción".

Las estrellas de "La canción de la semana". Tercera parte: El Pop y "la música Disco".

Las estrellas de la canción de la semana. Cuarta parte. El folk-rock y el country.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Azanavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie London y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Quinta parte. El origen de la Chanson, del Rock y del Jazz vocal: Aznavour, Sylvie Vartan, Moustaki, Elvis, Orbison, Julie Londo y Natalie Cole.

Las estrellas de la canción de la semana. Sexta parte. La nostalgia de unas y el olvido de otras. Tributo a las leyendas y las anónimas.

Música en el “Hotel California”, soñando bajo las “Noches de blanco satén” y la luz de una “Luna creciente”.

MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Primera parte

Mis 10 mejores canciones de la historia de la música. Segunda parte

Mis 20 mejores canciones de la historia de la música. Tercera parte

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO

* Las canciones más hermosas del mundo

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (2ª parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO (3ª y última parte)

* LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. LA CONCLUSIÓN

* Desenlace y última entrega literaria y musical del blog "La música más hermosa del mundo"

* Primer Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo

* El Long Play y el pick-up, protagonistas del guateque

* BRUCE SPRINGSTEEN nos cautivó a los 34.000 entusiastas que asistimos al penúltimo concierto de su gira europea, en el José Zorrilla de Valladolid

* MIS CONMEMORATIVOS MUSICALES

* MIS 3 DAMAS DE LA CHANSON. 2ª parte de "Mis conmemorativos musicales"

* El Jazz de Vitoria cierra su Festival con dos conciertos memorables: Chick Corea y Paco de Lucía

* 2º Encuentro Internacional de amigos en defensa del vinilo, celebrado en Coria

* “La magia del vinilo y la parafernalia del tocadiscos pueden salvar la música”

* El Café de París. Homenaje a la ilusión y a “las música más hermosa del mundo”

- LA MÚSICA MÁS HERMOSA DEL MUNDO. La despedida y el adiós.

* Tercer Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo, celebrado en Coria el 3 de septiembre de 2011: “El Vinilo resurge del olvido”

* El Vinilo es la esperanza del futuro de la música y de su cultura. (Ángel González)

* El disco de vinilo vuelve. El vinilo tendrá su nueva etapa dorada.

* El 29 de agosto, "Amigos en defensa del vinilo" celebró su IV Encuentro Internacional.

* El día 29 de agosto, el vinilo hará girar y girar la música en su mágico gramofón.

* "El vinilo y la magia de su música, siempre gira y gira... en nuestra imaginación"

* "Quinto Encuentro de amigos en defensa del Vinilo". Evento cultura y musical celebrado en Coria, el 2 de septiembre de 2017.

* "V Encuentro Internacional de amigos en defensa del Vinilo". Coria 2 septiembre 2017

MIS POEMAS:

- Que nadie robe mis sombríos atardeceres (Poema)

· Versos "A un destino llamado espejo"

· VERSOS PARA EL ATARDECER: Dos poemas

· Más versos para "mis amigos con alma sensible"

· VERSOS A LA SOLEDAD

- Versos en la víspera de un extraño viaje

· DOS POEMAS... A UNAS ROSAS DE OTOÑO

· Besos mojados con sabor a lluvia

· Versos a la tristeza, que es la novia de mi llanto

· Versos a "una tarde de febrero en las Ramblas"

· DE AZULES SE VISTEN MIS VERSOS: "Aquel besoque no me diste” y “Adiós a un mensaje en un beso”

·Versos... en el calor de una tarde de veranoVersos... a un otoño florido de nostalgias

El perfil de Rusty Andecor

Es Rusty Andecor, ilusionista de sueños y ensoñador de ilusiones, "aprendiz de poeta” e "imaginador de cuentos", aunque su nombre real es Ángel González García.

Dice de su profesión : Maestro “que lo fue”, gestor de “futuros”, que hace ya algún tiempo dejó de serlo, músico retirado (porque dejó el piano, que la “guitarra” le dejó a él); y -como dice- se atreve a hacer de "componedor de versos", que suele dedicar a un “universo” lejano y para cuyo oficio se solía inspirar en un lugar llamado "Café Venecia", con el increíble "telón de fondo" de aquellos personajes surrealistas que lo frecuentaban, pero que desapareció hace ya tiempo.

Siempre le gustó que la gente con la que trabajaba fueran sus amigos. Le gustaba compartir el "universo de sus musas", el silencio de su "boulevard" y la música de fondo que él le ponía. Ahora... ya no es lo mismo; algo desapareció. Siempre le gustó la fascinación de Audrey Hepburn y la magia de“Desayuno con diamantes”. También le gustaba soñar con los "besos mojados de lluvia" y con sabor dulce de "rosa de mazapán". Y solía ofrecer a sus “amigos con alma sensible” sus "reflexiones", de vez en cuando, y sus mensajes anuales de Navidad, además de su álbum de "la música más hermosa del mundo".

Y suele decir: "Me gusta ir los viernes al Copacabana y al Candilejas "de cañas", con la familia y los amigos. Me pirla el "Ribera Duero" o un buen "Rioja". Me encanta preparar cubatas de ron "con un toque de limón" a mis incondicionales. Y no me pierdo, cada año, esa visita al "Jazz Vitoria" con mis amigos, ni a la "Cuesta de San Vicente" la mañana del concierto"

Le apasiona la música de Vivaldi, Teleman y, muy especialmente, Chopin. Me encanta oír a los Dire Straits y Mark Knopfler, Eva Cassidy, Diana Krall, Patricia Kaas; pero, sobre todo, le gusta oír esta música en sus Jbl. Y aún sigue escuchando a The Beatles y a sí mismo en Los Agaros¡qué tiempos aquellos!

Le encanta el buen cine y siempre recurre a ver alguna de "mis películas favoritas", esas de las que os doy detalle, en un espacio más abajo.

Le gusta leer a Gabriel García Márquez y a Pablo Neruda. Pero también le gusta leer a Edgar Alan Poe.

Pero, sobre todo, dice "me gustan los "colores" de ese "mundo maravilloso", que está "ahí fuera", detrás del paño que se pone, a veces, delante de tus ojos y de tu corazón".

Ha escrito algunas obras literarias que no ha llegado a publicar porque no encontró un editor con un presupuesto que se ajustase a sus posibilidades económicas. Sin embargo, sus trabajos están editados en formato pdf y a disposición gratuita de sus familiares y amigos, a los que pueda interesales.

Las obras literarias escritas hasta la fecha son:

Diccionario de un coriano.

"Versos para el atardecer" (Colección de 40 poemas)

"Mis reflexiones y cartas a mis amigos con alma sensible"

"La música más hermosa del mundo"

"La música de mis tiempos"

"El paso del tiempo de un aprendiz de poeta"

"Mis pensamientos y citas literarias"

"La verdad y la mentira de mis reflexiones"

"Reflexiones para mis ajustes del alma"

"El cuento de la Princesa y el Campesino"

"El cuento de la dama del Sena y el viejo poeta"

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)

Índice de los espacios literarios (Cuentos, poemas, reflexiones, cartas y otro tipo de ensayo)
"Es la rosa de un destello, la que busco en mi recuerdo; y el aroma de mi cuento que perece en el olvido, y el color de aquella imagen que acabó tan desteñida. Es la rosa de mi sueño y el adiós que se ha perdido" (Rusty Andecor)

Citas literarias sobre "el paso del tiempo" (Un hito que en estos último años... me obsesiona)

No es el tiempo el que pasa, pasamos todos nosotros (Anónimo)

Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos (Héctor Belioz)

Seamos indiferentes a la crueldad de la rapidez en que se mueve el tiempo, vivamos y disfrutemos el presente que nos depara el hoy y no dejemos de poner nuestra parte de ilusión en el mañana (Rusty Andecor)

El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida (Woody Allen)

Me gusta pasar los años en tus ojos (Diana Krall)

Lo mejor es ser indiferente al tiempo y a su maquinaria inalterable para marcar los años, sobre todo, esos años que nos quedan por vivir, que son los mejores. (Dijo Rusty Andecor a Manuel Melado en su jubilación)

El placer y la actividad hacen que el tiempo parezca breve (William Shakespeare)

No paséis el tiempo soñando con el pasado y con el porvenir; estad listo para vivir el momento presente (Mahona)

Hay un "buen destino" que mueve las manillas de nuestro reloj del tiempo. Y debemos vigilar el "mal destino" que puede manipular esas manillas en contra de nosotros (Rusty Andecor)

El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear (Johann W. Goethe)

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida del tiempo es el mayor de los derroches (Benjamín Franklin)

"El tiempo solo se detiene si su reloj deja de funcionar. Nuestro reloj no es automático; debemos darle "cuerda" cada día, para que no se pare; debemos ajustar su maquinaria de vez en cuando, para que no se "averíe" su movimiento; y debemos limpiar el cristal de su esfera, para que no dejemos de ver el rumbo horario de nuestro destino" (Rusty Andecor)


Las entradas más visitadas en este blog durante la última semana

Se muestran las entradas más recientes según su ETIQUETA seleccionada

A MIS AMIGOS VISITANTES DE ESTE BLOG

Desde el pasado viernes 18 de febrero aparece publicado el contenido íntegro de "EL DICCIONARIO DE UN CORIANO" en el blog que lleva su nombre y cuya url es http://eldiccionariodeuncoriano.blogspot.com/, pudiendo activar su acceso desde esta dirección o desde un enlace previsto en el mismo título del espacio que se encuentra en el blog actual, como muestra -aquí- de algunas de sus voces y expresiones. Es decir, una vez activado su espacio desde su índice o desde el registro de archivos, el contenido íntegro del diccionario se activa haciendo clic en el título del espacio. Además, se podrá acceder al prólogo y a la introducción del mismo, así como un anecdotario de dedicatorias y agradecimientos.

Progresivamente, se irán incorporando las voces y expresiones nuevas recogidas desde la publicación de la última edición inscrita en el Registro General de Propiedad Intelectual en el 18 de noviembre de 1997, en Madrid con la clave 1997/40496 y con número de R.P.I. CC-374.

Ángel González

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista

Rusty antes de ser aprendiz de poeta era aprendiz de pianista
Clic en la foto para ver al genial Elton John, al piano, en una de sus canciones más hermosas con una grata compañía

Mi musa de inspiración

Mi musa de inspiración
Pulsar sobre la imagen

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.

Debajo, Rusty con sus amigos del Jazz Vitoria, junto al Celedón.
Después de recitar el tradicional poema al Celedón, publicado en este blog. Respondiendo a un visitante, y de izquierda a derecha: Antonio, Juani, Angel (Rusty), Blanca, Bolivia y Rafa. Naturalmente y en el medio: el Celedón

Momento en que Rusty recita el poema al Celedón, en la Plaza de la Virgen Blanca, ante la concurrencia de cientos de vitorianos

Amigos tratando de planificar la jornada del día del Concierto, antes de su "ronda" a la Cuesta de San Vicente (quizá "tramando")

Los 6 amigos del Jazz Vitoria, satisfechos y relajados, al día siguiente del concierto

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"

Homenaje a mis "amigos con alma sensible"




Sirva este grupo de amigos para representar a todo el resto de compañeros y amigos de nuestra Dirección Provincial y nuestros queridos Caiss

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010

Último encuentro en Trujillo con mis amigos con alma sensible el 17 mayo 2010
De arriba hacia abajo: Manolo Melado, Inés, Manolo Gómez, Belén, Domingo, Ricardo, Mercedes, Miguel, Pedro, José Manuel, Ángel, Manolo Moreno, Carlos, Modesto, Isabel y Carlos Sandoval.

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...

Érase una vez, hace ya mucho tiempo, los cuñados David, Rusty, y Luis, trataban de poner orden...
Haciendo limpieza de fotos en el blog (porque tenía mucho "peso"), borré y borré; peero esta foto no la pude quitar.

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

MIS PELÍCULAS FAVORITAS

Concierto año nuevo

Concierto año nuevo
- Una marcha con tradición -

Me gusta escribir a la ilusión, porque en la ilusión hay esperanza, y hay nobleza y honestidad; y porque, ocultándose en el "el universo de la ilusión y en la magia de los sueños" que puedo recrear con la pluma de la imaginación, me puedo alejar de la "cruda, despiadada y perversa realidad. Pero, sobre todo, me gustan los colores de ese mundo maravilloso que está "ahí fuera", detrás del paño o el vaho que se pone, a veces, delante de nuestros ojos y de nuestro corazón.